viernes, 15 de julio de 2011

Relatos de la Costa Caribe!!!,cuentos del caribe colombiano

Relato 1




EL VIEJO ANIBITA
Dicen que el viejo Anibita, -hombre rico-, quería desplazar a "Mundo Gómez" para demostrar que tenía más plata que éste; se fue a Sincelejo y compró un televisor de esos que estaban saliendo y eran la novedad de la época. A las 7 de la noche, llegó Anibita con su extra-largo a la puerta de su casa, estacionó el willys y descargó tremendo cajetón. Bajaron el aparato, en medio de los wipipí, emocionados- de los hijos del ganadero y lo instalaron.- Demoraba 15 minutos para prender, mientras se calentaban los tubos y pasaba el estrellerío y brillantez de la pantalla. Aparecieron las imágenes y el sonido, y eso fue el griterío más grande. “-¡Pa que respeten no joda!, esto no es un radio- ¡aquí si podemos ver, todo lo que pasa en Bogotá!”. - Wipípí, no joda, -se volvía a escuchar-. Miedda! a la par que esto sucedía, la peladera se fue apiñando en la puerta de la casa de
Anibita. -tanto, que ya no dejaban oír al ganadero- y éste mal humorado, procedió a cerrar las puertas de la casa.

Pues, como si señor, que la peladera se quedó afuera, mirando un chispero. -mi madre! si no habían 50 pelaos en ese momento y el vecindario ardiendo, porque también se sintió ofendido, -ajá- porque ahí estaban, los hijos del Piche Godín -que eran 9-, el Nene, Rafa, Oscarito, el puto y el Jairo -que era el último de ellos-, los hijos del Nono Díaz, el Nono chiquito y el tun-tun, los hijos de Alfonso Gómez -Mario y el gato-, los hijos de Erasmo Toribio -como 4-, fuera del Furuso, el Alberto de Miguel Ramón y el negro de Marina, los de Aurora Bello -2-, Álvaro el visco, y el "manito" Alean y por último, el Humbectico, el mismísimo diablo de la niña Blanquita, -diría Alfó, el papá putativo de los López-Gómez-. Éste, se fue para su casa maquinando la maldad que había aprendido en el Liceo Bolívar. Ya en el comedor, le metió una moneda de cobre al foco provocando un corto mayúsculo, -Maña que aprendió con el mismísimo sobrino de ANIBITA, “Aníbal de Luis ”, -armaban un corto en el circuito eléctrico donde se encontraba el colegio, barrio la María de Sincelejo,- con una moneda de cobre para que les dieran salida, mientras se restablecía la luz-.La corriente era absorbida por la moneda encholocada en el foco, y así empezó el fogonazo en la casa de la niña blanquita, cuyas cuerdas no resistieron la temperatura. Cuando la candela, chispeaba bajo la palma seca, se armó el griterío: Se quema la casa de la niña Blanquita! La gente corría con baldes, ollas, tanques, Alguien, reventó el cable que daba entrada al circuito y se conjuró semejante desorden, pero nadie durmió esa noche en San Andrés!. Luego que desconectaron la casa del circuito eléctrico, se restableció la luz en todas, menos en la que se originó el corto- . Dios sabe como castiga las pilatunas.



Así se quemó el primer televisor que llegó a San Andrés y que duró un solo día. ANIBITA POLO como era tan fregado, se fue a Sincelejo y les tiró el televisor por la cara a los propietarios del almacén, convencido de que por culpa de ese aparato, casi se quema San Andrés. -"¡MALDITO APARATO,...YO PA’ QUÉ COMPRÉE ESA MARICADA!” -afirmaba con esa vocesota de tarro que tenía-. SI JOSEFINA ME HUBIERA HECHO CASO, ¡NO HUBIERA PASAO NAA!



-Si Anibita se hubiera enterado de la verdad, yo no estuviera contando el cuento, a mi pobre mamá la hubieran desterrado de San Andrés y Josefina hubiese podido gozar su televisor, por muchos años

RELATO - II



AURORA BELLO Y SUS BORRACHOS



Pero regresemos a ese pasado glorioso, porque fue el de nuestra generación: -45 años atrás-. Los adultos en esa época, es decir nuestras padres, no tenían estómagos, sino ánforas, para tomar ron blanco; así se llamaba la botella con una especie de burilado en su cuello y sello amarillo en su pechera.” Puro alcohol industrial,” -decía Aurora Bello- el personaje más admirable y espectacular que haya tenido la mujer cordobesa. Se relacionaba con niños, mujeres y hombres con una vulgaridad estrepitosa, al mismo tiempo amable y disonante -por los grandes adjetivos que utilizaba-, de tal manera que nadie se sentía ofendido, sino hamacado a madrazos juguetonamente, de aquí pa’ allá, y de allá pa’ ca, entre el insulto y el ridículo, (sic), como decía ella, -pero eso sí todos muertos de la risa- incluyendo el bitado.

Una vez, le quedaron debiendo una botella de ron –Mario-, el hijo de Alfonso Gómez -político más grande que tuvo Córdoba, pues mantuvo cautivos de 15 a 20.000 votos, durante varias décadas, a punta de solo bautismos. Aurora le decía entregándole recelosa, la botella: “ Ve que me lo pagues-! ¡Cuidado no me lo pagas!.Te armo un escándalo, no joda! “. Pasaron dos días y el Mario no se veía entrar a la casa, -que quedaba en frente de la de ella-. La gente que la conocía, le preguntaba para darle cova, Ajá -Urora- ¿ya Mario te pagó la botella de Ron? -No hombe; - que va a pagarme nada ese hijue-puta!- déjalo que arrime.

Preciso el viernes empezaba la tomata donde Alfonso, -- y manda Alfonso a comprar una botella de ron a el Chóge. - El Chóge arrancó para donde Aurora, pensando en quedarse con la plata. y fiar la botella. Aja...otro vivo! ..."Aurora que le mande una botella de ron blanco a don Alfonso, que mas luego se la paga". Aurora rejugada con el Choge, -que era otro bandido tomador de trago, como decía ella, le ripostó-. ! Nada, Ni miedda, hoy no fío, el que quiera tomar ron, que pele la plata, El pobre Chóge viendo la vaina imposible, le pasó los billetes, los desenroscó, y ésta,- una vez los tuvo en sus manos, como deleitándose empezó a gritar muy acompasadamente, con un tono que solo ella tenía: "Este billete se queda aquí



No sale- no joda!” -dijo Aurora-, con voz firme y resuelta. -¡Bueno que no salga!, eche pero dame la botella -repuso el Chóge-; Cual dar, ¿cuál botella? -! Vaya lava-perros, dígale a Don Alfonso, que si quiere tomar ron, vuelva y me mande la misma plata, que ésta,-mostrándola, la que tenía en sus manos, ya se la mamó -por si no lo sabe-, el hijueputa de su hijo: el babiecas, hace cuatro días!

Erda -que problema para el pobre Choge-, que le tocó recoger nuevamente la plata por su propia cuenta, entre los amigos de don Alfonso, porque no se atrevía a pedírselos a él y para -Mario- que duró saltando la tapia de Marina, como un mes entero, para salvarse de la garrotera que le había pronosticado su padre: el viejo Alfonso, una vez se enteró del problemita





RELATO – III



LA BATALLA DE LAS COMETAS.







CAPITULO 1

Por la calle de Chinú, había una hacienda, que comprendía desde la carretera de salida de la población, hasta el otro costado a la derecha, limitando con el camino, del pozo del Gobierno. Era un triangulo gigantesco que empezaba a abrirse, desde el punto de encuentro de las dos calles, a la derecha, limitando, con la de el Pancho Godin, y por el costado izquierdo con las niñas Morales y la medio pendejadita de Aurora Bello, y terminaba hasta donde se divisaba el ultimo confín del horizonte. En esa plazoleta polvorienta,- 50 años atrás, se libraron verdaderas y cruentas batallas, entre cometas enemigas que venían de la plaza, y del atrio de la Iglesia y que ondeaban amenazantes sobre nuestro firmamento. Los mejores armadores de cometas eran por aquella entonces, el Mario y el Toño, hijos de Alfonso y la niña Marina.

