martes, 2 de agosto de 2011

ENSAYO PARA UNA NUEVA VISION DE LOS ZENUES










ENSAYO PARA UNA NUEVA VISION DE   LOS      ZENUES.

CAPITULO I.     CONSIDERACIONES

Revisando los escritos que aparecen publicados en varias fuentes bibliográficas, de diversos autores, me he encontrado con inexactitudes, sobre la historia de los Zenúes, habitantes ancestrales de nuestro territorio, Departamentos de CORDOBA, SUCRE, BOLIVAR, por decir lo menos, pues ellos integran mayoritariamente la población de ATLANTICO, CESAR, MAGDALENA y parte de ANTIOQUIA. Para los Cordobeses es un reto de magnitudes extraordinarias, aclarar varios enigmas que el tiempo ha tornado difícil dilucidar, pero a medida que se revise las crónicas del nuevo mundo, se podrá ir despejando algunos vacíos, que no encuentran respuesta precisa. Po lo pronto abrir el debate, será un ejercicio interesante para Académicos, profesores y estudiantes.

CAPITULO II. INEXACTOS HISTORICOS

PRIMERA: " LOS ZENUES UNA DE LAS ULTIMAS ETNIAS DE LA AMERICA PRECOLOMBINA EN SER DESCUBIERTA POR LOS ESPAÑOLES. "

No es cronológicamente cierto. Los cenúes con C, empiezan a ser historiados entre 1501- y 1510, es decir en la primerísima etapa de la conquista. Viajes exploratorios de ALONSO DE OJEDA, RODRIGO DE BASTIDAS, JUAN DE LA COSA, VASCO NUÑEZ DE BALBOA, DIEGO DE NICUEZA y AMERICO VESPUCIO, MARTIN FERNANDEZ DE DE ENCISO. Juan de la Cosa, cartógrafo de primer orden el más experimentado de los pilotos y navegantes españoles, hizo 7 viajes al nuevo mundo. La SANTAMARÍA, uno de los 3 barcos de COLÓN, era de propiedad de este Capitán de bergantines que atravesaron la mar tantas veces, como le fue posible y que dibujara el primer MAPAMUNDI que observó Europa estupefacta, estuvo en nuestro territorio, y lo incorporó en su carta. Por si fuera poco MARTIN FERNANDEZ DE ENCISO  lo incluyó en su tratado de geofrafía, como una de las partes del mundo, en las nuevas Indias Occidentales como se conoció a lo que se llamaría después América, una decada antes de que se conociera el imperio Azteca, y casi 3 decadas antes que explorara y conquistara el imperio Inca. 

De él también se asegura, y se confirma, en uno de sus viajes en compañía del cosmógrafo MARTÍN FERNANDEZ DE ENCIZO, su entrañable amigo y compañero de aventuras; por los registros de uno y otro, quien estuvo en SAN SEBASTIAN DE URABA, de la cual fue primera autoridad administrativa y SANTAMARIA LA ANTIGUA DEL DARIEN, primeras colonias españolas en tierra continental; que mantuvieron un fluido comercio de intercambio a todo lo largo de la costa, y de sostenimiento de víveres, muy especialmente en su región media, de donde fluía hacia varios puntos, por los naturales indígenas, que al momento de entrada de los españoles, ya producían excedentes agrícolas." Que avistaron la boca del río, tomando información entre ellos, remontándolo los llevaría por primera vez a las tierras del "gran cénú". En ese trasunto histórico (1501-1510), Juan de la Cosa y Fernandez de Enciso, pertenecientes a la expedición de don Alonso de Ojeda, refieren oficialmente su primer contacto con los zenúes, especialmente este último en su libro SUMMA DE GEOGRAFIA, publicado en 1513-19 en España. Múltiples notas de viaje en la que es posible determinar el valor preponderante, que se le da a los aborígenes de estas tierras, que con el tiempo, se llamó región del sinú, y que los españoles conocieron y llamaron en sus crónicas de indias: "la región del gran cenú".

CAPITULO III    DE FRANCISCO CESAR PRIMER EXPLORADOR DEL CENU.

De este texto, se desprende que: " no fue FRANCISCO CESAR el primer de los conquistadores españoles en remontar el sinú en 1515", puesto que de por medio, están los registros de Enciso, plenamente documentados de fecha anterior.- Francisco cesar, efectuó su primera exploración del Sinú, después de la llegada de PEDRO DE HEREDIA a  lo que se llamará mas adelante Cartagena, desembarcando con una expedición bien equipada, en hombres, caballos y pertrechos, expedición que se relata en febrero de 1.532, La ciudad se funda en Junio de 1533 cuando segun los historiadores, se traza las calles del pueblo, la plaza principal, y se otorgan  lotes a los comuneros que habran de fundar la ciudad. Don PEDRO DE HEREDIA manda a su teniente general, FRANCISCO CESAR en busca de víveres para la ciudad, la cual se traslada por vía marítima al puerto de PAILILLAS hoy Tolú, donde los españoles habían  avistado apreciable cantidad de Indígenas y activo comercio de Sal.. Cesar regresa despues de un tratamiento amistoso con los indígenas, con mil ducados de oro. Cierto es que es el conquistador que mas veces penetró a la región del " Gran Cenú ", y el que más la conoció,  pues estuvo con los dos Heredia en ambas expediciones posteriores. FRANCISCO CESAR  no pudo estar en 1515 como lo aseguran otros historiadores, todavez que este conquistador, tal como lo confirman diversas crónicas,  llega a Santodomingo, en 1531 con la expedición de Sebastian Cabot, y contactado por Heredia que acababa de arribar de España, lo engancha en la expedición que fundaría Cartagena, como su teniente general.  Ahota bien PEDRO DE HEREDIA, entró a la región no por el Mar, sino atravesando los MONTES DE MARIA, cayendo después a la hoy depresión Momposina, y por ultimo al territorio de MEXION. Cesar fue comisionado para remontar el sinú,haciendo parte de la tercera expedición y llegó hasta Ayapel|, la serranía de ABIVE y los límites de Antioquia..  Después del juicio de residencia a PEDRO DE HEREDIA, en Cartagena,1.536-37 partió con la expedición de Badillo, hasta el Uraba ,  cuarta expedición, y de ahí hacia el interior en una penosa travesía, que le costaría la vida, victima de intensas fiebres. . Su intensa actividad, le fué premiada como el descubridor de Antioquia., pero en realidad el descubridor de este Departamento fué el conquistador  JORGE ROBLEDO, quien llegó primero a este territorio, pero a Francisco Cesar se debe la victoria sobre las fuerzas del hermano del Cazique Nutibara, tal vez las huestes indígenas más pletóricas de aderezos de oro, entre ellos pectorales, nariqueras,brazaletes y plumas conque los españoles se enfrentaron en el territorio colombiano. 

CAPITULO IV.  LA ETNIA ZENU PRIMERA  GRAN CULTURA CONOCIDA POR LOS ESPAÑOLES EN AMERICA.

Por lo tanto, esta revisión crítica de la historia, deja sin lugar dudas maltrecha la tesis, sostenida por varios autores, " de que la cultura Zenú, y la etnia como tal, es una de las últimas en ser descubiertas por los Españoles en América”. Enciso en una de sus cartas al Rey de España, se quejaba de que. "por sus mercedes, se hubiera descubierto el Yucatán," refiriéndose a la conquista de México, por el adelantado Hernán Cortes, Lo cual tiene sentido si examina, que la Costa venezolana de la antigua venecivela, lo mismo que las Antillas con todos sus accidentes geográficos, y la tierra de la nueva España como se llamó inicialmente al territorio de Mexico, fueron cartografiadas por JUAN DE LA COSA,, OJEDA, Y FERNANDEZ DE ENCIZO, estableciendo todos sus accidentes geográficos y rutas de exploración. Y qué no decir agregaríamos nosotros, - del Perú, descubierto por Francisco Pizarro, quien estuvo bajo su mando y protección en San Sebastián, y  en la Antigua, de donde salieron las primeras expediciones hacia el Peru. La conquista de México, solo fue posible, en la medida en que España, aseguró su dominio pleno sobre las Antillas, es decir 10 años después de iniciada la primera etapa, mas otros 10 que duró su consolidación, es decir 20 años , si se tiene en cuenta esta fecha a partir del último viaje de Colon, dos décadas aproximadamente, hasta 1520.

 EL ATRASO SECULAR DE LA POBLACIÓN INDIGENA ANTILLANA, recolectores de frutos, dependientes de la caza y pesca, debió ser complementado con mano de obra calificada, de la única etnia hortícola especializada y con conocimientos y excedentes agrícolas en la Costa Caribe: los Zenues. De estos registros históricos se colige, que los primeros conquistadores españoles enviaron grandes contingentes de mano de obra a la Española. Si como se sabe la región del Urabá, la propia de la provincia de Santa Marta, aún no fundada ésta, y la de la Guajira presentan los antecedentes históricos de ser tribus belicosas, antropófagas y de flecheros con puntas herboladas, cuya letalidad probó el desafortunado Ambrosio Alfinger, conquistador de origen Aleman,  cuando proveniente del pueblo de Coro, cerca al golfo de Maracaibo en la actual Venezuela, y después de una larga travesía, llego hasta el pueblo indígena de TAMALAMEQUE, en las llanuras del Caribe colombiano, él cual devastaron y saquearon cuantioso botin de oro, estimado en 100.000 ducados, quien en una de aquellas guazabaras fue alcanzado por una flecha indígena que le atravesó la garganta,y le produjo la infausta muerte después de una agonía de 4 días. De tal manera que de toda la región Caribe explorada por los Españoles, la región del GRAN CENU, es por sustracción de materia, o aplicación de minuendos, la única región, que podía proporcionar a las islas antillanas, la mano de obra, doméstica, laboral calificada, y alimentaria, en tanto que, - al momento de entrada de los españoles,  era un sitio abastecedor de alimentos.  FRAY PEDRO SIMON,  sostiene en su obra NOTICIAS HISTORIALES, " ..que el conocimiento del cultivo del maíz proviene del continente suramericano", cuyas aproximaciones histórico-geográficas  mas tempranas, las hicieron con la región del Uraba y Gran Cenú, a todo lo largo de las Costa Caribeña.  y no del centroamericano, que estando al frente, era desconocido, puesto que su exploración solo se produjo hasta el año de 1.519 por el citado Hernan Cortes . Datos antropológicos, asociados, a estudios fósiles, y alfarerías sometidas al carbono 14, señalan que se encontraron en los MONTES DE MARIA, PRUEBAS DE UNA CULTURA HORTICULA, 10.000 A.C. 4.000 Y 3000 A.C..Hallazgos de Puerto hormiga, donde se encuentra la cerámica mas antigua del continente.  Depresion Momposina. y MOMIL..contigua a la Cienaga Grande, Cultura del hombre Hicotea y que Fals Borda denominaría mas adelante "Cultura anfibia". Todo indica que en este territorio tipo lacustre, de un valle humedo y tropical, se dieron las circunstancias medio-ambientales, para pasar del cultivo  mas rudimentario de raices, como la yuca, a el del maíz, lo cual resultó un salto cualitativo en la producción de alimentos, todavez que éste ultimo, permitió y posibilitó  excedentes agrícolas, constitución de sitios para el abasteceimiento, depósitos, centros administrativos, para la producción y venta de los execedentes, como para el reparto y distribución, con el consiguiente nacimiento de mercados. Es decir impuso una nueva estratificación y jerarquisación social con sus respectivos cacicazgos. Esa era la cultura zenú, que en las llanuras del caribe colombiano, llegó a ser una Agricultura sistemática, altamente productiva.   Todo lo anterior, permite colegir, que la cultura zenú una vez focalizada por los conquistadores españoles, se sirvieron de ella en su doble acepción como exportadora de conocimientos técnicos y al mismo tiempo como despensa de víveres, para sostener el mercado de la América antillana, el urabá, y posteriormente las nuevas ciudades de Santa Marta y Cartagena, en 1525 y 1533 respectivamente.  situación que se explica y encuentra sentido en la necesidad de los conquistadores y encomenderos de agenciar un régimen agrario para abastecimientos propios, el cual no podía conseguirse sin la mano de obra de los primeros cultivadores que tuvo América: LOS ZENUÉS.

Y es que este Martín era con Juan de la Cosa, y con Américo Vespucio, los mas versados cartógrafos, Cosmógrafos y pilotos experimentados del mundo y mares conocidos hasta esa entonces; a medida que exploraban, fijaban, las coordenadas de longitud y latitud, fijando su posición y el grado, que respecto del sol y en relación con la esfera celeste, se encontraba el punto descubierto, estableciendo del mismo modo, las leguas de distancia respecto de los demás accidentes geográficos ya determinados, luego todos los conquistadores que llegaron a América, aprendieron el arte de marear, y las rutas de exploracion de esta triada perfecta, que acompañó a Colón. Y de la cual recibieron su primer aprendizaje. No fueron aventureros ni ladrones los que dirigieron la conquista de América, como se dice vulgarmente detrás de bastidores, -quienes la descubrieron, tenían sobre sus cabezas la aureola de sabios, los mas sapientísimos que Europa entera tenía a la vista para fin tan extremo. Esos eran CRISTOBAL COLON, JUAN DE LA COSA, AMERICO VESPUCIO Y MARTIN FERNANDEZ DE ENCISO, ACOMPAÑADOS DE OTRO EXPERTO EN NAVEGACIÓN COMO ERA OJEDA. triada sapientísima que acompañó al insigne navegante, pues todos estos inciertos parajes, desde islas, tierra firme, ríos, golfos, valles, y serpenteantes cordilleras, fueron demarcados respecto de su ubicación, posición, y grado, en la esfera celeste, incluyendo su distancia en leguas, una respecto de la otra,  con extremada perfección.