CAPITULO II.














EL EDIFICIO VOLANTE.

El Toño fabricó el primer edificio volante que yo haya conocido, hecha su estructura de siete pisos - con varitas de palma entrelazadas, y en ese tiempo, no conocíamos los Edifí- cios. -Ajá él le puso alas y la echo a volar. Subió como palma y cuando estuvo arriba, ronroneaba con un ruido bien extraño, que nunca se escuchó de las cometas. De pronto un viento fuerte, lo cogió de costado, y cayó como coco, en una vertiginosa caída, que no la detuvo nadie. Del edificio volante no quedó ni las estillítas.-¿ Me pregunto cómo haría el Toño para inventarse ese edificio, igualito a los que construyen hoy en día, para estratos 1,2 en las grandes ciudades ?, si el Toño a lo más lejos que salió, fue a Montería. -Pa que vean hasta dónde va la imaginación de un niño; construyó edificios de varitas de palma, y después los hizo de hormigón.

CAPITULO III













LOS ARMADORES DE COMETAS:

Pero vayamos al cuento, las batallas aéreas de ese tiempo, eran preparadas por todos los de la cuadra, los otros armadores , los hijos del Piche Codín, Oscarito, el Rafa, el Puto, el Nene entre otros, como once hermanos, hacían las cometas entre todos, -uno ponía el almidón de yuca, otro el papel, y el resto el hilo calabré, que era lo más peludo de conseguir, porque tocaba comprarlo,- se necesitaba mucho hilo, a cada quien le tocaba poner su bolita de calabré., y las varitas de palma.

A la casa del Piche iba a dar todo ese material, -María la mujer del Piche era una persona, así como Aurora, muy jovial, pero fregada al mismo tiempo, uno se la tropezaba, y ella le decía cosas como esta " Mira hijueputa peláo, apártate del medio, que me vas a hacer caé, busca el patio- no joda!." Oye Piche, tu cuando vas a sacar esta peladera de aquí?! Pero que va, eran tantos los de su casa, que dos o tres adicionales no se notaban. . Se armaban las cometas, debían llevar dos cuchillas gilette, partidas por la mitad en cada cola de trapo o tela que colgaba de ella. Como eran dos colas, una más larga que la otra, la primera de 4 metros y la segunda de 3., por aquello de la aéreo-dinámica, para que pudiera servirle de contrapeso a la principal.

Las cuchillas con su cara afilada se colocaban mirando hacia arriba, incrustadas en una varita de palma, de tal manera que cuando la cola de la cometa cogiera el hilo templado de otra, zas -lo cortaba de inmediato. Así- que cuando las cometas intrusas de la plaza, o de la loma de la iglesia, aparecían sobre el firmamento de la calle de Chinú, o sobre el de la plazoleta, se armaba la zaranda, de la cual participaban los adultos, pues con semejante alboroto en la calle, nadie se quedaba adentro de las casas, sin mirar las ocurrencias de aquellos chiquillos desalmados. -Mi madre- que eso era una verdadero festival. Después crecimos, yo estuve en varios festivales de cometas en el parque Salitre en Bogotá; todos me parecían tediosos; nunca sus cometas, batallaban en el cielo, como las de mi pueblo., que armadas como en plan de batalla,, revoloteaban en el cielo azul, desgonzándose como abatidas, cuando los muchachos le soltaban el hilo, en un caída libre y en picada sobre sus oponentes, para luego reponerse airosas. y subir por los aires, expandiendo su cola letal, sobre las cometas enemigas.

Eran momentos de suprema emoción, las cometan caían como lluvia de estrellas, y los muchachos en un frenesí extraordinario. Saltaban las tapias, penetraban los patios de las casas, subían por los postes y ante la mirada atónita de los adultos, enredaban el bendito hilo calabré en sus manos, hasta más no poder., En mi pueblo esto era legalmente permitido y todos aceptaban las reglas de esas aventuras incomparables

RELATO – IV






EL POZO DEL GOBIERNO

Para el año de 1954, hacía muy poco, dos o tres años antes, un buen Alcalde, de esos que no hay ahora, mando a meter una Caterpillar a un famoso pozo llorado, que se encontraba en una finca de los Alean, del cual brotaba un manantial inagotable.

Manantial que según los ancianos del pueblo, nunca pudieron agotar, las sequías más severas, que se presentaron a todo lo largo y ancho del periodo de la Conquista, la Colonia, y por último la República. El Alcalde, sin agüero, le metió la maquina, que habían traído para arreglar la carretera, al pozo, -abriendo una zanja circular de aproximadamente 50 metros de diámetro, quedando de la excavación una laguna artificial y natural al mismo tiempo, puesto que la dimensión de la laguna estaba determinada por la acción del hombre, pero sus aguas fluían de manera natural del fondo de la tierra. Así nació EL POZO DEL GOBIERNO., El buen Alcalde tuvo a bien comprarle a los propietarios del terreno, el sitio del abrevadero y declararlo cosa pública, una vez las aguas del manantial inundaron la excavación.

Alrededor de éste, crecía una abundante vegetación, y se consideraba por los muchachos, de aquel entonces., que en sus laderas y vallados, había una rica población de animales salvajes, tales como conejos, armadillos, venados; aves de diferentes especies, entre ellas. Canarios, congos, azulejos, sinsontes. Picaflores, sangre-toros, pericos, etc. la costumbre por aquella época era muy diferente a la actual: Para los pelaos, el joby natural, era salir a "montear" y una de las rutas predilectas era dicha hacienda, pues ella encerraba atractivos interesantes, con zona de ladera, vegetación abundante en la zona central, con bosque tropical, y en el centro propiamente un gran pozo artificial, donde después, del monteo, se bañaba la peladera. Dicho pozo surtía el agua a la población de San Andrés, por consiguiente a él, llegaban caravanas, tras caravanas de vendedores de agua, llamados

Aguateros. El pozo subsiste a pesar de nuestro descuido, de más de medio siglo. Aún se extrae el agua de él. Yo bajé el otro día con mis nietos, al viejo pozo de mi corazón y, les conté esta historia.

RELATO –V





SER CORRONCHO TIENE SU GRACIA. CUENTO DE CIENAGA DE ORO

Hace muy poco, en un final de semana con puente y todo, reunidos con la familia de mi mujer, departíamos alegremente en su finca " El paraíso" de la Arena, corregimiento de Ciénaga de Oro. Era un domingo caluroso, 17 de Mayo, -el día anterior, sábado en la tarde, fue, el festejo del matrimonio de Ana, la menor de las dos hijas de ANGELA DIAZ GONZALEZ, muy conocida en la Arena, pues ella y EVARISTO, su segundo marido, traen todos los años a la vereda, a MIGUEL DURAN Y SU ORQUESTA, conocido músico de las sabanas, que reside en Sincelejo.



El matrimonio fue, como dicen en la costa: "con bombos y platillos", es decir lo amenizó, la banda papayera " 26 de Noviembre de Ciénaga de Oro". Vino mucha gente al matrimonio, y comentábamos, los incidentes de la fiesta. El enfriador repleto de cerveza, aprovisionaba a los concurrentes, así que apenas se subió la temperatura, empezaron los cuentos, costumbre muy de moda, en las sabanas Cordobesas, donde No hay matrimonio, velorio o quinceañero, donde no se raje de todo el mundo,- pero sin sostenerle a nadie, las ocurrencias de la gente.

Lo cierto es que cuentos- vienen, cuentos van, de todos los calibres, hasta que se levantó EVARISTO, el marido de Ángela, y dijo a todos los presentes, sin poder contener la risa: les voy a contar un cuento, que nos pasó a nosotros- a Ángela y a mí. Cuento bueno no joda!- pero cállense-si quieren que se los refiera. Dirigió la mirada a su mujer, como pidiendo permiso, quien de inmediato le dijo: ” ya vas a venir con tus mariscadas, mejor cállate la boca ". Toda la familia, entendió que era algo relacionado con Ángela, y empezaron a decir en coro : " Que lo cuente, que lo cuente !". Resulta......... continuó Evaristo, que hace 10 años atrás, un poquito más para, los 15 de la Negrita, se refería a MLINA AVILEZ la otra hermana mayor , de la casa-mentada, invitaron a toda la vereda y a buena parte de la gente del pueblo en Ciénaga de oro, al quinceañero.


Con tantos invitados, había que traer un pudin para 100 ´personas, y en efecto el tal pudin o Ponqué, tenía un tamaño colosal. Acudieron a Montería, - a donde una hija mayor del finado esposo de Ángela, de nombre María, mujer no muy afecta al campo, autoritaria y con una boca, para confesarse desde el atrio de la Iglesia, donde los triples y los dobles, eran las mejores cuerdas de su afinada garganta.


Llegados a donde ella, esta los llevó a EL MUNDO DEL PAN -panadería, que elaboraba toda suerte de ponqués. Escogieron uno a su gusto y cargaron con él para la Arena: Tenía 3 pisos, es decir 3 niveles y en el centro UNA MUÑEQUITA QUINCEAÑERA VESTIDA DE BLANCO Y UN POZO DE LA DICHA, como decoración- A la negra le correspondió servir de garante del arreglo y el compromiso de devolverlo a los 3 días.

La fiesta pasó, todo estuvo muy bien,- grandiosa. Del pudín, no quedó sino la muñequita quinceañera y el pozo de la dicha, hasta que alguien le metió diente a el maní, que como piedras del pozo, formaban su armazón- tanto la muñeca como el pozo de la dicha, habían quedado almibarados por la nieve de azúcar, que se utiliza para decorar este tipo de arreglos. Bueno lo cierto es que a pesar de encontrarse duros, los manís del pozo de la dicha, como las piedras de río, por el cemento endurecedor transparente, que le echan a este tipo de arreglos, -estos Moldes revestidos, desaparecieron de la escena, ya que los de la casa, le metieron diente al adminículo, sin saber que estos no eran comestibles, quedando solo los alambres pelados de los 3 aros del arreglo.


A los 3 días apareció la negra en la casa, preguntó por el arreglo y cuando se lo entregaron, esa mujer, casi le da un ataque, se descompuso toda,- lo tiró contra el suelo y montada en cólera, rezongaba, con estas palabrotas: " TRIPLES-HIJUEPUTAS CORRONCHOS, SE COMIERON EL ARREGLO.!-DONDE ESTA LA MUÑECA Y EL POZO DE LA DICHA? -NO LO PUEDO CREER.- DEBERIA HABER SIDO VENENO, PARA QUE SE HUBIERAN MUERTO ESTE POCO DE HIJUEPUTAS! CUANTO LE APUESTO QUE NI SIQUIERA LES DIO UN DOLOR DE BARRIGA!. ., SE LO COMIERON TODO- NO JODA, FALTO EL ALAMBRE!- . Vea Ramón, llamando a su marido- dijo:- ENTIENDASE CON ESOS PUERCOS, QUE YO NO QUIERO SABER NADA DE ELLOS!


" Ángela aturdida, le repuso a la NEGRA : - luego eso no era para comer también? a lo que la negra, casi la coge un patatús ! más rabia le dio: le contestó,-, , que comer- ni que hijue-puta, te toca pagarlo, tú verás cómo vas a hacer ",- voltio el trasero y se retiró echando pestes!........ EVARISTO finalizó su historia, con una humildad a flor de labios-: siguió riéndose y balbuceó,- como queriendo justificarse: “No que nosotros (sic)-- en ese tiempo, le teníamos mucho respeto a la Negra. Además lo que es uno falto de conocimiento. " ..Terminó diciendo. - En la familia, se miraron todos unos otros, y como si se hubieran puesto de acuerdo, gritaron todos en coro: ¡ Será Corroncho!, en medio de las carcajadas incontenibles de la familia."



RELATO –VI
CAPITULO I.





LA PARTIDA

Eran las 9 de la Noche, de aquel Enero de 1968,- había pasado, la fiesta de Reyes y se disponía a viajar a la capital el pasajero principal de nuestra historia.. Ese año- terminó sus estudios de bachillerato en el internado del Liceo Bolívar de Sincelejo. Llevaba puesto un jeans azul, desteñido, la camisa desabrochada. De de su hombro derecho colgaba un morral, que apretaba contra su osamenta, como si fuera el escudo del viejo caminante de la Mancha, que había visto en la portada de los libros de español y literatura. Su cabellera suelta y desarreglada propia de los 70, su tez blanca y su cuerpo flácido, diferenciaba del común de los pasajeros, la mayoría hombres y mujeres de cuerpos morenos, tostados por el sol quemante del Caribe.

El bus- en el que se disponía a partir: un Rápido Ochoa, Modelo - 1.960 , anunciaba la salida con sus dos cornetas delanteras, sonando estrepitosamente, al tiempo que el ayudante del conductor, abría los depósitos laterales, para que los viajeros acomodaran allí sus maletas.

Colocó la suya, por entre el medio del tumulto, por encima de las cabezas de la gente, en el borde del compartimento y con la etiqueta en la mano, saltó al interior del bus, y se hizo en el primer asiento.



CAPITULO II.

LOS RECUERDOS DEL LICEO, QUEDAN ATRÁS



No lo podía creer, - por fin se sentía libre, de todos, era actor desde ahora, de su propio destino. . Su madre, - la niña Blanquita, no estaría más a su lado, para asfixiarlo con sus consejos, y asistirlo con su protección desmedida. Había conocido la libertad, desde 6 años atrás, en 1962, cuando empezó el bachillerato Actuaba por sí sólo, parametrado solamente por los muros del liceo, que ni siquiera pudieron contenerlo.- ¡ Cuantas veces -se preguntaba, -desenganchó la ventana de rejas, empotrada en la pared del dormitorio, - para escapar por ella de un salto y volver a instalarla con sus compañeros de aventura, en el mismo sitio, de donde fue transpuesta, para escaparse luego hasta el SALON SUCRE " .- billar que quedaba cerca del Parque principal, a una cuadra de la IGLESIA.! En pleno centro de Sincelejo.



Ciertamente no era un niño, educado como en los colegios londinenses, con las más severas reglas de disciplina., No- éste era un internado caribeño, donde la juventud se educa en las más disímiles circunstancias. Pero con plena libertad, suelta desbocada. Donde los tres golpes, si bien eran puntuales, no eran de primera categoría. Comida como de monjes Benedictinos. Con perdón de Doña Elvira Facio lince, que regentaba aquel matriarcado, el más grande por aquella época de las sabanas de Bolívar y Córdoba.. El Departamento de Sucre se creó en 1967.



Los internos tenían un solo retaque, por la tarde a 7 p.m - todos los días: Las de cocina, arrancaban el pegado del arroz de 3 ollas gigantes de aluminio, y en vez de botarlo, lo pasaban a los internos, por entre los calados que separaban el comedor de hall del liceo.

El cachaquito, como le decían sus compañeros, era una excepción, dentro de aquel grupo de muchachos, ´- una beca, de las 300 que la familia TAMARA repartía en Sincelejo, lo igualaba a todos, y el disfrutó las diferencias , asombrando a sus compañeros, con su piel de mono caucásico, entre tanto moreno, con sus dotes de picardía., sus goles, y sus jugadas. Unas veces le decían "Jamardo, un jugador que por esas calendas asombraba en el equipo de los Millonarios: Siendo – diestro, su entrenador lo puso a jugar por la punta izquierda,-Pues bien el muchachito, a motu propio, se multó la pierna derecha, no volvió a jugar con esa extremidad, hasta que no le devolvieran -la No. 10 - También se ganó gratis el mote de: "hijueputa" palabra que se escuchaba, frecuentemente en las barras cuando debiendo patear con la derecha, patialba con la izquierda, poniendo en dificultad al equipo.