CAPITULO V.  REFERENCIA DE LOS PRINCIPALES CRONISTAS DE INDIAS
1- ) Al revisar cuidadosamente las fuentes por donde deviene la historia, en este caso los registros más antiguos, de los primeros cronistas de Indias, FERNANDEZ DE ENCISO, FRAY PEDRO DE AGUADO, FRAY PEDRO SIMON, JUAN DE CASTELLANOS, GONZALO FERNANDEZ DE OVIEDO, BARTOLOME DE LAS CASAS, CIEZA DE LEON, etc. se deduce por el fenómeno de la Abstracción, que la cultura Zenú, es la PRIMERA GRAN CULTURA QUE CONOCIERON LOS ESPAÑOLES EN AMERICA. Hecho que no se ve reflejado adecuadamente en las construcción históricas elaboradas con posterioridad, en la Colonia, periodo de la Independencia y la República y aún en el periodo de la modernidad,- toda vez que adquieren notoriedad e importancia como centros de poder Español, Santa Marta, Santafé de Bogotá, capital del Nuevo Reino de Granada, Cartagena, Nueva España (Tenochtitlan) en Mexico.  y el Cuzco capital del imperio Inca. Limitándose a reseñar literalmente lo dicho por estos, sin ayuda de la abstracción como fenómeno del pensamiento, que permite hacer, después del análisis del hecho investigado, la comparación y diferenciación; llegando al punto nodal de la síntesis creadora.

Los estudios históricos parecen centrarse más en sus manifestaciones físicas, culturales, sus relaciones con el medio ambiente, la divinidad, sus medios de trabajo, su capacidad para transformar el paisaje, sus obras de ingeniería hidráulica, la importancia de la metalurgia del oro, la Cestería, y las transformaciones políticas y administrativas que ha tenido la región y su afectación directa o indirecta con las comunidades. Quien puede dedicar un minuto de atención a que los mayores cargamentos de oro y metales preciosos, llevados del gran cenú, superiores 5 veces a los de los grandes imperios indígenas Mexicas e Incas y en calidad; puesto que al decir de los españoles dichos tesoros eran de los de  más alta ley encontrados en América y con los cuales se pagaron primeramente las deudas de los reinos de CASTILLA Y DE LEON, después las de la Corona Española, con la casa Welser, desarrollando al mismo tiempo a los BANQUEROS ALEMANES y con ellos a la banca mundial, y es que la magnitud de estos tesoros permitieron a) - La unificación de la moneda en Europa, b) - La Revolución industrial y c) El desarrollo del capitalismo en Europa? El Ensayo pretende afirmar categóricamente a partir de estos registros, varias tesis que como atributos, deben sumarse a las ya existentes, en el inmenso pedestal que la humanidad debe erigir a LOS ZENUES: 1- ES LA PRIMERA GRAN CULTURA AMERICANA CONOCIDA POR LOS ESPAÑOLES. NO LA SEGUNDA NI LA TERCERA. Si bien los Antillanos y Urabaes, fueron sus primeros contactos, estas culturas no fueron determinantes para el proceso de Conquista, su aporte a la colonización y mestizaje como lo fue la Zenú. 2. LA MAYOR PROVEEDORA DEL METAL ORO DE ALTA LEY- 3. LA PRIMERA CULTURA HORTICULA DE AMERICA- DESPENSA AGRICOLA. Primer puerto seguro de las naves que fondeaban a cierta distancia de la costa, punto de aprovisionamiento de víveres en gran escala, y primera DESPENSA ALIMENTARIA de la ciudad de SANTAMARTA, y posteriormente de CARTAGENA, tal como consta en diversos registros históricos.

Para España, como para sus adelantados, ninguna cultura precolombina satisfizo tantos sus intereses, en tan variados campos de la vida socio-económica, como la zenú. - Es más, una segunda conclusión por demás interesante, del presente ensayo, es plantear de manera categórica,- que la etnia Zenú, fue sin lugar a equívocos, 2- ) LA GRAN DESPENSA ALIMENTARIA DE ULTRAMAR , tanto para las naves, como para las primeras ciudades exitosas. Santa Marta, y Cartagena. GONZALO JIMENEZ DE QUEZADA, partió de Santa Marta, río de la Magdalena arriba, llevando por delante a los trocheros del Caribe, los Zenúes. “Naos y Bergantines españoles, solo podían aprovisionarse seguramente, a lo Largo de la costa , entre el rio Atrato y el Cabo de la Vela, en su punto medio, por los Zenúes, Arboletes, San Antero, Coveñas, Tolú, que estos (los españoles,) consideraron pacíficas y amigables, y en donde mayor oro y provisiones alimentarias, obtuvieron en la etapa de intercambio.(1.501-1510) Máxime cuando otro dato histórico, se suma en su refuerzo; cual es, el de que,- las dos colonias primigenias, San Sebastián y Santamaría, habían sido retomadas por los indios flecheros, (Urabaes) y las próximas- a la de la península de la Guajira, o cabo de la Vela, se sabía eran indómitas, beligerantes y antropófagas, caso del cacique Poiencayo, (reunió 25.000 guerreros en bahía portete contra los españoles).


Despejando incógnitas dicen los matemáticos, la ETNIA ZENU asentada en su punto medio de la costa Caribe, Turbo, San Juan de Urabá,  Arboletes, Puerto Escondido,  San Antero, Cobeñas Tolú, que ocupaba además, gran parte del territorio del Magdalena, Cesar, Bolívar, Serranía de san Jacinto, tomado Rio Atrato (desembocadura) y el Cabo de la Vela, como sus puntos equidistantes. del golfo, es la única que pudo cumplir esa función de intercambio y aprovisionamiento, con las ciudades antillanas Santo domingo y las Española especialmente -despensa alimentaria- de las nuevas posiciones de tierra firme, ciudades exitosas, Santa Marta fundada por Rodrigo de Bastidas en (1525) y Cartagena, después, por don PEDRO DE HEREDIA, en 1.533, dado su particularísimo desarrollo agrícola, que la permitía tener excedentes para el intercambio, su acendrada vocación pacifista, encontrarse en un estadio superior de civilización, lo cual hace inobjetable su diferenciación con otras etnias, La teoría de la DESPENSA ALIMENTARIA se sustenta, no solamente por lo dicho por los primeros cronistas de Indias, Fray Pedro simón. Fray Pedro de Aguado, Juan de castellano, Bartolomé de las Casas, Fernández de Enciso y Gonzalo Fernández de Oviedo, sino por hechos históricos, confirmados posteriormente a saber, Informe de Badillo a la Corona Española, Academia de Historia de Cartagena de Indias Archivo Histórico, Sitio de la Plaza de Cartagena de Indias, por el pacificador PABLO MORILLO, doc. Archivo histórico, Academia de historia de Cartagena de Indias. Rio Sinu, Luis striffer.

Después de retomar a Fernández de Enciso, y a otros cronistas de la época, la conclusión inobjetable es que de mantenerse tal infundio, le estaríamos restando importancia al papel de nuestra etnia dentro de las culturas precolombinas. Ciertamente la Maya, nos supera en Astronomía, pero la Zenú supera a todas en Ingeniería hidráulica, y agricultura tecnificada, lo confirma la inmensa obra de terraplenes y canales, que modificaron el medio ambiente y su orografía natural, en sus cuencas hidrográficas del Sinu, San Jorge, Cauca, Nechí y Magdalena, comprensiva de la serranía de San Jacinto, Montes de María, Depresión Momposina, toda la región de la Mojana Sucreña, el valle del Magdalena, comprensivo del Hoy departamento del Cesar, Atlántico, el gran Bolívar, Córdoba, y parte de Antioquia, como lo confirma la identidad de rasgos encontrados en múltiples estudios científicos, de paleontologia, Antropológicos y de metalurgia prehispánica: Reichel -Dolmatoff, que permite ubicar el nicho Horticola primario del continente- 1958 en los Montes de María ; Falcetti Ana María-“El oro del gran Zenú”-; plazas Clemencia-Falcetti Ana María: "Asentamientos prehispánicos en el viejo rio San Jorge ".litogr. Arco 1981.- Rio Sinú y San Jorge del aventurero francés, Luis Striffer, que fuera parte del ambicioso proyecto de la "Compañía del sinu", por resaltar algunos, además de los referentes históricos que en materia de documentación reposan en el archivo histórico de la Nación etc.

EL GOBERNADOR BADILLO de Cartagena, en un informe a la Corona, que es registro histórico, afirma: “que con los excedentes de oro, encontrados en el Cenu, en un cementerio indígena después de sacar la 1/5 de oro, y el pago a los soldados se sostuvo económicamente por 10 años la Gobernación de Cartagena, "

Más adelante en la independencia, cuando Morillo sitió a la ciudad de Cartagena, existe el registro histórico de una expedición patriota fracasada, que salió al Sinú y la Mojana a recoger víveres para sostener la plaza, pero que le fue cortado el paso por la escuadra española y no pudo cumplir su cometido, indicando este registro cuán importante para la ciudad era la vena fluida de víveres para el mercado de Cartagena.

CULTURA ZENU

Esto es definitivamente el descubrimiento de una civilización, que asombró a España y a Europa, despertando la fiebre del oro en 1.534, cuando PEDRO DE HEREDIA saqueó sus poblaciones, como asombró 24 años antes a los primeros expedicionarios, que con Juan de la Cosa y Fernández de Enciso descubrieron su territorio e informaron a la Corona Española y a Europa de sus descubrimientos, arguyendo: " que había tanto oro, que no sabían si lo cultivaban y cosechaban, y naturales en más apreciable cantidad que la de los reinos y provincias de España juntas". Estamos hablando de un periplo histórico de más de casi dos  décadas, que subyace sin mayores explicaciones entre  1509-1525 donde, parece ser que la única costa adventicia que recibió a los españoles, fue la comprendida entre el Golfo de uraba y  el de Morrosquillo. Alberto Mendoza Candelo historiador en su obra “Provincia de Cartagena- Estado soberano de Bolívar- Poblamiento y división política” dice lo siguiente: “Al fracasar la expedición de Alonso de Ojeda en 1510, el litoral meridional del Caribe se convirtió en una tierra de nadie proveedora de esclavos para las Antillas”. Afirmación que refuerza las tesis presentadas por el ensayo, de que en ese periodo entre 1501 y 1525 la región media de la costa Caribe habitada por los Zenues aportó la única mano de obra calificada para el afianzamiento y sostenimiento y posterior autonomía de la Española y todas las islas antillanas.  No he de mencionar a otros hombres, que estuvieron con la expedición de Ojeda, entre ellos el de hordaz que después estuvo en la conquista de méxico,  pues estos no son determinantes para el propósito del estudio, y su recreación histórica, es meramente anecdótica. La mención anterior nos catapulta al pináculo de la historia antigua, en el concierto de las culturas precolombinas. en yuxtaposición considerativa con otro tipo de culturas, tales, como Mesopotámica, por sus similitudes,( valles regados por grandes ríos- corteza terrestre vegetal más densa, y con altos contenidos de nutrientes orgánicos, minerales), por consiguiente pueblos, con una cultura Agricola, rica en actividades lúdicas, en un estadio de civilización avanzado, que aún no había llegado a la formación de un Estado unificado, con ejército, pero que había desarrollado medios de control pacíficos, con una jerarquía de sus comunidades, y un desarrollo colectivo, con división social del trabajo  organizado. Etc.

Todo parece indicar, con los registros históricos fiables, a la mano, que no sólo fueron uno de los primeros pueblos, sino que las exploraciones de tierra firme y las llevadas a cabo por todo el litoral Caribe, no hubiese sido posible efectuarlas, sin el particular, abastecimiento que los Zenúes brindaron a los bergantines Españoles de don Rodrigo de Bastidas, Alonso de Ojeda, Vasco Núñez de Balboa, descubridor del mar del Sur, Francisco Pizarro, conquistador del Perú , Juan de la cosa, Hordaz mencionado en la conquista de Mexico, que viajaba  con ojeda y Martín Fernández de Enciso, en el primer periodo entre 1501 y 1510.} Periplo histórico, relatado en varias partidas de dichos acontecimientos y unos de los libros incunables que relatan la conquista de América y la división del mundo conocido hasta entonces,  en donde  aparecen maravillosamente diversas notas , entre ellas la ubicación del "gran cenú", las diferencias sustanciales con los flecheros que habitaban la extensa zona del litoral Atlántico y los que según él, habitaban el interior del continente. Summa de geografía, es y debe ser el primer referente, historiográfico de nuestro pasado lejano., lo cual evidencia, que nuestra etnia, está dentro de las primeras que conocieron los españoles que llegaron a territorio continental, y además de la que con certeza se sabe, aprovisionaba los barcos, de guarniciones alimentarias, como el Maíz, y la mandioca, de cuyos sembradíos, se dice en el citado incunable," son extensos en gran parte de sus territorio; tubérculos, como la yuca, batatas; frutas, como las piñas, mameyes, mangos, Aguacates; bebidas como la chicha de maíz, y el vino de palma, ( Corozo) ,. Sembradíos de Algodón con el que fabrican mantas con telares de innumerables hilos y el oro de la más alta ley, que se ha encontrado en estas comarcas" Etc. Fray Pedro simón en sus NOTAS HISTORIALES, II TOMO CAPITULO IV señala: " que el cultivo del maíz, es más antiguo en el sur, y que es más probable que de aquí se hubiera extendido hacia el Caribe, y centro América y no en sentido contrario".