El profe Pernett., se ponía las manos en la cabeza, se agachaba hacia adelante y explotaba diciendo:" "Este, me la va a sacar" cada vez que perriaba una demás, o 2 o 3 veces seguiditas, con la pata chueca. Los de la banca, con ganas de entrar , le decían al profe: " A-já. y por qué no lo sacas!, El les contestaba, “ y qué - tú... la vas a metee¨ . En fin siempre, casi siempre la metía en el arco contrario, o la servía en bandeja al gordo Oyola, otro delantero, que era, algo así como en los tiempos de hoy, el René Valenciano del Junior. - papaya puesta -papaya partía. - !Pongale la firma, se iba adentro con arquero y todo!



Saben, que hizo el profe-pernett, para poner en cintura al criaturito: Un buen día le dijo: "! Si me driblas 2 veces, estando perdiendo el partido- y lo perdemos, -te mamás uno en física y otro uno, en Educación física. Tú verás que haces! Ajá - El profe dictaba las dos materias en el Liceo y al cachaquito le tocó hacer una menos.

El bus arrancó estrepitosamente, y los recuerdos se fueron al piso de la realidad, vio las luces de la ciudad, desaparecer, por la misma ventana en que desaparecerían, las ultimas casitas apostadas a lo largo de la vía. un sopor invadió su cuerpo, agotado por tantas emociones, rendido esparramó su cuerpo sobre el asiento y espaldar del vehículo.



CAPITULO III



EL DESPERTAR



El DOGGE -60, de 30 Pasajeros, paraba media hora en cada Estación, se despertó a las once de la noche en PLANETARICA población extendida sobre la vía,- a la una y media, arribó a Montelibano, después de pasar por Buena vista. De el primero extraen el Níquel colombiano, Luego siguieron CAUCASIA, la tierra, de las minas de oro, donde termina la planicie, y taraza, la culebra serpenteante, apostada por un costado de unos de los tres pezuñas, que el gran cordón de los andes, despliega moribundo sobre el paisaje terrestre, antes de detenerse impotente, frente al mar azul del Caribe colombiano.



Por este sitio el muchachón, se colocó su vieja chaqueta de jeans Índigo,, mientras , escuchaba los comentarios de los pasajeros de al lado, que decían," este parece el pueblo más largo del mundo, se emborracha uno subiendo si va para Medellín. Igualmente se emborracha bajando, si viene para Caucasia o Montería. ". Es un espectáculo magnificente de la naturaleza. Trepar por la cordillera, encaramarse sobre su lomo gigantesco, donde reposa, apacible la población de Yarumal, rodeada de bosques de pino. Hay que dar tantas curvas que queda, cualquiera mareado.

En esa época, dadas las previsiones del tiempo se gastaba –dos días, cuando no tres, para llegar a Medellín. . La gente decía, esto se pone feo de CAUCASIA para arriba, curvas y curvas, contorneando la cordillera, hasta quedar metidos en su propio centro, luego el motorizado avanza kilómetros y kilómetros hasta llegar a yarumal, después los llanos de Cuiabá, mas adelante la población de Don Matías, con un manto verde- intenso, cubiertos de pinos incesantes, con una geografía enconada, , que lustra cuando es bañada por el sol del mediodía, se pone mate- verde botella, en las horas de la tarde y brumoso, con lienzos blancos moteados, amaneceres y atardeceres.



Que hermosa es Antioquia, en su paisaje rupestre, en sus paraderos y comederos artesanales. La arepa Antioqueña se cuece en hornos gigantes, con soplones de viento. El calor de la agua de- panela con queso y la almojábana, hervida en fogones de ladrillo rojo, eleva la temperatura a los viajeros que tiritan, impactados por el frío de aquellos parajes solitarios, y los restaurantes y almorzaderos se desparraman por toda la carretera., ofreciendo los platos típicos de la zona, donde no puede faltar la BANDEJA PAISA, ornada con arroz, frijoles, plátano maduro, carne molida, chorizo y chicharrón. Un almuerzo de este caletre se remata con una tazada de "Claro" bebida típica a base de maíz, no fermentada, que no es peto, ni se parece al peto, -ni es chicha, ni se parece a la chicha. Es simplemente Claro y se llama Claro, del cocimiento del maíz blanco, sin haberse mesclado azucares, ni otros aromatizantes., Sabe a gloria y es neutra, contrastando con la fuerte acidez de la bandeja paisa, con lo cual se convierte en un excelente complemento como bebida natural.



Hacia las 6 y 30 de ese otro día, el bus arribó a la capital de la montaña- Medellín, una ciudad, metida en una meseta, o tal vez una meseta metida dentro de dos inmensos farallones montañosos, iluminados por centenares de miles de farolitos, con sus grandes avisos, que denotan un gran espectáculo circense, Fue una aventura extraordinaria, pero había terminado el viaje, la terminal de pasajeros se ofrecía a la vista y al joven larguirucho, no le tocó más remedio que bajarse. Se echó una maleta al hombro y se perdió entre los transeúntes.



RELATO – VII






LAS FIESTAS DE TOROS, CORRALEJAS, TOREROS Y TORERIAS

SAN ANDRES fue dentro de la costa Atlántica cuna de grandes hacendados, los mejores hatos ganaderos se encuentran en la región y las grandes familias cordobesas eran por lo general originarias de San Andrés, Sampués, Chinu Sincelejo, Corozal, Carmen de Bolívar, su comprensión se consideraba la mayor extensión de tierras dentro de la antigua provincia de Bolívar. De ahí descienden la mayoría de los troncos familiares, que conforman las familias de la costa Atlántica.



Puede decirse que un grueso número de familias colonizadoras entraron por el puerto de Cartagena, instalándose allí primeramente y colonizando toda la región que hoy constituyen los departamentos de Córdoba, sucre, Bolívar, Atlántico y Magdalena, además de las familias propiamente conquistadoras que fundaron los pueblos ancestrales, por lo cual puede decirse que en la costa Caribe, existe un tronco común, no existen mayores diferencias étnicas ni culturales entre los habitantes de estas regiones. Los Tulena, los López, los Pinedo, los Gómez, los Guerra, los Fernández, los Olascoaga, los Martelo, los Merlano, los Mendoza, los de la Espriella, los Burgos, los Avilez, los Lora, los Bustos, los Tuiran, los Lavalle, los García, los Alean, los Godìn, los Morales etc. EN LA ÈPOCA DE MI NIÑEZ, LOS GRANDES HACENDADOS eran los TULENA, LOS ALEAN, EL MORO FERNANDEZ, MUNDO GOMEZ, ANIBAL POLO,Y GENEROSO CARDENAS, pero los Guerra Tulena, tenían las extensiones de tierra más grandes, que comprendieron la mayor parte de las tierras del antiguo resguardo, ya disminuido por otras encomiendas que vinieron después. Por un costado limitaban con el mar atlántico y por el otro con los montes de María. Abarcando gran parte del hoy departamento de Sucre.. Los grandes juglares del Cesar y La Guajira, como Alejo Duran, Leandro Díaz..Jorge Oñate, por aquellas calendas en nuestras fiestas sabaneras no faltaban, Alternando con un sabanero, que imponía la hermosa melodía FESTIVAL EN GUARARE ALFREDO GUTIERREZ, y eran sus ídolos naturales, Alejo nunca se quitó el sombrero vueltiao, que hizo parte de la identidad costeña más adelante. LAS PRINCIPALES FIESTAS DE TOROS, eran por supuesto en las sabanas de Córdoba, Sucre y Bolívar, En todo pueblo que se respetara, tenía que haber fiesta de toros.

Programada la fiesta empezaba a llegar caravanas de gente: Los empresarios de las casetas: Las Bandas Papayeras, los Picos, los puteaderos, que se instalaban en el marco de la plaza, la tarima para el fandango, que debía estar en el centro de la misma. Cada día de toros, se lidiaban 40 astados, cuyo peso oscilaba entre 400 y 600 kilos, los manteros como se les llamaba a los toreros, eran personajes muy diestros y recorridos en este mundo de la torería.



Entre ellos recuerdo a " Maderita", parecía un rejo, delgado, de 1.70 de estatura, brazos nervudos, contextura atlética, siempre con una sonrisa en la cara. Usaba pantalón negro y camisa blanca. Lo vì torear en San Andrés en 1959, en el 60, era rápido con la muleta., en esa época era el mas valiente de los manteros, el más admirado por la gente de la fiesta brava., que llegó a ser el DECANO de la torería en la década de los 60 y 70. DEL NEGRO ROCHA, enlazador de toros, el hombre más corpulento y fuerte, que ha conocido las sabanas de Córdoba, Sucre y Bolívar, y a quien nadie osó disputarle el primer puesto mientras se mantuvo vigente. Era el único hombre que se puede decir, en medio de una plaza abarrotada de miles de `personas, emocionadas y ebrias, era respetado y escuchado, no he conocido, ni ha surgido personaje de tanto respeto y admiración. Tal vez alguien honre su memoria, erigiendo una estatuilla en su nombre. Nunca supe donde nació. , tenía porte bolivarense, vive en San Onofre, retirado de la fiesta brava de la que fue amo y señor durante tres décadas.





Arrastraba a los toros, abrazado a la cien de estos, con su cabeza enfrente a la del animal, como mirándolo de tú a tú, con sus brazos formidables rodeando su cuello como tenazas y colgado sobre su pechera, al poco tiempo daba un giro y con él caía el cuadrúpedo, rendido a sus pies. En otras suertes, los derribaba de un solo jalonazo envolviéndose la cola, del animal dos o tres veces en su brazo. Nadie en aquella época osó discutir la fuerza impresionante del negro Rocha,.

EL NEGRO DEMETRIO.- este era un chiquitín comparado con el negro Rocha, que surge como vaquero y enlazador, o amarrador de toros, tal vez el más rápido de cuantos alcancé a conocer. Su destreza inigualable, para evitar las embestidas de los toros, saltaba sobre el caballo como una exhalación y garrochero de los mejores. Un toro lo empitonó en Sitio viejo, rasgándole el saco estomacal, por lo cual todo el intestino se le desparramó en la arena. El negro con los ojos brillantes, pidió un trago mientras recogía su entripado, vació la botella de ron blanco sobre su herida, y dijo a la gente que lo recogía de la plaza malherido:" ahora si lléveme pal hospital". Fue llevado a Lorica, y a los tres meses siguientes, ya estaba otra vez en las fiestas. Vino El negro BUBA, después siguió en los ruedos otro famoso, proveniente de la ciénaga de San Marcos, el NEGRO PEREIRA, contrató con casi todas las ganaderías de la región. Para los entendidos de las corralejas, nadie ha superado a los tres primeros gladiadores de las torerías y corralejas de la costa atlántica.


RELATO – VIII





LA MUERTE DE SOLIM, EN LA CORRALEJA DE SAMPUÉS

Los toreros van a los toros, -porque ese es su oficio. Es una afición que se mete en la cabeza de los arriesgados. Siempre que haya toros, habrá toreros y torerías. Solim era uno de ellos, viajaba de fiesta en Fiesta, por todas las sabanas de Córdoba, sucre y Bolívar, Departamentos colombianos situados al norte del País, que se caracterizan por tener una ganadería extensiva, en tierras cubiertas de pastizales, con abundante agua, cruzados por el Rio San Jorge y el Sinù, cauca, la Ciénaga de Betancì, la de san Marcos, la depresión Momposina anegada por el Magdalena. La temporada de fiestas arranca de octubre para adelante, hasta finalizar enero. Las corralejas las hacen en casi todos los pueblos y veredas, porque son fiestas eminentemente campesinas, algunas ciudades importantes aún conservan esa tradición, es el caso de Sincelejo, capital del Departamento de Sucre. Antes de la de Sincelejo, es muy famosa la de Sampuès- Sucre y Ciénaga de Oro Córdoba. La de Sampuès es muy reconocida porque arranca al finalizar el año, días 29 y 30 y continua el, 1, 2, 3 del año siguiente: Este año. Precisamente el dos de enero, como a las 4 de la tarde un torero, salió a enfrentar un astado amenazador, que espantó a la multitud de la plaza, apenas piso la arena del ruedo.



Este era un ejemplar de unos 600 kilos de peso, bien parado y poco correlón. Los caballos y sus jinetes, no acometieron al animal, como otras veces, cuando ven al toro manso deambular por la plaza -Solim, de los cuentos y leyendas de Katmandú, series de la radio R.C-J.K que tanto divirtieron a los oyentes, siempre aparecía en los ruedos. Esta vez, por un costado de la plaza, -enfrentó al toro.



El animal se encontraba en toda su potencia, había salido por el toril, 3 minutos antes, recorrió media plaza y se paró amenazante, en el lugar, por donde SOLIM había salido. El toro apenas lo vio, girando sobre su propio eje: una línea imaginaria que pasaba equidistante por entre su cornamenta, tal vez de 60 centímetros de extensión, rematando en un par de pitones negros, puntiagudos, cuyo brillo refulgía con el sol de la tarde, midió a su oponente . En la primera embestida de la fiera, esos 600 kilos, a unos 60 kilómetros por hora, por el pitón derecho levantaron a SOLIM por la Axila del mismo lado. , como si fuera un pequeño muñeco de trapo, lo lanzaron en un sacudón 4 o 5 metros adelante, .después de hacer, una herida espantosa en el pliegue de su antebrazo.



El hombre, cayó desgonzado en posición de cubito dorsal y su cuerpo se desparramó sobre el piso mojado.. En la plaza se escuchó un alarido de muerte!- luego un silencio sepulcral. El hombre en el suelo, empezó a moverse, como si un hálito de vida hubiese sido insuflado a aquel cuerpo inmóvil. El animal asesino, oteó el pequeño movimiento, y arrancó nuevamente, enfurecido sobre su presa, pero esta vez, mientras el infortunado se levanta, se hace más vulnerable a la embestida. Ambos cuernos penetran la humanidad del infeliz, que es zarandeado una y otra vez por el animal.

Desengarzado de los apéndices asesinos, en medio de un griterío aterrador. , el cuerpo es recogido por los manteros, sin un hálito de vida. Solim había muerto, nada que hacer. El toro asesino llevado a los toriles: Minutos después una multitud encabezada por los manteros, banderilleros, garrocharos, dio la vuelta al ruedo. Postrer homenaje,- culto al duelo, cuando muere alguien en las torerías y corralejas de la Costa.

RELATO IX





EL ÁNIMA BENDITA DE VALENTINA URANGO

El ánima de la difunta Valentina Urango, no cesaba de hacer milagros. Dispensaba estos desde su comodidad en el Cielo, a donde por alguna razón el Señor, la llevó y la sentó a la diestra suya, diciéndole:" Valentina, me tocó traécte para acá, porque allá abajo estando- viva, la gente se encomienda a ti, y eso no está bien que los vivos se encomienden a los vivos. Se me vuelve un desorden con los Santos, la Virgen mi máe y Dios padre, todos están emproblemáos con esa vaina tuya, de que todos allá en tu pueblo se encomiendan es a ti. Yo se que tu eres santa desde que naciste, y no tienes la culpa de que esta romería de Indios de San Andrés, te busquen para pedirte favores, conceder indulgencias, expulsar diablos, y desligar malas ataduras”. Fue así como Valentina un buen día amaneció dormidita y más nunca despertó.