El primer pueblo indígena, según esos mismos relatos, después de SANTA MARIA LA ANTIGUA DEL DARIEN Y SAN SEBASTÍAN DE URABA, será la población indígena de GAITA, (CAYTA) nombre indígena, a donde arriba una expedición, de Alonso de Ojeda, capitaneada por JUAN DE LA COSA Y FERNANDEZ DE ENCIZO que fondea frente a la desembocadura del Rio Sinú, en sus planes de intercambio ya efectuados con regularidad por la zona, y confiados de su amistosidad, decide remontar el rio, hasta encontrar el caserío del cual existe el registro histórico, con todos sus avistamientos, rebautizado en las vegas del río Sinú, a quien los españoles rebautizaron como SAN JOSE DE GAITA,(expedición de Juan de la Cosa,-y de Fernández de Encizo-1501-1510), - Por el relato, se deja entrever que en el descubrimiento" del Cenú", no hubo mayores “guazabaras”, por lo menos no existe un relato que ofrezca mayores evidencias, que nos ilustre sobre contiendas. Todo parece indicar que los cronistas trataban de impresionar a la Corona, y cualquiera de sus conquistas las convertían en grandes azañas. No existe ninguna evidencia, de grandes batallas, confrontaciones abiertas en las expediciones del gran Cenú. Lo que contrasta con expediciones en otros territorios de la Costa Caribe, Santa Marta, Cartagena, Conquista de México y del imperio Inca.

Los españoles en su primera incursión sobre el territorio cenú, encontraron la población de GAITA,- CAYTA,  que después tomo el nombre de SANTACRUZ DE LORICA. Se desprende de estas partidas que la Fundación, de Santa marta, y de Cartagena, es en etapa posterior, y el sostenimiento de estas ciudades dependió, de la gran despensa alimentaria que según los propios cronistas españoles lo fue, la región del Sinú, corroborado en segundo lugar por los cronistas del segundo periodo, que relatan las " hazañas " de don Pedro de Heredia y su hermano Alonso en 1534. No solamente, son los cronistas de indias, los que soportan la tesis de la DESPENSA AGRICOLA que pretendemos enunciar, en general todos los historiadores, hacen multiplicidad de menciones referentes, a la feracidad de los valles del sinu y San Jorge, sino que además tales referencias se denotan con mayor regularidad y énfasis, respecto de las habilidades para la agricultura de esta etnia prehispánica y especialmente, de ser el afluente principal de víveres para los mercados del Urabá chocoano, y los mercados de Santa Marta y Cartagena. Según los propios españoles, el sostenimiento de estas ciudades fluía de este gran mercado de víveres de los Zenúes, que abarcaba la actual Mojana Sucreña. Todo parece indicar, que los peninsulares establecieron buenas relaciones con los naturales americanos Zenúes, y no una exterminación masiva como se afirma, por algunos autores que desconocen los procesos sociales del materialismo histórico con sus implicaciones económicas, de base superestructura, y la génesis y desarrollo de las sociedades, quienes aplicaron el modo de producción conocido como el vasallaje, por varias razones que considero fundamentales. 1-) La Primera es que los españoles necesitaban de un aliado estratégico en el continente, para poder adentrarse en el mismo, dada la inmensa superioridad de número, de los naturales que poblaban la costa Caribe y de la particular belicosidad que exhibieron las primeras tribus contactadas, caso de los Urabaes y sus experiencias negativas en san Sebastián y Santamaría. 2.) Segunda. la comunidades Zenúes, fueron como lo demuestran las crónicas, comunidades singularmente pacíficas, en razón de encontrarse en un estadio avanzado de la comuna primitiva en descomposición, etapa del matriarcado, en lo que respecta a la organización social, con una diferenciación de clases que hace suponer una nobleza todavía socialmente aceptada, sustrato básico para la organización de un Estado embrionario, cuya autoridad se afirma, por la parentela de los caciques, y funciona principalmente como ordenadora de los trabajos comunitarios. 3-) División social del trabajo caracterizada por las comunidades Finzenú, Panzenú y zenúfana, donde es plenamente dominante un avanzado régimen agrario, caracterizado, por distritos de riego, conocimiento pleno de la orografía, primia razón de peso, para establecer, su condición de pacificidad endilgado.

Su organización social de clanes familiares explotaba la tierra, de manera natural, y pacífica, tan profundamente ordenada que hasta nuestros días se conserva esa poderosa y atávica costumbre.

Delimitada la frontera marítima y de tierra firme, por el rio Atrato, quedó San Sebastián de uraba, Santamaría la antigua del Darién y después Panamá, bajo la gobernación de Nicueza, más acá bordeando la Costa hasta el Cabo de la vela, Castilla de oro, que después devino en dos gobernaciones la SANTAMARTA, Y LA DE CARTAGENA. .

Fue el Bachiller Martín Fernández de Enciso primer cronista de Indias, quien relata en su obra en comento publicada en 1513-19. Las peripecias, avistamientos de caseríos y pobladores indígenas de una región perteneciente al cacique Cenú, naturales menos belicosos que los Urabaes del Darién. Estos, dedicados a la agricultura, elaboración de cestos y que tenían grandes sembradíos, de una planta que llamaban maíz, y recogían cosechas de varios tipos de tubérculos, con los cuales se aprovisionaban las naves para continuar los viajes. Fernández de Enciso y su compañero de aventura Juan de la Cosa, remontan el sinú, pero parece ser que estos expedicionarios, se reservan los grandes secretos del Cenú, pretendiendo esperar una oportunidad mejor, toda vez que por la época se ventilaban las disputas territoriales entre las gobernaciones de Castilla de oro, la nueva Andalucía.

CAPITULO VI. LA REVELACION DE UN SECRETO.

Fernández hábil jurisconsulto, y cosmógrafo reconocido, entre 1509-1513 viajó a España, tal vez la mente más omnicomprensiva que tuvo la conquista de América, puesto que su libro es verdaderamente uno de los más grandes tratados de historia, geografía y astronomía escritos para la época, tal que con los años y el advenimiento de la modernidad fue considerado unos de los siete libros incunables de la antigüedad y hoy patrimonio cultural de la humanidad. Sorprende la importancia que  un historiador del mundo en el siglo XVI, primeras dos décadas, dividiera el orbe conocido en tantas partidas como partes de el existían; y dejara al referirse al nuevo mundo- “Indias Occidentales” una parte de ellas  a la región del GRAN CENU. Como quien dice, somos más importantes para la historia del mundo que lo que hemos sido  valorados, por la propia historia patria y por nuestros  connacionales.  Estar registrados en SUMMA DE GEOGRAFIA que debiera ser nuestro catecismo Astete, y  nuestra heráldica suprema, motivo de orgullo de nuestra progenie. Enciso estando en España    indispuso a Núñez de Balboa, sobre la ilegalidad de su mandato, sobre territorio de Nicueza y su injusta muerte, achacando toda responsabilidad, a éste, regresó al poco tiempo con la expedición de Pedrarias, coronel de los ejércitos españoles, -relevaron a Núñez de Balboa mediante un juicio de residencia, que se venía venir y que finalmente terminó con la pena de muerte para el adelantado del sur. Enciso, que pertenecía al grupo de Alonso de Ojeda y Juan de la Cosa, pasa sus últimos años en Cartagena. Posteriormente en una incursión los hombres de JUAN DE LA COSA, en el actual sitio de Cartagena, son sorprendidos y aniquidados completamente por los Calamaríes junto con su jefe. Así el secreto de los caminos, y rutas del gran cenú y el oro, quedan con Enciso, tal vez en una borrachera, los trasmite a un soldado, y por conducto de este, a don PEDRO DE HEREDIA.


CAPITULO VII. SEGUNDA EXPEDICION AL “CENU.”

En 1534, -24 años después de Enciso y Juan de la Cosa, PEDRO DE HEREDIA, inicia la 2 gran expedición al Cenú, pertrechada en caballos y hombres, entra por segunda vez al Cenú Esta vez atravesando los montes de María, ruta actual de Pasacaballos, San Juan Nepomuceno, para caer al actual territorio de la de " LA DEPRESION MOMPOXINA, saquea dichos territorios, con cuadrillas de negros que acompañan su expedición, pueblo por pueblo caserío por caserío, templo por templo, cementerio por cementerio. Es la expedición, más famosa y violenta de la conquista americana, puesto que no se necesitaba la violencia para dominar a una población pacífica dispersa en toda la zona del gran cenú, se obtiene para la corona Española el mayor botín de oro, superando los enviados por Hernán Cortes de México y Francisco Pizarro del Perú, en cinco mil ducados de oro a los que recibiera cada soldado en el magnificente reparto a DE MEXICO Y PERU. . Expedición del Sinú, que le daría honor y gloria a don Pedro de Heredia, pues logra en su sangrienta campaña, decomisar a los indios gran parte del oro, que encontró en la depresión Momposina, de a donde Heredia se llevó el "PUERCO ESPIN DE ORO", que pesaba 4.1/2 arrobas de oro puro, de alta ley, la pieza más grande encontrada en América, después siguió a los templos del Panzenu, y Finzenú, pueblos indígenas de Mexión, Chenú, Faraquiel, De esta incursión funda la villa de Santiago de Tolú, San Benito de Abad, Villa rica de Madrid y YAPEL.

CAPITULO VIII.

* "LOS ZENUES PUEBLO DESCENDIENTE DE LA RAZA CARIBE", cita que aparece en todos los textos, -otra inexactitud. Lo que sí es inobjetablemente cierto, es que el pueblo Caribe se fundió con los Zenúes del interior, durante un ejercicio que pudo durar centurias, las pruebas de carbono 14 , hechas a distintos hallazgos en diversas zonas de los valles, al interior de las cuencas de los ríos Cauca, Sinú San Jorge y Magdalena, datan indistintamente de 6.000, 4.000 años A.C. (Fósiles de puerto hormiga) las más recientes del 2000 A.C. Momil ( descubrimientos palan teólogos de dolmatoff- Falcheti), remotas edades en las que debió efectuarse el traslado de las comunidades indígenas amazónicas, dado las especiales características, que los asemejan a sus hermanos Muiscas, chibchas y Especialmente a los emberá katíos. Etnia más cercana a los Zenúes, y parte integrante de ésta, que habitó la parte alta del rió, Cauca, colindando hoy con Antioquia. Emberá-Katiós que se encontraron en el trapecio amazónico, especialmente el actual departamento del Caquetá, lo que demuestra la similitud de rasgos, físicos culturales y de lengua. La cultura Zenu Por el contrario los litoreños lo fueron tribus más atrasadas, y cuyo régimen alimentario provenía de la caza y de la pesca rudimentaria, lo que indica un estadio de desarrollo inferior al de los Zenúes y explica al mismo tiempo sus características de nómadas, flecheros y antropófagos y el exterminio a que fueron sometidos por los españoles.

Con el tiempo Zenúes y Caribes, se fueron entremezclando hasta tal punto que la cultura zenú, muy superior al Caribe fue subsumiéndola en su totalidad a la litoreña.
CAPITULO IX. LA BARBARIE.

* LA CULTURA INVASORA ESPAÑOLA, PARA AFIANZARSE EN TERRITORIO AMERICANO, LE RESULTA NECESARIO LA ELIMINACION FÍSICA DE LA ETNIA PROPIAMENTE CARIBE.

Se explica en que las tribus nómadas, antropófagas y de flecheros, eran absolutamente innecesarias para el proceso de conquista, ni siquiera como esclavos podía ser aceptada, puesto que implicaba una carga alimentaria que debía surtirse de cualquier modo. y tal situación era inaceptable para los españoles, cuya repugnancia al habito de dichos naturales, de comer carne humana, entrañaban un peligro familiar y social, que debía ser eliminado de una vez. TAL FUNCIÓN la cumplieron las partidas de esclavos negros que acompañaban las expediciones, habidas de cumplir el mortífero mandato de los peninsulares, para salvar la suya propia y estar más habituadas y condicionadas, al clima ardiente de estos valles y ríos, similares un tanto en ardentía, a las tierras y climas de donde también fueron violentamente  sustraídos.

 Se explica así la colonización de población negra en esta área de los actuales montes de María, Tolú viejo, San Onofre, ovejas, el urabá costero.