Lo cierto es que la gente seguía encomendándose a la finada Valentina, Urango y esta seguía haciendo milagros, inclusive más que los demás santos. Yo voy a relatar uno de esos milagros, porque me tocó verlo, es decir participar de esa experiencia maravillosa, que los humanos a veces no creemos, pero que en realidad no dejan ninguna duda de su existencia. Para la época yo tenía 7 años, y mi hermano -Jorge 9. Mi madre de nombre BLANCA FERNANDEZ, a quien después en el pueblo, llamaba " LA NIÑA BLANQUITA". Separada de mi padre, emprendió por el año 59 una travesía, partiendo del puerto de Honda, donde nos embarcamos en un champan, lancha grande motorizada, con destino a PUERTO BERRIO, y de allí a BARRANCA BERMEJA, por el rió Magdalena. Llegados a puerto, después de pagar el pasaje, mi madre se quedó sin un centavo, con el agravante de que no conocía a nadie, era una tierra extraña, limitándose a recogerse con sus cinco hijos, dos de brazos, en una calle principal que daba al puerto, como siempre congestionado de personas, vivanderos y comerciantes.



Yo veía a mi madre angustiada, -empezó a rezar diciendo: ALMA DE LA DIFUNTA VALENTINA URANGO, ayúdame a encontrar a alguien que yo conozca. Alma de la difunta Valentina, has que yo pueda llegar a mi tierra! Estábamos en esas, cuando caía la tarde sobre el puerto, y con él los últimos arreboles del día, cuando por el frente de nosotros, pasó una Joven mujer como de unos 16 años., mi madre se abalanzó sobre ella, la apretó entre sus brazos mientras le decía. " Niña tú tienes cara de Costeña, tú no eres FAMILIA URANGO, TU NO ERES DE SAN ANDRES?



La joven se desprendió como pudo de mi madre que no la soltaba, -salió corriendo perdiéndose por entre la calle y las casas del puerto, asustada e impresionada. A los 15 minutos apareció un tropel de personas entre ellos Diego Covo, a quien su madre convenció para que fuera corriendo a ver de quien se trataba. Ella le había dicho tiene que ser alguien de San Andrés, que está pasando algún apuro, vaya mijo mire a ver quién es y tráigalo para acá!. Ese día 24 de Diciembre de 1959 VALENTINA URANGO había hecho un nuevo milagro. Nosotros dos, Jorge y Yo fuimos testigos de excepción. Por eso hoy después de 54 años de la ocurrencia del hecho, no dudamos en registrarlo como cierto, verídico e incontrastable- La persona que nos atendió, en BARRANCABERMEJA, era la madre o la abuela de Pepilla, la esposa de ADALBERTO CUADRADO. ! Quien después corroboró este relato- contando la historia, que le habían referido a ella, y que nosotros conocíamos por experiencia propia. ! ANIMAS BENDITAS, DE QUE LAS HAY,- LAS HAY! Honra y gloria a su nombre, y bienaventuranzas a su descendencia.



RELATOS X





EL BURRO DE LA MONTA

Entre 1954 y 1959 Rojas Pinilla hizo tantas obras, que ni siquiera, reunidas todas las administraciones del Frente Nacional, superaban las del general. En solo Córdoba, había como 15 o 16 municipios y en todos puso un Acueducto: Un TANQUE ELEVADO DE ALUMINIO, conectado a una tubería, tan delgada, que al fin esta se tapó. Decían que venía de Alemania. Tenía como 30 metros de altura y allá donde quedaba la bola del tanque, subía la peladera, hasta que un día el bando municipal decretó tres días de cárcel, para el que cogieran encaramado, siquiera en el primer nivel.



Fue el primer acueducto que conocimos-después vino el frente nacional,-- el aluminio cogió precio, y los tanques los vendieron por chatarra. Ajá disque no servían pa- nada!– Manada de ladrones-Se robaron los tanques!..Decían en San Andrés! En todos estos municipios se creó una granja agrícola, experimental y reproductiva, con vacas, toros, caballos, burros, cerdos, ovejos y cabros y se destinaron entre 15 y veinte hectáreas para esas Umátas antiguas-con cultivos de frutales, maíz y plátano. El de mi pueblo se llamó la "Monta", porque allí llevan a montar las yeguas, y las vacas para mejorar las razas.



Lo cierto es que en LAS FIESTAS DE SAN SIMON el santo del pueblo, en plena cabalgata de burros,, porque los caballos eran pocos, ya que los ricos también eran pocos y como siempre, los pobres-muchos,- se soltó, yo no sé cómo - el Burro de la Monta. Lo cierto es que era un burro descomunal, tenía el lomo más alto que un caballo, y por supuesto todas sus extremidades, igualmente descomunales, incluida la de su órgano reproductor, - era una protuberancia escandalosa. Imagínese que cuando el burro cogía a una yegua, la dejaba preñada de una vez.

Embistió a toda la burrería, con rebuznos espeluznantes que parecían del más allá, armándose la confusión más grande- jamás vista , pues los burros nacionales armados de valor patriótico, en ataque repentino de celos y en sabiéndose armados caballeros, en defensa del santo patrón, volvieron grupas contra el aventajado agresor, que con el sable en la mano,- bien parado, - echando escupitázos por su orificio supremo, a diestra y siniestra –pegoteó a todo el mundo, - El cuadrúpedo extranjero quería morder, y montar al mismo tiempo a sus alazanas zenúes.

Nadie pudo hacer nada, pues no conocían a tan extraño animal, ni a su propietario, todo esto ocurría en la plazoleta del callejón de chinú, con el que viene del pozo del Gobierno., frente a las casas de las niñas Morales, Gómez-Fernández- Cobo-López y Cobo Acuña., que quedaron escandalizadas por mucho tiempo. Por fortuna ahí mismito, vivía Erasmo Toribio, un trabajador de la Monta, que había lidiado al cuadrúpedo gigante, en sus faenas de apareamiento y pudo reducir al feliz, escandaloso y poco recatado bribón, tapándole los ojos con una manta.

RELATO-XI





"LA  MARATON  PELAO!

Por esos tiempos, que mi memoria no alcanza a precisar, si ya había ´-empezado a conocerse la famosa carrera de SAN SILVESTRE., lo cierto es que a quien el pueblo, ya había un afiebrado a esos menesteres, llamado ROGELIO OROZCO. Yo no sé si el viejo Roge, había pagado el servicio militar, en todo caso el tipo tenía un estado físico impresionante, y mayor que yó, por lo menos una generación,- creo que unos -5 a 6 años, de pronto hasta más. Nos convocaba a armar el primer equipo de futbol que San Andrés había tenido.

Lo cierto es que nosotros con 12 13 años estábamos mamados de jugar bolita de trapo, la libertad, y a los bandidos, detrás de la loma de la iglesia. Roge armó su equipo de futbol, mientras yo me fui a estudiar a Sincelejo., y cuando regresé lo vi entrenando con su hermano, el profesor Orozco, Mincho el menor de ellos, y el negro de Raquel. El Roge me dijo; “- Si usted quiere ingresar al equipo del pueblo, tiene que tener físico y entrenar con nosotros. Bueno- le dije: - Resulta que los entrenamientos del marica, no eran en la plaza de futbol de San Andrés, sino ida y vuelta a Tuchín, - Ida y vuelta a Cacaotal. Por razón, Victico Fernández, no iba a ellos-mejor dicho casi nadie de los del equipo de futbol.

Solamente entrenaban los tres Orozco, el negro de Raquel y yo. Un día le pregunté- que porqué entrenamientos tan largos? Rogelio riéndose me dijo es que la CAJA AGRARIA VA A PATROCINAR UNA CARRERA DE MARATON EN SAN ANDRES y van a invitar a todos los pueblos de Córdoba. Dicen que Arrieta el telegrafista y Hugo Renal, son los promotores : !premios en billete físico.!- Entonces vámonos preparando.”Y EL QUE NO TENGA BUÉN FÍSICO EN MI EQUIPO NO JUEGA”.

-Pasó así una semana, cuando escuchamos los avisos en la radio. ! -GRAN MARATON EN SAN ANDRES CORDOBA, SE INVITA A UNA GRAN MARATON PATROCINADA POR LA CAJA AGRARIA LA OFICINA DE TELECOM Y LA ALCALDIA MUCIPAL !, MAGNIFICOS PREMIOS PARA EL PRIMERO SEGUNDO Y TERCERO, INSCRIPCIONES ABIERTAS EN LAS OFICINAS DE TELECON, decían los avisos radiales.!

El día anunciado vinieron corredores de Chinú, Sampués, Sincelejo, Sahagún, Momíl, Purísima, Chimá, San antero, San Bernardo del viento, Lorica y, Ciénaga de oro, y a la voz de $300.oo pesos, que era el premio mayor, porque yo creo que para la época, el salario era de $ 60.oo, por mucho,- eso era un platal para nosotros,- medio San Andrés, entre ellos la patota de tomadores de trago, que no querían perderse el premio, se inscribieron. Total que cuando dieron la largada, arrancamos 52 corredores.

Lo que nadie sabía era que las 10 vueltas a san Andrés, empezaban de la loma de la Iglesia, bajando por las esquina de los Arrieta, doblando por el Dr. Géchen, llegando a la esquina de los Arroyo, de ahí a la derecha, en línea recta hasta la casa de Alfonso Gómez, doblando en línea recta a la izquierda, pasando por donde Aurora,- el mercado público, continuando por la subida al cementerio, hasta llegar a la casa de los MORALES , dando la vuelta a mano izquierda, hasta la hoy plazoleta del “Sombrero vueltiao”, girando nuevamente a la izquierda. Para coger la calle principal de Pinchoroy, terminando en la loma de la Iglesia, lugar donde estaba la meta. Esa vuelta tenía kilometro y medio bien larguito.- 10 vueltas a San Andrés, en cuentas de los organizadores daba la Media maratón..

Me eché la bendición, me acerque al Roge y le dije. ¡Hijueputa -donde quedó mi patrocinio, ? y me dijo riéndose: la CAJA AGRARIA patrocinó a dos, y TELECOM –a dos : “-Marica –tú te quedaste sin patrocinio, pero eso no es culpa mía !-corra , que a usted le va bien!.” -Le irá bien a su madre,- le contesté- todo puto.

-Claro los promotores -el Arrieta y el Rènald- le habían preguntado al Roge, quienes eran los fuertes para ganar la carrera, -así me quedé sin patrocinio, y sin posibilidad del tercer premio,- porque en las practicas los tres grandulones, me habían ganado-, eran mayores que yo mínimo 6 años. Resignado me dije, tocó correr gratis. Me eché una piedrita china a la boca., cuando dieron- la largada, y empecé trotando despacio sin levantar la cabeza,- para no ver a los que se irían adelante, y tomarla con su avena, con la firme esperanza de que, si me le había pegado al Rogelio en las practicas; tampoco me iba a dejar muy lejos en la principal.

En la primera vuelta, empezaron a retirarse varios participantes,-y en las 3 siguientes, más de un resto-incluida toda la "patota" de tomadores de trago del pueblo, reconocidos huéspedes de AURORA BELLO: Me dijeron después de terminada la carrera, porque de eso yo no vi nada. Yo estaba encarretado con mi piedrita china en la boca,- no levantaba la cabeza ni por el putas, -porque lo que oía,- era un rumor de voces, que decían : !retírate, retírate-hijueputa,! ves a sacarte el ron a otra parte !, ... Como parecía que no era conmigo,- yo seguía trotando., apurando el paso, cada vez -había menos gente, trotando a mi alrededor- pero más gente en la calle, gritando hijueputa retírate! y ahí si sentí- como, que la vaina también era conmigo, -eso era para la 4 vuelta y preciso- las voces aumentaban cuando pasaba por el frente de AURORA BELLO, donde se situaba la -perrera -de San Andrés.

Alcancé a escuchar a AURORA -que decía-" Eche - si ese- es- un pelao- todavía, y los otros una manada de grandulones. Entendí en ese momento, que además de mi madre, había otra persona que me quería, y me lo recordó - gritando, cuando pasé por el frente de su casa-" !como te retires, te meto una mónda!". Levanté la cabeza y no vi a nadie delante de mí., -pensé para mis adentros, -? -estaba en un grupo intermedio o en la cola de la carrera?,- sentí vergüenza, porque sabía que la niña Blanquita- mi madre- estaba ahí - mirando- impávida-sobrecogida; mirando la carrera- y diciendo tal vez :" Bueno y porque Humbe- no se retira? Pobrecito mijo-mira que factedad". Urora como le decían me dio ánimo, continué con rabia y con más ahínco que nunca. Mi piedra china se mantuvo firme, entre mi lengua y el paladar, regulando la entrada de aire por mi nariz evitando que se me reventara el Bazo y me sacara de la carrera.

Adelante del mercado, le pregunté al Goyo, que lo vi parado frente al mercado, con sus 4 pelos en la cabeza y ésta completamente rucia. ? Si a donde iban-los punteros?; me contestó como en las películas de vaqueros, con señales : con el dedo índice la primera señal , y después me lo volvió a mostrar, partido por la mitad: entendí el gesto: vuelta y media, y me llegó una alegría a mi corazón, pues yo pensé que a ese ritmo endemoniado, ya me llevarían 3 vueltas,- que no estaba lejos y que todavía faltaba tiempo. Sentía que mis pies volaban sobre el cascajo recalentado por los rayos del sol- De pronto empecé a escuchar unos aplausos por donde pasaba y estos fueron creciendo, como contagiados unos de otros, y los gritos fueron diferentes a los primeros, que decían "Dale cachaco!, dale cachaco! - No se ha salido el hijueputa, ahí va! -aguanta cachaco! dale cachaco! ,! Hágale Cachaco! y empezó a caerme agua fresca por donde pasaba, La gente había sacado ollas, baldes, y premiaba a los atletas que se habían mantenido en la carrera y yo era uno de ellos.

A la altura de la 8 vuelta, - el ultimo corredor foráneo de Sahagún, que había mantenido en vilo, las expectativas de un triunfo foráneo, se retira,- produciéndose un estallido de júbilo general. La carrera quedaba en manos de Sanandresanos: 4 jóvenes de 16-20 años en orden de llegada; ROGELIO OROZCO, su hermano el profesor Orozco, el negro de Raquél, el Mincho, y un niño de 12 años, quien les relata esta historia,- los mismos que practicaron juntos, habían terminado triunfalmente - Los organizadores, los dueños de almacenes, y la gente del común en medio de la conmoción, y euforia colectiva, del rotundo triunfo sanadresano, entre ellos el adolescente, hijo de la niña Blanquita, se metieron la mano al Dril, recogiendo para éste, $500 pesos, que era casi el doble de lo que se ganó el primero.

Róge vino a mí-con esa camiseta verde que nunca se quitaba y me dijo: " te ganaste el doble de lo que me gané yo- eche y no querías correr". Me dio una palmadita de asentimiento en la cabeza y se marchó entre los vítores de la multitud.

Yo fui llevado en hombros hasta la casa, apretando ese pocotón de billetes, que nunca había tenido en la vida, mirando, con ojos desorbitados, que no se me cayeran de las manos. Por primera vez, saboreaba las mieles del triunfo, y al mismo tiempo- la fortuna no me había sido esquiva.

Aurora atravesó la calle, se paró frente a el sardinel de mi casa y vociferó, como espantando gallinas, con toda autoridad, "! -Sió! Sió,Sió - ...!fuera de aquí !- fuera de aquí!:Estos no son los que estaban diciendo hace un rato, retírate cachaco! retírate cachaco?- - Ni miedda, ni miedda!-no me les vaya a dar ni un solo peso. !. - Yo los decía, agregó Aurora: - ajá- si ese pelao,... estudia en Sincelejo,... no ha perdido ningún año y fuera de eso,-no toma trago,-yo lo veo levantarse a las 4 a.m. todos los días,- en cambio esta bola de hijue-putas, .ni estudian,....ni trabajan....-ni hacen un jopo,- ? como no iba sabedlo? - que al peláole iba a ir bien,- si yo soy la que vendo el ron no joda,- y en este pueblo, se quien toma y quien no toma!-.....espetó retirándose, por donde entró. -Esa era Aurora Bello.