 Otra hipótesis, surge como consecuencia de la anterior: y es que la Cultura Zenú. Con la llegada de los españoles, llegó a su máximo punto de expansión, aun que fueron doblegados y dominados, en razón de dos fenómenos: la superioridad técnica, expresada en el conocimiento de la Guerra, y la utilización de los mosquetes, la Pólvora, y los caballos como herramientas de esta, lo que frente a los indígenas resultó una manifestación de hombres superiores. La necesidad de sus sembradíos para el mantenimiento de las ciudades y pueblos, como mano de obra alimentaria y productiva, en estancias, villas, minas, etc. Su conocimiento del territorio interior, sin el cual no fue posible explorar tierra adentro .y asegurar el siguiente paso de colonización. Los Zenúes, eran vitales para la subsistencia de las primeras colonias, y aún para la supervivencia de los pueblos y ciudades fundadas por los españoles, como mano de obra, para la servidumbre, primer oficio imputado, mestizaje relación directa con la mujer indígena, de la cual los españoles afirman ser " limpia, y gentil ", dice Enciso, " que se bañan hasta tres veces en el día"., Insustituibles en la agricultura, como sembradores y recolectores de cosechas, situación que permite su vigencia reproductiva, hasta principios del siglo, XVIII, y aun en pleno siglo XXI, son los recolectores de cosechas por excelencia. Hasta que fueron despojados de sus tierras, cuando se trasplanta a América el modo de producción feudal Europeo. Aquí si se produce una nueva necesidad histórica de eliminación FÍSICA DE LOS ZENUES COMO POBLACION. En esta época ya, se ha producido el fenómeno de acaparamiento de las tierras por los europeos. Los sembradíos ya pertenecen a los europeos, se van reemplazando por villas y estancias de colonos españoles, ampliamente documentado por el estudio sociológico de Fals-Borda; se han adecuado las tierras para la ganadería, empiezan a pulular las estancias pastizales de ganados, produciéndose la abolición de los RESGUARDOS INDÍGENAS. Y en consecuencia todo el proceso de desarraigo que lleva implícito la eliminación del indígena.

Dos mundos diferentes, dos modos de producción contrapuestos, en espacios de tiempo que hay que segmentar, fueron los aborígenes encontrados por los conquistadores y hay que precisar esta segmentación de población para no incurrir en el error histórico de meter a todas en una misma bolsa: unos nómadas, comedores de carne humana, que fundaban su modo de producción en la caza y la pesca, fundamentalmente, y otros con una elevada organización pacifista, de protección de las comunidades, con división social del trabajo, donde la mujer está en el centro de la organización social y ocupa un papel predominante. ALGO ASÍ COMO UNA COMUNA PRIMITIVA en descomposición, que pasa por la fase del matriarcado, pero especializada como ninguna en varias actividades lúdicas, como la Agricultura, la minería, y las artesanías, comparable a la Maya-Meso andina. En fin una civilización que no requería fuerza militar, ni de policía para su adecuado funcionamiento. Los Zenúes se mantuvieron vigentes hasta el momento de la conquista, y después de ésta, tal que los Españoles, exterminaron al litoreño, belicoso (Urabaes y caribanes. o calamaríes) y se mezclaron y se apoyaron con lo Zenúes, quienes fueron artífices de las sucesivas exploraciones de los conquistadores, entre ellos la de Jiménez de Quezada, etc. Me uno a la tesis, de que los Zenúes, no son descendientes de los CARIBES, tal como lo informan los estudios de palan teología, (Dolmatoff- Falcheti). Razones históricos de peso, señalan que los Zenúes, fueron las tribus más adelantadas, en materia de organización social, política, económica, se encontraban en un estadio adelantada de la agricultura, habían sobrepasado la edad de los metales, expertos fundidores del oro, en el que manejaron el entramado y la filigrana, mucho mejor que sus hermanos, muiscas y chibchas, Arhuacos y embera- catíos, sus parientes más cercanos del interior y del trapecio amazónico. Podemos decir que somos Caribes por nuestra arraigada continentalidad, que data de miles de años A.C. por haber, desarrollado nuestra cultura milenaria, en este territorio, y habernos fundido con nuestros hermanos Caribes, en el paraíso terrenal, como lo predijeron, desde ARISTOTELES, SENECA, ERASTOTENES, TEOFRASTOS, que este quedaba en el centro de la línea equinoccial, donde el sol deja caer sus rayos perpendicularmente, y que compartimos familiarmente con nuestros hermanos ARHUACOS, WAYUU, GUAJIROS, TAIRONAS, URABAES, TEKUNAS, CALAMARIES, ZENUES, COQUIBACOAS Y CENTENARES DE TRIBUS QUE POBLARON EL CARIBE con quien nos entremezclamos en el crisol de los siglos para ser una sola identidad costeña, con generaciones de blancos europeos, negros africanos, para fundir una raza, que tiene de todos, su aporte genético y la mas encantadora de las musas tropicales que pueblo alguno ha cantado sobre la tierra: La cumbia,  el vallenato,  el porro y el bullerengue.

CAPITULO X. “LA GRAN CIUDAD DE LOS ZENUES”

Ninguno de los antiguos cronistas nos refiere la existencia de una populosa ciudad. 

*OTRA INEXACTITUD, tal vez el gran equívoco de los historiadores, y por consiguiente de la historio-grafía, está en la UBICACIÓN DE LA GRAN CIUDAD DE LOS ZENUES, Todos los historiadores, con muy contadas excepciones, afirman que se encontraba ubicada en o cerca de la actual Montería, " a orillas del Rio Sinú, o sobre las vegas del rio Sinú". Con un caserío de 70.000 habitantes. Otros lo ubican en (San Jerónimo de Buena Vista, otros en el actual Betancí, donde efectivamente existió un caserío de indios, lo mismo que en Faraquiel, cerca de Montería, Enciso habla de una región o pueblo, Mocri, asimilable tal vez en el tiempo a Mocarí, y de otros lugares como Cubra y Cuda, donde la tierra es tirante y colorada y se coge el oro en los arroyos atravesando redes; y que de esta manera cogen los mayores granos y los traen al lugar que se llama cenu”. ¿Otros en pleno centro del territorio de Mexión, donde hoy se encuentran las poblaciones de San Andres, Tuchín, chinú y Sampues. Los Sucreños, lo sitúan detrás de Chinú, en la villa que se llamo SAN BENITO DE ABAD. Por 1.534, cuando llega PEDRO DE HEREDIA, aquí aparece el segundo registro histórico documentado. Allí se habla de un pueblo indígena, gobernado por la cacica Tota, y del Cacique chenú, en un territorio cerca a la que hoy ocupa la actual población de chinú; luego el primer registro documentado históricamente lo hace PEDRO DE HEREDIA de un pueblo importante, donde se encontraron al rededor de sus templos y cementerios el gran tesoro de los Zenúes, pero ninguna referencia se hace, ni por Fray Pedro de Aguado, Fray Pedro Simón,  ni el propio Enciso anterior a estos de una población concentrada de 70.000 indigenas.  La codicia del oro, Del cual no encontraron sus betas o minas, hizo pensar a los españoles que el dorado estaba en otra parte, y efectivamente los indios lo tenían en otra parte, lo sacaban del Cauca, y del Sinú, pero este era enviada al territorio de Mexión o Finzenú, a las autoridades indígenas, y para las ofrendas religiosas y funerarias. Sitio distante hoy en día a 80 -90 kilómetros de la actual Montería, y a mas de 100 de la actual Betancí, lo que descarta a ambas poblaciones, como epicentro de dicha ciudad incógnita. Montería, primero porque esta villa fue muy escasa en población indígena, y la poca de que se habla, es registrada apenas en los dos siglos anteriores. FARAQUIEL templo funerario, muy importante no fue un caserío de indios, tan grandioso para albergar 70.000 almas, pero si fue refugio temporal del oro de Mexión, que después  del saqueo de Heredia fue traído y escondido por los naturales indígenas que esperaban una nueva invasión de sus territorios como efectivamente ocurrió.

 Betancí merecen el mismo señalamiento. luego la gran CAPITAL FINZENU, parece ser no una, sino varias que se congregaron alrededor de la CIENAGA GRANDE y que hoy lo constituyen, Lorica, (San Jose de  Orica), 4 población fundada por los españoles en tierra firme,  Momil, (la más antigua del territorio Mexion 2.000 A. C. ) San Andres de Sotavento, (27 poblados indígenas) chima, Chinu, Sanpues, San benito de Abad, y cereté, colindante con su vereda CAROLINA CHIMA, con la población de chima, colindante por la ciénaga Grande, y ciénaga de Oro integrado a la ciénaga por los caños de aguas prietas. A menos  que pudiera encontrar otros datos más puntuales, tendríamos que aceptar que todas estas poblaciones indígenas ancestralmente han reivindicado a sus progenitores, como del territorio de Mexión, hecho particularmente aceptado por todos.

FDO HUMBERTO BUSTOS FERNANDEZ, derechos reservados.





INSTITUCION " ACCION CONTRA EL HAMBRE". FAO-ONU-RESGUARDO ZENU. SAN ANDRES DE SOTAVENTO

Observo los vehículos de esta organización mundial, con sus antenas extra -largas, colocadas en los parachoques de sus poderosas camionetas 4x4, desplazándose por áreas urbanas y rurales de nuestra geografía. Me pregunto cuantas veces han recorrido, los parajes taciturnos, apostados a lado y lado de las serpenteantes carreteras que atraviesan el resguardo de SAN ANDRES DE SOTAVENTO, territorio de MEXION, y cuna ancestral del pueblo zenú.

Me pregunto ACCION CONTRA EL HAMBRE cuanta asistencia habrán dado a nuestras comunidades? Figura los indígenas de esta vasta región en sus programas? La F.A.O, se percata de su existencia y de su necesidad. Se ha ventilado en una instancia internacional el descuido intolerable, en que el Estado Colombiano, tiene. A estas comunidades, que tal vez, representan el bastión más orgulloso de la identidad nacional. LA O.N.U. hace lo propio para reparar tanto agravio a su riqueza, y tanta ofensa a su dignidad? La misma España y por su conducto Europa debiera sentirse avergonzada, de su silencio de 5 siglos, frente a esta piel cobriza de indígenas milenarios, que arrastra en la estepa sabanera, su pesada carga, de haber entregado un día ya lejano, bajo la explosión de la pólvora, en la boca de un mosquete, y por las manos de un corsario, su gracia, su donaire, su civilización pacífica, su ingenio, o es que acaso, uno libro venerado, en las bibliotecas del mundo, que relata la conquista de América, tesoro incunable de la humanidad, no señala su destino de pueblo superior?.

SUMMA DE GEOGRAFIA de Fernández de Enciso, el tercer gran cronista, de Indias, después de Colón, se refiere a este pueblo como la maravilla de la creación, aún con sus desencantos, de no pertenecer a la grey de Dios. Pues bien este pueblo en cuyos túmulos, adoratorios y cementerios, los Europeos encontraron toneladas de oro, más que en cualquier parte del mundo, con el cual la Corona Española pago de contado todas sus deudas.

Oro y metales preciosos que le permitieron a Europa la gran Acumulación primitiva del capital, y el desarrollo de su revolución industrial., y la constitución de la primera banca mundial, y su gran salto al capitalismo moderno. Que además de constructor de erales inimaginables, cuya ingeniería, como las figuras de Nazca, solo pueden ser vistas en su majestuosa significación, desde la etereidad del cielo, le obsequiaron a la humanidad, el conocimiento del cultivo del maíz, gramínea incomparable, no solo por su riqueza proteínica, sino porque ella es base de la alimentación mundial.

Como si fuera poco su aporte, este pueblo cultivó en sus valles, que como los del Tigris y el Éufrates son los más ricos del mundo en corteza vegetal y nutrientes, la semilla del SESAMO, como lo hicieron todas las culturas antiguas, a diferencia de éstas los Zenúes son los únicos que descubrieron un valor agregado a sus atributos, el de la resistencia a la biodegradabilidad del alimento, punto de partida para resolver el problema de las hambrunas que afectan diferentes zonas del planeta. Hoy 500 años después, que estamos hablando de Reparación, justicia, los Zenúes del resguardo de San Andres de Sotavento, incluidos todos los pueblos ancestrales, de América, merecen en el DIA DE LA RAZA- 12 DE OCTUBRE,COMMEMORATIVO DE 1492 UNA DISCULPA HISTORICA-UNA REPARACION ECONOMICA FORMALIZADA COMO ASISTENCIA Y UN PROTECTORADO DE LOS DOS ORGANISMOS INTERNACIONALES. FAO Y NACIONES UNIDAS. Fdo. Humberto Bustos Fernández. Dr., en derecho y ciencias políticas. Miembro de la Academia de Historia de Córdoba.


LA ANECDOTA DEL GOBERNADOR RODADO NORIEGA,

Es muy especial. Cuando fue gobernador del Atlántico el Dr. Rodado Noriega, mandó construir un PARADOR CON FORMA DE SOMBRERO VUELTIAO, por la vía del VISO entre Cartagena y Barranquilla. Cuando estaban inaugurando el parador., un morenito Barranquillero le preguntó al Dr. Noriega. ? Ajá Dr. NORIEGA Y PARA QUE UN MONUMENTO A LOS INDIOS DE SAN ANDRES, eso que tiene que ver con Barranquilla,/ la Arenosa/-? dijo con su meneíto sabroso, y salsómano -el mulato preguntón!- Noriega que si sabía de Historia, y de linaje español -pura casta- al punto le contestó con una sonrisa burlona en los labios!- " para hacerle un homenaje a tus antepasados " Para refrescar la memoria, los Zenues habían poblado gran parte de la costa Caribe, cuencas de los ríos Cauca, Nechi, Sinu, San Jorge y Magdalena, comprensiva de 5 departamentos costeños y parte de Antioquia y la zona media del litoral costero entre Arboletes y tolú. Con la llegada de los españoles, la mayoría de las tribus Caribes propiamente dichas, fueron exterminadas, quedando reductos aislados de los tayronas, y Wayu entre otras. La etnia zenu paso a ser la primera base genética de nuestra descendencia actual. De manera pues que Atlanticenses, Samarios, Bolivarenses, cordobeses, Sucreños, cesarienses, descendemos de este tronco común. Somos Zenúes por lazos de Sangre multi-étnica, donde la prima especie, fue la Indígena zenú, y Caribes por el territorio que estos ocuparon.

AMERINDIOS. EL DIA DE LA RAZA MOTIVO PARA UNA REPARACION HISTORICA.

El 12 de octubre de 1492 se produce el descubrimiento de América. Las naos con el estandarte español, tocan tierra americana. En esa fecha, especial para la humanidad, pues ella es trascendente en tanto que se celebra por primera vez el reconocimiento más generalizado del bloqueo terráqueo y empieza a derrumbarse todas las teorías que consideraban a la tierra como un inmenso plano. A partir de ese día todo deberá ser revaluado, La teoría heliocéntrica ocupa el primer plano de la discusión científica, los planetas giran alrededor del Sol, y estos a su vez giran sobre su propio eje, (movimiento de rotación) al mismo tiempo que describen sendas orbitas, denominado, (movimiento de translación.), El descubrimiento de América es la prueba fundamental de su esfericidad. Luego Europa debe a América, la posibilidad física de haber completado su conocimiento del mundo. Pero se han preguntado los europeos de este Siglo, cuanto significó como acelerador, para la Gran Revolución industrial, de los siglos XVII Y XVIII, los ingentes cargamentos de oro y plata, producto del saqueo violento, enviados a la corona española, al Reino de Portugal y al propio de Inglaterra. Que habría pasado y en cuantas centurias se hubiese retrasado tal proceso. Que hubiese sido de los Banqueros Alemanes, franceses e Ingleses y del desarrollo inusitado de la banca mundial, sin ese respaldo en metales preciosos que requerían sus incipientes monedas? Qué pasó con Marx el Filósofo y economista más importante de Europa, padre del materialismo histórico y del socialismo científico, inadvirtiendo el papel de América en su discurso de la acumulación primitiva del capital, a contrario sensu de lo que esperaba y preveía su compatriota Humboldt, de una América rebosante de posibilidades históricas para la ciencia, la política,

Porqué su desatención, a la importancia de América en la Gran revolución industrial, y porqué su singular silencio respecto de nuestro proceso revolucionario independentista? El mismo Bolívar, con su colosal odisea de vencer a la segunda potencia militar del viejo continente, recorrer el globo terráqueo dos veces y media , de a pié, a mula o en caballo, en canoa y barco, en media vida que tuvo para vivirla y gastarla intensamente; fundador de 5 Repúblicas, y libertador de indios y negros sin par,, hazaña irrepetible no superada por ninguno de los conquistadores antiguos ni modernos, tales son los calificativos de JOSE MARTI, al referirse a la obra de Bolívar, palabras que deberían ornar los mármoles eternos de su tumba, donde reposan los huesos del libertador, en la ciudad de Santa Marta y no las placas sosas y mudas de un museo insólito, cuyo silencio abstracto, parece una quijotesca mordaza a la boca del héroe y una contumaz burla al don de su palabra. - Las cuentas menos alegres, para responder el interrogante,-?de cuál fue el beneficio, que obtuvo Europa de América, afirman que tal fortuna en metálico, sin contar las esmeraldas, el Cobre, y otros metales preciosos, podría estar en 2.000 toneladas de oro y 22.000 de plata, sin contar las esmeraldas y los demás metales preciosos. Habrase visto mayor tesoro desentrañado, de las selvas americanas y de sus naturales, llevados a la explotación más espantosa en minas y socavones, que en poco menos de medio siglo, hizo descender a su población nativa a 1/4 de la que encontraron y registraron aquellos hidalgos, en sus crónicas de indias. O como se explica el traslado infamante de la población del continente Africano al nuestro, martirizada y esclavizada para saciar su delirante fiebre de oro, medio siglo después?

ZENUES, CARIBES, TAIRONAS, MUISCAS, CHIBCHAS, INCAS, MAYAS, AZTECAS, MEXICAS en América del sur y Centro, y SIUK Y DAKOTAS en el norte, por señalar las culturas más importantes, deben ser restablecidos históricamente, por lo menos el restablecimiento de su aporte a las potencias Europeas de la época, aporte entendido como un tributo obligado que impusieron por la fuerza las potencias conquistadores a nuestros aborígenes y naturales de estas tierras. Lo cual según el derecho Internacional, consagrado años después, no es fuente de derecho, por tanto hasta que dichas potencias coloniales no resarzan a sus comunidades, despojadas ayer y hoy de bienes terrenales y amparadas en pequeños refugios de la modernidad, no se habrá de restañar las cicatrices imborrables de la conquista de América. ?COMO INICIAR UN PROCESO DE REPARACIÓN VOLUNTARIO, Comunidades como La zenú de la Costa Caribe colombiana,-1-) la primera gran cultura conocida por los conquistadores españoles, 2-) La gran despensa alimentaria de España en ultramar 3-)determinante para la conquista de América, como que fue la primera tribu amistosa, enteramente pacífica, dado su particular modo de producción, punto de embarque, para aprovisionar las dos primeras colonias exitosas en América las ciudades de SANTAMARTA Y CARTAGENA, doblemente importante porque además lo fue, la mayor aprovisionadora de oro, que tuvo España durante dos siglos de depredación, . . Una sola pieza el "puercoespín", es como el vellocino dorado de los tiempos bíblicos; la pieza de mayor tamaño y peso enviada a España por don PEDRO DE HEREDIA, como que pesaba, 4. 1/2 arrobas de oro puro, encontrada, en la región MOMPOXINA antes de asaltar otros templos zenues en 1534. Como si fuera poco, de un solo túmulo funerario, se sacaron 19.000 castellanos de oro, y los túmulos y, adoratorios pasaron de cientos. Según registros históricos de la colonia, la ciudad de Cartagena, relato de Striffer, explorador, ingeniero y químico frances, se sostuvo durante 10 años, a expensas de un cargamento de oro traído del Sinu Los zenúes dados sus especiales conocimientos de la agricultura, fueron implantados por los propios españoles en toda la Costa Caribe las Antillas y América central, y sus conocimientos socializados en toda esa inmensa área.- La cultura invasora se afianza siempre en una especial cultura dominada, para afianzar el proceso invasivo, en este especialísimo caso, la cultura zenú y la etnia como tal, cumplió dicho papel.


PRINCIPALES CRONISTAS DE INDIAS, QUE REVELAN FACETAS NUCLEARES, NICHOS HISTORIOGRÁFICOS DEL ENSAYO subyacentes.   Tal vez el mayor acierto, consiste en juntarlos en un solo texto, lo que ya de por sí es una labor compiladora novedosa y cruzar dicha información con la propiamente científica de la modernidad, de las investigaciones efectuados por REICHEL DOLMATOFF-PLAZAS CLEMENCIA, ANA MARIA FALCHETTI, LIGADAS a la PALANTEOLOGIA Y METALURGIA TEMPRANA, le dan notable respaldo a su planteamiento, concatenan las construcciones históricas y le dan sentido a su discurso.

FRAY PEDRO SIMON- Tercer cronista español

I.- Comienza alfinger su entrada atravesando el valle de Upar  hacia Tamalameque. II.- Llegan al pueblo de Tamalameque, donde les dan una guazábara.  III.- Vencida la guasábara en que prendieron al cacique, hacen los españoles otras salidas y recogen de todo cien mil ducados.

I.-Ya que hubo bajado Alfinger  toda la laguna en el tiempo dicho y visto todas sus poblaciones, y que no era cosa que le acabase de llenar los vacios de sus deseos,  por el poco oro que había y saber defender su casa los indios (con los que pudo coger en las guasábaras y otras ocasiones, y con el oro que hubo a las manos), tomo la vuelta de su ranchería, desde donde envió todo el pillaje a coro para que vendiesen los Indios a mercaderes que había de este trato,  y de lo que resultase y del oro le enviasen gente y lo necesario a la jornada que pretendía hacer la tierra dentro. Estuvo aguardando en su ranchería  hasta que llego de Coro los había enviado a pedir, y algunos soldados con que reformó su ejército, juntando a hasta ciento ochenta con los que vinieron y los que el tenia sanos, y para poder entrar. Y así, dejando los enfermos en el pueblo y algunos sanos en su defensa y provisión y de los demás que había en la ranchería, y orden de lo que había de hacer en ella al capitán Vanegas, su teniente que señaló para que la gobernase el año de mil quinientos   treinta, salió para hacer esta jornada del lugar dicho.

Y caminando siempre al poniente, después de haber andado algunos pedazos de tierra llana que hay des de la laguna hasta las sierras por aquella parte, atravesó la cordillera (que cerca gran parte de las aguas de esta laguna y comúnmente se llama la cordillera del valle de Upar) y fue a dar a este valle, que esta luego inmediato a los cerros y cordillera al poniente, sin considerar que era ya aquella tierra y la demás delante, en cuya demanda llevaba los intentos, de la gobernación de Santa Marta. Pero como todos iban puestos más en codicia que en reparar en agravios, no le parecía lo eran entrarse en jurisdicción ajena. De este valle de Upar, pasando adelante, llego a la tierra de los pocabuces, y de allí a la de los alcoholados (que los pusieron este nombre porque traían los ojos teñidos con agua). Todos estos tenían y trataban cantidad de oro, de que hubieron buena parte los soldados,  con que se reparó algún daño del que recibieron en algunas guasábaras que tuvieron con estas naciones y otras que encontraron hasta llegar a la provincia y alguna de Tamalameque, que llega ya a confinar con el Rio Grande de la Magdalena.

2.- Esta provincia (de quien también trataremos en la segunda parte) se llama así por su cacique y señor que tenia este nombre. Tiene una gran laguna y lagunas con sus isleos  en medio, que se hace de las aguas que corren de la provincia y desiertos  de los indios carates, que esta las espalda de la ciudad de Ocaña al norte, y de las que corren del valle de Upar, principalmente del caudaloso río Cesare. Estaba muy poblada de gente y la más de ella  a las  márgenes y riberas de esta laguna, donde también estaba su cacique, en un pueblo que ocupaba su vecindad, más de un cuarto de legua. Ya cuando llego Ambrosio Alfinger con su gente a esta provincia, tenían nombre de él,  por haber pasado la palabra de una provincia en otra hasta llegar a los de ésta,  a quien juntamente llegó con la noticia el temor por las cosas que oían habían hecho los soldados con los demás. Y así, aunque eran muchos los naturales, no osaron hacer resistencia  a los nuestros, determinando poner su defensa a los isleos de la laguna, desamparando la tierra firme y sus pueblos, recogiendo también todas las canoas por donde se pudiese llegar a las islas, pareciéndoles con esto no habían de tener los españoles traza para pasar a donde ellos estaban.

De esta manera hallaron los soldados los pueblos y casas de los indios cuando llegaron a la lengua de agua de la laguna en las islas de ella que, por no estar lejos de tierra, los veían que andaban con tumulto y salían de sus casas a ver a los soldados, de quien les parecía estar seguros, por no haber canoas ningunas  en que pasar. Veíanlos  los españoles con sus chagualas de oro al cuello y sus orejeras de lo mismo que era  su común usanza.  Y aún  por ventura entonces se engalanaron con más cantidad de ellas, por hacer más ostensión, que fue como brindar a los soldados y ponerles espuelas para arbitrar como pasarían la laguna y habrían  a las manos el oro que veían y lo demás que por aquello imaginaban tendrían, entre otros árbitros que daban para el pasaje,  se resolvieron pasar a nado con los caballos.

Hicieronlo  así treinta de ellos que, guiándolos con los frenos y animándolos con las espuelas, sin peligro de ninguno, pasaron a la isla, sin hacerle resistencia los indios, aunque les fuera fácil por el sitio  y la multitud que eran. Antes estaban admirados, sin aprovecharse de sus armas que tenían en las manos, en ver un tan nuevo modo de navegar como les parecía el nadar de los caballos, con los cuales comenzaron luego a escaramuzar contra los indios, que ya vueltos así trataron de defenderse, ofendiendo en lo que podían con  sus acostumbradas armas de flechas, dardos, piedras,  macanas y vocería, con que se armó una harto reñida batalla en que los españoles hubieron menester hacer como quien eran, contra tanta infinidad de indios entre quien se veían solos los treinta hombres. Quedaron cediólos de manera que apoco rato que se comenzó quedaron victoriosos los nuestros, después de haber muerto  y herido muchos indios, que del temor que tenían a los caballos se arrojaban a montones al agua toda suerte de gentes, hombres mujeres y niños, que fue su mayor perdición: de unos, que por no saber nadar se ahogaban,  y de otros,  que por no poder por la muchedumbre, perecían a lanzadas, sin serles para esto algún refugio las canoas, pues aunque las tenían y entraban en ellas, era tanta la gente que cargaba sin poderlas resistir, que todos se iban apique, con que en breve tiempo hubieron a las manos al cacique tamalameque y quedaron señores de la isla con otros presos y buena cantidad de oro.

3.- Con que volvieron en canoas al pueblo donde estaba el general y los demás que habían estado murando en toda la guazáraba. Celebraron el buen suceso y mando Ambrosio Alfinger se tuviesen a recado el cacique y los principales, con buenos tratamientos, porque esperaba de todos buen rescate con que acrecentar el oro del rancheo. De parecer fueron muchos soldados que se pasase delante de otras provincias; pero no del general. Porque viendo las muestras de riquezas de ésta y prometiéndose mucho más, quiso hacer aquí asiento, pues había abundancia de comidas hasta desvolverla toda.  Y así dispuso luego que saliesen  noventa soldados (que eran la mitad con que se hallaban)  visitar unos pueblezuelos  que se parecían cerca (como lo hicieron), quedándose el con los demás y los presos en las mismas casas hasta la vuelta de los soldados. A los cuales como viesen salir en tanto numero los indios (que habían quedado en aquella isla y en las otras que no perdían un punto de estar  a la mira) en las facciones que hacían los españoles, les pareció que aquella era la suya para echarlos de sus tierras o lo menos recobrar su cacique, oro y lo demás que le habían tomado en el pillaje. Porque haciendo cuenta de los pocos españoles que habías ido cuando la prisión del cacique y los muchos que iban en salida, les parecía quedaría muy pocos en las rancherías, con quien ellos con facilidad se las pudieran haber ya a las manos, lo que  pretendían.

Con este pensamiento, se determinaron a embarcarse en sus canoas y pasar el lago hasta diez o doce mil indios. Y habiendo desembarcado todos con sus armas (aunque sin orden militar) cerca del alojamiento de los españoles, y viendo que eran  tantos (contra la opinión e imaginación de traían), se turbaron y acobardaron de manera que ninguno se atrevió a comentarles ni comenzar la guzábara.  Y así, toda la fuerza que traían se convirtió en grande s voces con que pedían a su cacique y capitanes.

Ambrosio Alfinger (que conoció luego la cobardía de los indios) ordeno a sus soldados que ninguno les hiciese daño y hablando a los indios con un intérprete, les dijo que si querían negociar bien y que no los destruyese a todos, dejasen allí las armas y, por rescate de su cacique y los demás, le trajesen cierta cantidad de oro que les señalo, con el temor que cobraron allí y el que antes tenían desde el mal suceso de la batalla, dejaron todas sus armas, de que se hizo un montón tan grande, que como todas eran de palos, le sirvieron de leña para guisar la comida de los españoles por muchos días. Y pasarse a sus islas.

Entretanto que los soldados hicieron  esta salid, no se descuidaron en la ranchería con el genera, con que en tiempo casi   de un año que hicieron asiento en aquella provincia, la corrieron y desustanciaron toda. De manera que con el oro que trajeron los noventa y el que allegaron los demás en las salidas que hicieron y el que dio el cacique y capitanes por su rescate, vino a montar más  de cien mil ducados, sin lo que los soldados encubrieron.

(Tomado del libro NOTICIAS HISTORIALES, ED.CUENCA ESPAÑA, 1627.  Por Fray Pedro Simón, tomo I) segunda Noticia, capítulo V

FRAY PEDRO DE AGUADO. Segundo cronista Español

COMO FUE PROVEIDO EL LICENCIADO VADILLO EN SANTO DOMINGO POR JUEZ DE RESIDENCIA CONTRA EL GOBERNADOR HEREDIA Y LO PRENDIO, Y ESTANDO PRESO HUYO Y SE FUE A ESPAÑA; Y COMO SIERTOS ESPAÑOLES CON EL CAPITAN CESAR SALIAN  DE URABA EN DEMANDA DEL CENUFANA.

Había el gobernador Heredia hecho en Cartagena y su distrito algunas cosas de señor absoluto, en perjuicio de personas particulares que de él se fueron a quejar  a la Audiencia Real de Santo Domingo, a quien aquel tiempo  eran sufragáneas todas las tierras que en las Indias había poblado de españoles. Los oidores que en ella asistían, mandaron  que se le tomase residencia  a Pedro de Heredia, porque entonces, y a un mucho tiempo después, tuvieron comisión las Audiencias de las Indias para  mudar o quitar e tomar residencia a los gobernadores que les eran sufráganos, o siempre que les pareciesen a los oidores y hubiese causa para ellos, lo cual después suspendió el rey, mandando que los oidores no pudiesen enviar a tomar residencia a los gobernadores sin licencia del Consejo de Indias.

El gobernador Heredia tuvo noticia y aun fue avisado de cómo le mandaban tomar residencia, y para apartarse o excusarse darla si pudiese ser, ordenó junta de gente y metiose   la tierra adentro, y así por esto como porque ya se acercaba el invierno, en el cual se pasa doblados trabajos,  y la tierra era anegosa y poblada de esteros o lagunas, apresuró el gobernador su partida y salió con mas brevedad de la que se esperaba, y con la gente y aderezos de guerra que pudo haber,  se metió la tierra adentro con desino de gastar  por ella algún tiempo, y después dar  la vuelta por Urabá y de allí embarcarse para España; pero no pudo hacer esto como pretendía, porque la Audiencia, habiendo proveído por juez de residencia al licenciado Vadillo, 
Oidor de la propia chancillería, le mandó que luego se partiese y viniese a Cartagena, el cual lo hizo con tanta presteza que no tuvo lugar Heredia de volver a Urabá antes de su llegada, y así tuvo lugar el oidor de hacer sus informaciones secretas contra PEDRO DE HEREDIA y se avisado  de lo que pretendía hacer, y enviar como envió el comendador HERNAN RODRIGUEZ DE SOSA, caballero portugués, a quien después el adelantado Benalcázar cortó la cabeza juntamente con el mariscal Jorge Robledo en tierra de Harma, de la gobernación de Popayán,  que estuviese en el pueblo de San Sebastián de Urabá, y allí esperarse a que saliese el gobernador Heredia y lo prendiese y llevase a Cartagena.
Desde a pocos días  que el comendador  hubo llegado a Urabá, salió el gobernador con su gente, que trata más treinta mil pesos de oro fino en buenas joyas, y los soldados mas de otros trece o catorce mil pesos, y puesto a punto para irse a España, vino a caer en manos del comendador y hacer preso y llevado a Cartagena, donde e licenciado Vadillo lo tuvo preso muchos días, entendiendo a su residencia.  El gobernador Pedro de Heredia tuvo modos como soltarse y embarcarse e irse a España, donde poco tiempo después le hizo merced el rey de titulo de adelantado de Cartagena y gobernador de aquella gobernación, y el licenciado Juan de Vadillo se quedó gobernando a Cartagena, y también tuvo el despidiente que luego se dirá.
Estaba en este tiempo en Urabá detenida y represada mucha gente, así de la que había salido de la jornada con el gobernador Pedro de Heredia, como de la que de la isla u otras partes acudían a la fama de la riqueza que allí se había de los indios.
Determinaron ciertos soldados, con comisión y licencia del licenciado Vadillo, entrarse la tierra adentro a gastar el tiempo en algún honesto ejercicio y a proveer el pueblo de comida, que estaba muy falto de ella. Juntáronse con este presupuesto sesenta soldados, y llevando por su capitán a Francisco Cesar, se salieron del pueblo de Urabá y se anduvieron algunos días por poblaciones cercanas, enviando comida a la ciudad; y como todos estaban pobres y faltos de posibles, confederáronse y concertáronse  entre sí de que no volviesen al pueblo sin hallar alguna copia de oro con que supliesen sus necesidades, y aprobando y confirmando este parecer por todos, ya que se querían partir de un poblezuelo donde estaban alojados, juntáronse  los indios de aquella comarca para darles guazabara, y viniendo a dar en el alojamiento de los españoles, encontraron apartado de él,  en una quebradilla, a un soldado extranjero que iba a dar de beber a su caballo, al cual los indios comenzaron a flechar desde lo alto de las barracas de aquel arrollo donde estaba el soldado.
Pareciéndole que era cosa infame el soltar el caballo y retirarse a ponerse en lugar seguro, comenzó mus despacio a sacar un machete que llevaba  y a esgrimir con él y soltar el caballo: Ibase retirándose muy de su espacio, y diciendo a los indios en su lengua, querendo imitar a la castellana: “juradi que no te medi bellaqui indi”,  y esto sin que los indios llegasen a él, y esto sin que los indios llegasen a él, porque desde lejos no cesaban flecharle, y así antes que fuese socorrido de los demás soldados que al rio acudieron, le habías ya los indios dado catorce o quince  flechazos, que todas le atravesaban el cuerpo, de que luego, otro día siguiente murió.
Tomaron el capitán Cesar y los soldados que con el estaban, por desinio o derrota de su jornada  el descubrir el camino al Cenu, empresa bien trabajosa dificultosa para otro más copioso número de gente, porque era todo lo que se había de caminar tierra muy montosa y arcabucosa y de gran espesura y que por ella habían de ir de contino abriendo camino con hachas y machetes y azadones, sin que por donde iban hubiese mas camino del que los soldados iban abriendo a pura fuerza de brazos, llevando por guía siempre el poniente. La comida que por estas montañas habían y tenían los soldados eran hobos, frutas de arboles silvestre, e hicoteas galápagos, de que habían gran cantidad en los arcabucos y alguna mísera comidilla que en algunos bohíos de indios que acoso tapaban  por aquella montaña había, y con este camino e intolerable trabajo, rompiendo y atravesando y subiendo grades montañas, y habiendo caminado por ellas más  de ochenta leguas, la semana de la natividad del hijo de Dios, hallaron  entre aquellas montañas y sierras un vallezuelo poblado de poca población, al cual sus propios naturales llamaban Abibe. Fue gran refrigerio y consuelo para los españoles porque en el hallaron abundancia de comida,  con el cual se tuvieron  algunos días porque ya no había fuerza que soportase ni animo que tolerarse el trabajo cotidiano que todos los soldados hasta allí habían traído, cortando y abriendo camino,   y cavando y aderazando las cuestas y subidas para los caballos, sin comer cosa que les pudiese aumentas la vigor y las fuerzas corporales.
Estando, pues, los españoles descansando y reformándose en Abibe, hubieron e tomaron a manos un cacique o principal de aquel valle, que les dijo como eran él y sus indios sujetos al cacique de Nutivara cenufana,  que es uno de los tres Cenus de que  atrás he tratado cuya población y viviendas estaba  seis jornadas de allí la tierra adentro, todas de tierra rasa o pelada. Dioles gran contento a los españoles esta nueva, por entender que se veían libres de trabajo de abrir  camino y cortar arcabucos; y con esto termino el capitán Francisco Cesar enviar al propio principal que le dio esta noticia, que fuese de su parte hablar y saludar al cacique Nitivara Cenufana, y darle parte de cómo iba a verle y conocerle y ser su amigo y compañero.
Recibida la nueva de los españoles, el cacique Mitivara Cenu, según las muestras que dio, se holgó mucho de ello, de la suerte que el lobo hambriento, que suele dar muestras de alegría y relamerse con la vista del pegujal o manada  de las ovejas, porque luego envió indios suyos cargados de frisoles, ají y sal, de que tenían gran necesidad, y a decirles que se holgaban mucho con su ida, que se diesen priesa a engordar y acercarse a el pueblo, porque con su ida pretendían hacer grandes fiestas y convites  a sus feligreses y comarcanos; y desde primer salutación siempre tuvo este bárbaro especial cuidado de proveer y enviar a los españoles de las cosa dichas, y mayas, que son perrillos e gozques pequeños para comer, y mantas y otras cosas que en su tierra había, y nunca se le olvidaba el decir que se diesen prisa a engordar y se llegasen a su pueblo, porque los deseaba ver ir muy gordos.
Con estas nuevas y convites salieron los españoles de vive y siguieron su viaje por tierra rasa y apacible de caminar.

EN EL CUAL SE ESCRIBE LA GUAZABARA QUE LOS INDIOS DEL CENUFANA DIERON A LOS ESPAÑOLES, Y COMO DESPUES DE HABER LLEGADO A LA NOTICIA EN CUYA DEMANDA IBAN, SE VOLVIERON A URABA.

Cuando los españoles llegaron a la población de Abibe, iban ya tan faltos de todas las cosas, así para su vestir como para sus caballos, que casi los llevaban de diestro, por no tener herraduras que les poner, y menos osaban cabalgar en ellos por no despearlos de suerte que después no se pudiesen menear y se les quedasen perdidos por el camino, cosa muy perjudicial para la salud de los propios españoles porque como otras veces he dicho, es cierto que doquiera que los españoles entren sin caballos, como haya cantidad de indios, van a muy gran peligro de ser muertos y desbaratados, porque los indios siempre en la primera vista que con los españoles tienen, se les acercan y se juntan con ellos muy bestialmente y sin ninguna orden, pareciéndoles que son gentes inferiores a ellos, pero después que son lastimados con sus espadas y atropellados con los caballos, sin ser ellos poderosos para damnificar a los españoles, cobran gran temor, el cual pocas veces pierden y les parece que todo el daño que han recibido se lo han hecho los caballos, y así tiemblan de ver su terrible aspecto, y así hace más un solo caballo en una guasábara que muchos soldados, y a esta causa, como hombres baquianos que sabían y por experiencia habían entendido cuanto les importaba el conservar y reservar los caballos, los llevaban conservados y de diestro sin echarles cosa alguna encima, porque como la tierra era áspera y muy doblada y los caballos iban descalzos o sin herraduras, estaba claro que si les echaban carga encima que en haciendo fuerza con las manos y pies, se les habían de gastar las uñas, y en faltándoles estas no habían de poder caminar, y finalmente, como luego se dirá, por haber conservado con tanto cuidado los caballos, conservaron los españoles que en esta jornada iban, las vidas.
Los indios que habitaban y tenían sus poblazones junto o comarcanas a Abibe, como entendieron la partida de los españoles, determinaron juntarse y emboscarse junto al camino por do habían de pasar para hacer en ellos algún daño. Y así para su hecho muy favorable una espesa o escura niebla que aquel día por la mañana hacia, con la cual los españoles, privados de poder ver la celada, se metían descuidadamente en ella, donde si no fuera por particular auxilio del Cielo, no pudieran escapar; pero todo lo remedio Dios por su misericordia, con que ya los nuestros se iban acercando a la emboscada las nieblas se alzaron de golpe y descubrieron de suerte que claramente se pudo ver la turba de los indios que los estaban esperando, los cuales como se vieron así desnudos y desamparados del velo que sobre si tenían, que los habían ocultado, y que ya eran vistos y sentidos de los españoles, comenzaronse a retirar hacia una montaña que cerca tenían, y los españoles a seguirles hasta meterlos y encerrarlos en el arcabuco, donde estaban más corroborados y fortalecidos los indios que los españoles.
A la segunda jornada después de la salida de Abibe, llegaron los soldados a un buen sitio llano y raso y bien proveído de comidas y de muchas labranzas de maíz y de otras raíces y semillas que los indios tenían para su sustento. Determino el capitán Cesar, con acuerdo de los más y mejores, descansar algunos días allí y reformar la gente y los caballos, para que llegasen descansados a donde el cacique Cenufana estaba, porque según las señales habían visto, les parecían que no podían dejar de tener alguna guazabara o pelea con los indios y con aquel bárbaro que claramente les había enviado a decir que deseaba ya verlos buenos y gordos por gustar que sabor tenían sus carnes.
Había desde este alojamiento al pueblo de este cacique cinco leguas; pero el bárbaro, desque sintió  que los españoles se acercaban tanto, no quiso esperar a que llegasen a su pueblo, sino salirlos a recibir al camino con la gente que tenia junta de toda aquella provincia, que era a la menor estimación de los que con menos pavor los consideraron, más de veinte mil indios, los cuales al seteno día amanecieron puestos en un cerro sobre el alojamiento de los españoles, todos a punto de guerra con sus macanas y dardos y piedra de que venían muy prevenidos y aun cargados de grandes mochilas de guijarros escogidos aposta para tener que tirar. Traían consigo sus mujeres con ollas y otros aderezos para guisar de comer de la carne de los españoles.
Estuvieron dos días en el cerro, y al tercero, que tenían determinado de arremeter, talaron unos grandes maizales y labranzas que entre sus alojamientos y de los españoles había, y mandaron a sus mujeres que pusiesen grandes ollas de aguas a calentar, para pelar y lavar la carne de los españoles; y con esto tomaron las armas en las manos y comenzaron a moverse contra los nuestros, los cuales, considerando la multitud de barbaros que sobre si tenían, y que parecía cosa imposible haber victoria de ellos, encomendaronse a Dios y cabalgando en sus caballos, los cuales habían herrado con pedazos de herraduras que para aquel menester habían guardado, se repartieron en dos partes y determinaron de salir al encuentro a los indios, para con esta muestra de ánimo dar a entender  a sus contrarios que eran poderosos para pelear con ellos y resistirlos. Juan de Céspedes, Con otros dos de a caballo y algunos peones que los siguieron, arremetieron a un escuadrón que por una loma abajo se les venían acercando muy despacio. El capitán Cesar y Martín Niañez en sus caballos, con otros nueve o diez peones, hicieron rostro a otro grandísimo escuadrón de indios que por otra parte se les acercaba, en el cual venía el cacique o señor del cenu, y arremetiendo los españoles con los indios por la orden que tengo dicho, comenzaron a pelear su guazabara tan reñida y trabajosa para los españoles cuanto calamitosa para los indios, por que los de a caballo y los demás peones, en el punto que cerraron con ellos, comenzaron a herirlos tan cruelmente que como ellos eran muchos y venían muy juntos y desnudos, no había más de picar o dar estocadas y pasar de largo, y como los indios veían caer indios en el suelo y no veían volver a tras a los españoles, desmayaban y perdían el coraje y esperanza que de haber victoria traían; y así, después de haber peleado buen rato y de haber visto el poco daño que en los españoles, guardados por voluntad de Dios, hacían, se comenzaron a retirar, y los españoles a seguirlos hasta meterlos en los términos de sus alojamientos, con pérdida de gran número de indios que por aquel suelo quedaron muertos, cosa de que se admiraron y maravillaron mucho los propios españoles, y les parecía cosa imposible haber ellos muertos tanta cantidad de indios como después de la guazabara se hallaron por aquel suelo, en tan poco tiempo como la pelea duró.
De los españoles no murió ninguno, aunque todos los demás de los que pelearon salieron heridos, pero no de heridas mortales ni peligrosas.
Los indios, vistos que con aquella arremetida les había ido tal mal, quisieron probar su fortuna con la oscuridad de la noche, y dar en el alojamiento de los españoles. Fueron sentidos antes de llegar a los españoles estaban, y salieron a ellos algunos soldados de a caballo y de a pie, solo hacer una muestra y espantarlos si pudiesen, porque no les convenían de noche trabar pelea con los indios; pero los bárbaros estaban tan amedrantados del suceso de la guazabara pasada, que en sintiendo que los españoles salían de sus alojamientos, volvieron las espaldas y se retiraron tan llenos de miedo cuanto
Sus obras lo mostraban, pues nunca fueron parte las importunaciones de las guías y lenguas de los españoles consigo tenían, que les animaban e incitaban en su propio lenguaje materno a que arremetiesen con los españoles, diciéndoles los pocos que eran, y cómo entre ellos habían muchos de ánimo afeminado y muy neutrales; que arremetiesen briosamente a ellos y los llevarían con la facilidad que el viento llevaba las pajas.
Otro día siguiente vinieron al alojamiento de los españoles dos indios con gran temor y humildad, los ojos puestos en tierra y casi temblando de miedo, enviado de su propio cacique a pedir al capitán Cesar que les dejase llevar los cuerpos con un hermano del señor o cacique de aquella tierra y de un capitán que habían sido muertos en la pelea, para enterrarlos. Otorgóselo el capitán Cesar, y preguntoles cómo venían tan temerosos y amedrentados que aun los ojos no osaban alzar a mirar los soldados; dijeron que tenían gran miedo y temor de ellos por tantos indios como habían muerto el día antes, y aquel que más los había temorizado  y espantado había sido un hombre que con los demás españoles se había hallado en la pelea sobre un caballo blanco y con una espada en la mano, al cual ni a su caballo no veían allí con los que presentes estaban, cuyas armas eran de gran resplandor y lustre y que en todo era muy diferente de los demás que peleaban de caballo, porque los otros llevaban lanzas, y sólo aquel peleaba con una espada. Admirados los españoles de esto que los indios les decían, les mostraron todos los caballos y soldados que en el alojamiento estaban, y claramente dijeron no ser ninguno de ellos.
Tomaron los indios sus cuerpos muertos y fuéronse a donde su cacique estaba, con lo cual se levantaron los indios del cerco que tenían puesto, y se retiraron a sus poblazones y a otras partes, donde les parecía que podrían estar seguros de los españoles.
Pasados seis días después de esa guazabara, el capitán Cesar con sus compañeros paso adelante, en demanda de bohío del diablo de aquella provincia, y llegaron a un rio grande, donde los indios tenían hecha una puente para su servicio, de maromas y bejucos, muy ancha y muy fuerte y de su hechura muy admirable a los ojos de los que la vieron, pero estaba descompuesta, porque a la hora que los indios entendieron que los españoles pasaban adelante, desataron las maromas y sogas de la una banda y dejaron colgar y prender la puente a la otra parte, de suerte que les fue necesario a los nuestros vadear el rio con sus caballos; lo cual hicieron con harto trabajo y riesgo de perecer ahogados, por llevar mucha agua el rio, pero por buena orden que se dieron, se les hubo de ahogar un soldado llamado Gonzalo Hernández, natural de Alcántara, por querer pasar a ancas de su caballo una india, la cual también se ahogó. Llámase este río del Guaca, porque en las riberas de él estaba el pueblo del cacique, sin cosa que fuese de provecho, porque todo habían alcanzado y escondido los indios, y el bohío o sepultura del diablo, al cual en aquella lengua llama guaca, y de aquí la nominación el río, como de cosa más señalada y principal entre estos bárbaros.
Estuvieron en este pueblo los españoles más veinte y cinco días, reformando y convaleciendo algunos que habían enfermado. Hallaron poco oro para lo que esperaban hallar, porque en un buhiyelo pequeño y en el del diablo, solamente hubieron en hallaron seis mil pesos, y con lo que de otras sepulturas que cavaron juntaron entre todos hasta treinta mil pesos de buen oro, con lo cual dieron la vuelta a Urabá por diferente camino del que habían llevado y más derecho, por el cual solamente tardaron poco más de veinte días en llegar a San Sebastián de Buenavista al cabo de nueve meses que habían salido de ella, sin que en todo este tiempo se hubiese tenido noticia de estos españoles ni de su suceso, y así llegaron a tiempo que por tener ya perdida la esperanza que el capitán Cesar y estos sus compañeros parecerían, por tenerlos por muertos, estaba el pueblo para despoblarse, y ciertamente ellos pasaran adelante y no volvieran atrás si la falta de herraje para los caballos no los constriñera ellos; porque la tierra que por delante tenían los convidaba a que viesen y descubriesen lo que a la vista se les oponía, que eran unas largas y extendidas sabanas o campiñas, aunque la tierra doblada, que corre hasta Cali y aun hasta Pirú, sin haber arcabuco ni montaña por el medio, si no es entre Caramanta y Enzerma, donde está un pedazo de monte por todo lo demás es raso y escombrado de montañas que suelen ser fastidiosas y de gran pesadumbre y aun trabajosa para los caminantes.                        
            
 JAIME EXTRABAYAT BONCOMPAIN.  HISTORIA DE MONTERIA.  Librería Domus libri 1996

EL SINU Y SU VALLE
El valle del Sinú es una región  geográfica  perfectamente delimitada por la naturaleza y dotada con prodigalidad de todos aquellos elementos que concurren a su  engrandecimiento: tierras, abundante aguas,  riquezas naturales de todo orden,  variedad de climas, salubridad relativa y, sobre todo, de un conglomerado de hombres fuertes y laboriosos.
Tiene la forma de un Angulo agudo  cuyo vértice se halla en el paramillo, punto culminante de la meseta antioqueña del cual arrancan tres serranías  que se abren en forma de abanico y dos del las cuales, las Abibe, y de San Jerónimo,  le sirven de prolongación al este y al oeste separando su hoya hidrográfica  de las del San Jorge y del San Juan respectivamente.
Su base se asienta sobre el mar Caribe  y se extiende  desde la Punta de Arenas en la parte del Golfo de Urabá hasta la Punta San Bernardo  que cierra al Golfo de Morrosquillo por el oriente.
Políticamente está situado  en los departamentos de Córdoba y Antioquia, dividiéndose la zona Cordobesa que ocupa las  nueve décimas  partes del Valle en diez municipios de los cuales el más importante es el Municipio de Montería por más  que no sea el más extenso.
En épocas precolombinas poblaban el maravilloso Valle numerosas tribus indígenas  cuya civilización se nos aparece  muy superior a la de los demás  indios que habitaban las Costas del Caribe y la desembocadura  de nuestros grandes  rio;  así lo demuestran las valiosas obras de orfebrería y de alfarería que legaron.
En efecto, de las guacas y pirúes, o sea, de los sepulcros indígenas que han sido explorados en distintos sitios del Sinú,  se ha extraído toda clase de vasijas  de barro cocido,   artistatícamente laboradas y adornadas, así como diversidad de objetos tallados en piedra y animales de la fauna sinuana  en preciosas miniaturas vaciadas en oro.
El Valle del Sinú se subdividía  entonces en zonas de difícil demarcación llamadas Finzenú, Panzenú, Zenúfana, sin que pueda establecerse con toda precisión si tales nombres correspondían a los caciques famosos en la región,  o eran los de tres espíritus malignos en cuyos templos o adoratorios se hallaban acumulados muchos de los tesoros que tanto aguijoneaban la codicia de los conquistadores.
Algo de eso creyeron las denotadas huestes de los dos Heredias  Pedro y Alonso , al recorrer gran parte del misterioso Zenú llamando a tales deidades “bujíos del Diablo” y al propagar a ellos mismos la supersticiosa creencia de que los tales tesoros atraían la perdición de quienes los adquirían profanando tumbas y templos indígenas.
Rezan las viejas crónicas que los españoles enriquecidos  con os sacrílegos despojos de los muertos y de los falsos Dioses no tardaron en llegar a la más extremada pobreza, muriendo casi todos de muerte trágica  sin excluir a Don Pedro de Heredia y a su valeroso teniente, el Lusitano Francisco Cesar.
Algunos historiadores han tratado de localizar el punto donde los afortunados    conquistadores descubrieron una verdadera necrópolis que les entregó  sus fatídicos tesoros, pero éste un problema cuya solución ofrece dudas que certidumbres.
El Sinú ha sido para el Valle del mismo nombre lo que el Magdalena para el Occidente colombiano: el centro de sus actividades económicas y comerciales, la vital arteria que lo comunica con el mar y los puertos del Caribe.
Las cabeceras del Sinú están en Departamento de Antioquia, al pie del Cerro Tres Morros vecino del paramillo y en Antioquia nacen también algunos de sus tributarios más importantes como el Esmeraldas y el Verde.
De sur a norte recorre el hermoso valle que lleva  su nombre, formando las incontables sinuosidades que lo caracterizan y que largan considerablemente en su curso, el cual es de unos cuatrocientos cincuenta kilómetros.
El Sinú es de corriente impetuosa en sus orígenes y solo desde su confluencia con la quebrada de Tay comienza a ser navegable por pequeñas embarcaciones. Durante el invierno no es navegable hasta Montería por lanchas de  regular calado; de Montería a Tierra Alta por embarcaciones menores y de Tierra Alta a Tucurá solo se puede remontar en canoa y eso salvando numerosos obstáculos.
La angostura es un trayecto como de tres leguas de largo situado al sur de Tierra Alta y comprendido entre Urrá y Santana, y en el cual las aguas del río corren entre dos altos canjilones roqueños que le hacen tomar aspecto de torrentera, imposibilitando la navegación por allí. Debajo de la población de Mateo Gómez y un kilometro de Cereté  en dos brazos denominados de “Aguas Blancas” y de “Aguas Negras”   siendo el primero el verdadero curso del río en la actualidad, porque en épocas anteriores lo fue el segundo;  esos dos brazos vuelven a confundir sus aguas en las proximidades de lorica.
Desemboca el rio Sinú en la bahía de Cispatá, del Golfo de Morrosquillo  por tres bocas principales denominadas de “Palermo”, del “Navío” y del “ Medio” o de “Matos”. Esas Bocas se obstruyen y modifican constantemente dificultando así el paso de las embarcaciones   que hacen el paso entre Cartagena  y los pueblos ribereños de nuestra gran arteria.
Además de las cabeceras  municipales de Tierralta, y Montería,  Cereté, San Pelayo, San Bernardo del Viento y Lorica, el Sinú baña numerosa poblaciones en sus márgenes como Tucura, Río Nuevo, Volador, Mocarí, Garzones, Mateo Gómez, Gallinazo, La Doctrina.
En épocas de Invierno   está muy propenso a desbordarse y entonces abre bocas por todas partes y llena las grandes ciénagas paralelas a su corso, inundando los terrenos bajos, destruyendo los platanares y otros sembrados que forman parte importantes de la economía sinuana.
Los principales afluentes del Sinú en su banda oriental son: El Mono, las quebradas de Urra, Chibogadó, Tay, San Lorenzo y Juy, y también el caño de Betancy  por el cual derrama la ciénaga del mismo nombre. Los afluentes de la banda occidental son los ríos Esmeraldas, Verde y Naím; las quebradas de Tucurá, El Perú, Quimarí y Jaraquay.
El río manso es el mas importantes del los afluentes del Sinú. Desciende las faldas de cerro Murrucucú  y recibe numerosos afluentes entre  los cuales el Cantagallo, El Cañaveral, el san Cayetano, El Antadó, El Molenillo y sobre todo el Madre de Dios y el Angosturas, que nacen en territorio antioqueño. En el Manso derrama la ciénaga  del mimo nombre, que recibe las aguas de muchas corrientes y cuyos al rededores son en extremos propicios para la industria agropecuaria.
El Esmeraldas y el Verde tienen aguas de un verde esmeralda y de una transparencia maravillosa; atraviesan regiones aurí1feras y en sus arenas se encuentra oro en bastante cantidad.
E Rio verde nace al pie del cerro Carrizal y antes de llegar al remolino de el Diablo forma varios chorros extendiéndose luego por el llamado manso del rio Verde. La zona de los chorros es la más apropiada para la instalación de una potente generadora de energía hidroeléctrica capaz de subsanar las necesidades del Departamento.
Numerosas quebradas, riachuelos y caños derraman en las ciénagas de la margen occidental  del rio o se llevan directamente sus aguas al caño del Común para llevar unas y otras al Río Sinú. Las más importantes de esas quebradas  son las de “Jaraguay” y de los “Pescados”, que derraman en la ciénaga de “Pinos”; la de “San Diego”,  que lleva sus aguas a la ciénaga de “Monomacho”; las de “San Rafael”, “Quebrada honda”, “Las pavas”, “Los cedros”, y” los Bongos” que desaguan el “caño del Común”. Ese Caño del Común pasa por Leticia, Martinica, El Vitral, El Floral y se Junta con un brazo del Sinú, debajo del retiro de los Páez, para hacer luego su conjunción con el rio, en la llamada “Boca de Lara”.
Otro grupo de quebradas situadas al noreste llevan su tributo de aguas al caño de Aguas Negras, el mismo que se une al llamado de Aguas Blancas después  de pasar por San Carlos, Ciénaga de oro,  Arache, Purísima, Chima,  y otras poblaciones de menor importancia.
Las más importantes Ciénagas ubicadas en el alto Sinú son en la margen occidental del Rio “ Las Tangas”,” Los Pescados” ,  “Pinos”, “Monomacho”, “El Diluvio”, “Belén”, “Corralitos”. En su margen  oriental  tenemos la ciénaga del” Manso”, “Betancy”, y “Fúnera”, “El Porvenir”, “Florez”, “Fermin” y “el Cerrito”.
Los cuarenta y cinco miriámetros de su curso pueden descomponerse así:
Del Cerro Tres Morros hasta Tucura……….……50 Kilómetros
De Tucura a Tierra Alta…………….………………55 Kilómetros
De Tierra Alta a Montería.………...……………..110 Kilómetros
De Montería a Cereté……………………..………. 25 Kilómetros
De Cereté a Lorica……………………………..…. 85 Kilómetros
De Lorica a Cispatá……………………………..100 Kilómetros
De Cispatá a Cartagena (trayecto marítimo).126 Kilómetros.




Esquema de animales y seres humanos en la orfebrería de la serranía de san Jacinto Tomado del Libro EL ORO DEL GRAN ZENU por Ana María Falchetti.
















     
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Orfebrería Zenú, figura 5- Orejeras, figura 4- colgante Darién,   figura 3- Colgante propio de las llanuras del Caribe, figura 2- representaciones de músico, 1-Colgante antropomorfo.

Tomado del libro EL ORO DEL GRAN ZENU. Metalurgia prehispánica en las llanuras del Caribe Colombiano.  ANA MARIA FALCHETTI. Colección Banco de la República. Edición 1995.

HUMBERTO BUSTOS FERNANDEZ, - Dr. en Derecho y ciencias políticas, miembro de la Academia de Historia de Córdoba. Colombia Suramérica.












Biografía del autor.

Natural de San Andrés de Sotavento, hizo sus estudios de primaria en San Andrés, que termina en 1961. Secundaria en EL LICEO BOLIVAR de SINCELEJO hoy capital del Departamento de Sucre (1.967) Universitarios en la ciudad de Bogotá, En la Escuela Militar de Cadetes, (Ingeniería); UNILIBRE Matemáticas y Física, 1968-1971. Continuador de la generación de estudiantes, que desataron el MAYO DEL 68 EN FRANCIA como activista de la izquierda intelectual realiza actividades contestarías durante un periodo de 10 años. En 1985 regresa a la Universidad INCCA DE COLOMBIA facultad de Leyes y jurisprudencia, donde se le otorga el título de Abogado, con la Tesis laureada de: la constitución de 1991.
Al mismo tiempo que termina sus estudios de leyes, hace parte del MOVIMIENTO DE ESTUDIANTES POR LA CONSTITUYENTE, de 1991, funda el SECRETARIADO NACIONAL POR LA CONSTITUYENTE, que encauza junto con el COMITÉ PROCONSTITUYENTE el nuevo pacto social de los colombianos, por tanto se le considera uno de los patricios populares organizadores de la misma

Escritor, poeta y autor de varios ensayos, en varias temáticas como lo es su cultivada existencia. PIEL DE AMERICA, su obra poética cumbre, es la catilinaria mas portentosa en América-latina, contra las dictaduras de los 70. Biblioteca LUIS ANGEL ARANGO DE BOGOTA. La biblioteca CERVANTES DE MADRID ESPAÑA, la más grande de habla hispana y del mundo, tiene un portal con su nombre, lo que ya es mucho decir en términos coloquiales.,

ACTIVISTA DE DERECHOS HUMANOS, con su serie de poemas universales, a Ingrid Betancourt, su colofón fue declarado “LEMA MUNDIAL CONTRA EL SECUESTRO” a EMMANUEL el niño rehén de las FARC, y a BUSH EL BARBARO, ha sido traducido a otros idiomas. Su poema al Sombrero Vueltiao, del que es también autor, se encuentra publicado por el DIRECTORIO TELEFONICO DANARANJO EDICION 2011,

Historiador, con la presente trabajo de investigación sobre los zenúes, presentado a la ACADEMIA DE HISTORIA DE CORDOBA, rinde un homenaje al pueblo zenú, y a la costa en general, donde se presenta una visión nueva de nuestros legítimos ascendientes, la importancia de nuestra etnia en el contexto latinoamericano y su papel de liderazgo en la lucha por una reparación histórica.

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA

Summa de geografía de MARTIN FERNANDEZ DE ENCISO, 
Historias de las Indias. BARTOLOME DE LAS CASAS

Noticias historiales, FRAY PEDRO SIMON.

Recopilación historial de santa Martha y Nuevo Reino de Granada FRAY PEDRO DE AGUADO.  (1581)

Elegías de varones Ilustres. Historia del Nuevo Reino de Granada. JUAN DE CASTELLANOS. (1601) Tomo III

OVIEDO GONZALO FERNANDEZ DE. (1548) Historia General y Natural de las Indias, Islas y Tierra Firma del Mar Océano. Editorial. Guaranía. 

HISTORIA DE MONTERIA por JAIME EXBRAYAT BONCOMPAIN

RIO SINU, RIO SANJORGE por LUIS STRIPPER

EL ORO DEL GRAN ZENU por ANA MARIA FALCHETTI, colección  BANCO DE LA REPUBLICA. Mapas, Figuras antropomorfas, zoomorfas, ubicación Geográfica de hallazgos, ubicación  de comunidades Zenues, llanuras del Caribe Colombiano.
CRUSANDO EL TAPON DEL DARIEN, boletín No. 29 Museo del Oro.
DUQUE GOMEZ LUIS. Notas Históricas sobre la Orfebrería Indígenas en Colombia.  Academia Colombiana de Historia.
FALS BORDA ORLANDO. Historia Doble de la Costa. Valencia Editores. Bogotá 1986.
FRIEDE, JUAN. Documentos  inéditos para Historia de Colombia. Volúmenes III, Academia Colombiana de la Historia.
LE ROY GORDON, BRUCE. 1957 El Sinú Geografía Humana Y Ecología. Valencia Editores, 1983.
 PLAZAS CLEMENCIA – Y ANA MARIA FALCHETTI. VAN DER HAMMEN, TOMAS Y BOTERO, Cambios Ambientales y desarrollo cultural en el bajo Rio San Jorge. Boletín No. 20 Museo del Oro, Bogotá.
REICHEL- DOLMATOFF, GERARDO Y ALICIA. Contribuciones a la Arqueología del Bajo Magdalena, (Plato, Zambrano. Tenerife), Divulgaciones Etnológicas, volumen III No. 5 Barranquilla 1954.   
Primera Edicion: Septiembre del 2011.









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