RELATO - XII



EL PASQUIN

¡Fue periódico!

Fue un periódico de MIMEÓGRAFO, que imprimían en Bogotá, los "periodistas" Campo Elías lozano y Humberto Bustos, -yo creo que los primeros universitarios que había tenido San Andrés, con el Mincho Risso, el profe Arroyo, Aurelio Monterrosa y Benjamín Alean-. Poco después salieron el profesor Madera, y Cía. Ltda., porque antes de ellos, no se sabía de nadie popular, que los estuviera cursando o los hubiera hecho. Primero porque no habían universidades en Córdoba y segundo, porque en San Andrés no había ni siquiera Bachillerato; entonces qué – Universitarios?, como será que los únicos doctores del pueblo, eran el Médico Géchen y un odontólogo recién llegado, el Dr. Casado.

Lo cierto es que, el par de muchachos empezaron a revolucionar al pueblo, creyendo que con el papel Bond, iban a acabar con la corrupción y con los corruptos. ¡Pues ni el papel bond se acabó, ni la corrupción tampoco!, en cambio los corruptos si se han multiplicado por decenas.

Ellos eran los primeros Quijotes y el pueblo de San Andrés, su "INSULA BARATARIA”. -¿Qué pasó con el pasquín?-, lo único bueno que dejó, fue una moderna radio-patrulla, que ni Montería la tenía. Los pasquines fueron recogidos y llevados al Capitolio municipal, incinerados como la biblioteca de Alejandría- La gente pensaba que el "CAMPANAZO" -como así se llamaba el periodiquillo. Iba a ser exaltado por los padres de la patria chica, quienes mediante decreto municipal y nota de estilo, a los acordes de banda papayera, condecorarían a sus autores, por defender el erario público de los amigos de lo ajeno.

¡Qué va!, el panfleto aquel, fue a parar al D.A.S, quien determinó -mediante exhaustiva investigación-, que los autores de los panfletos eran los RUSOS y que la invasión comunista, ya no entraría por Cuba, sino por San Andrés. !Miedda, se armó la grande! ...quien iba a pensar, que la capital de los zenúes -imperio del sombrero vueltiao-, había desplazado -aunque fuera por un momento a Washington, capital federal de los Estados Unidos de América y la disputa este-oeste se radicara ahora, en la línea media que separa el corregimiento de RUSSIA, escrito con doble SS tramadora, para diferenciarlo de la patria de los Zares, por mas veras, con el augusto y soberano-playón de San Andrés.

Con semejante alboroto –y, los de los pasquines muertos de la risa en Bogotá-, nadie se atrevía a mostrar los panfletos que aparecían por todas partes. Aurora Bello -que no comía cuento de nadie-, hizo lo contrario: cogió la tijera, le hizo un hueco al pasquín y lo colgó de un pedazo de pita en el centro de la puerta, a la entrada de su tienda. Colgado el periodiquillo, todo el mundo le decía: " Urora, te van a meter a la cárcel". Aurora contestaba, - !qué cárcel, ni que monda, - no jodaa!, !Y es que acaso no es verdad, que se están robando la plata?,” Te van a jodée! “ -le decía otro parroquiano-, vea que jodía, contestaba ella: - “ No me dio miedo, Cuando tenía 15 años y me rompieron de señorita, menos ahora que tengo 40 y la tengo desjaretaá!”- y afirmaba con tono proverbial: Ese pasquín, dice la verdà!. – Hombe Urora, ¿cómo sabes si es verdà, lo que dice, ese pasquín, si tú no sabes leer?”, -le decía el manito-Alean, muerto de la risa. Contestaba con cierta sorna maldadosa: “¿Tu si sabes hijueputa?” y al tiempo reponía: "¿como si pa’ saber quién es ladrón, tocara pasar por la escuela?, --lo que pasa es que tú, como eres un lava- perros y andas limpiándole el forro de las güevas al Dr.,….piensas que yo soy marica”. En fin, Aurora Bello, o Urora -como le decían-, ¡nunca perdía ninguna conversa

RELATOS XIII



LA PRIMERA CENTRAL DE ARRENDAMIENTO.

Cerca del pozo del Gobierno, un señor de nombre ADAN DIAZ tenía dos " pajas" es decir dos potreros, uno separado del otro por el camino, que de San Andrés conduce al pozo del Gobierno! Quien quería arriar agua, por falta de dinero para comprarla, arrendaba el burro a don Adán, por la mañana, o por el día completo, es decir hasta las 12. M.G. o hasta las 6.p.m. Esta actividad era la más usada. Casi toda la población arriaba su propia agua, y solamente muy pocos la compraban; estos eran los Blancos de las familias acomodadas del pueblo. Así Adán Díaz hizo una fortuna, y posicionó, la primera central de arrendamientos de burros aguateros, que hubo en las sabanas de Córdoba., llegó a tener 80 burros, y un pertrecho de 200 barriles, o toneles, que un cachaco le traía del Valle del Cauca.

Pero tanta alegría, no le iba a durar mucho a don ADAN, un buen día, se inventaron los galones plásticos, y don Adán se quedó enhuesado con esa barrilería. Más tarde aparecieron las carretas armadas con llantas de bicicleta, y también los burros quedaron en desuso.

La central de arrendamientos se vino abajo y don Adán, menos próspero se tuvo que resignar al cambio de billetes, y monedas, en la tienda de su mujer, donde se vendía, desde un QUACTO DE MANTECA, 4 ONZAS DE ARROZ hasta una LATA Y UN BULTO de los mismos productos. La mirada de don Adán, perdida en el horizonte, cuando se reclinaba en su taburete, debajo del almendro de su casa, nos recuerda , que en todo tiempo hay bonanzas., unas vienen y otras se van, pero que todas acaban de un modo o de otro. Él fue en su tiempo, gran señor de los barriles, adelantado del agua, y propietario de la más grande central de arrendamientos que tuvo córdoba.


RELATOS XIV




EL MURO DE MIS LAMENTOS. –
Otro Alcalde construyó un muro con una puerta de entrada al pozo, quizás con la noble idea de imitar el Arco del triunfo, que da entrada a la ciudad de París, pero no le hizo el arco triunfal que requería, le dejó rectangular el espacio destinado a la puerta , y abandonado a su suerte sin contramuros, que lo sostuvieran,. Tampoco se le ocurrió escribir una leyenda épica, algo que le permitiera ser caracterizado hacia la posteridad por propios y extraños. Así el muro olvidado de Dios primeramente, de los hombres después, y de los miles de burros que traspasaron su estancia, se fue derruyendo, por la acción del tiempo, pero aún queda de éste, una parte de él. Lo pude advertir el otro día que bajé con mis nietos al viejo pozo llorado de mi corazón.

Como si fuera poco, la gente de San Andrés en pleno SIGLO XXI, todavía depende del viejo pozo del gobierno, un símbolo de nuestra heredad, que hoy bien vale la pena rescatar. Mi pobre muro se quedó petrificado en el tiempo, abandonado a su suerte: parece parte de las ruinas de una ciudad antigua, sin que a nadie se le haya dado, la bendita gana, de restaurarlo. El muro es testigo de una época dorada, en que por él pasaron caravanas incesantes de aguateros. Yo conocí la época de los barriles, taponados con una tusa, forrada con cascaras de mazorca, la cual previamente se desgranaba, quedando tusa y cascaron listo para tapar el barril.

No se conoció mejor tapón que ese, hasta cuando aparecieron los galones plásticos, que de paso acabaron con los barriles, por ser más livianos y baratos. El viejo muro está ahí, como un reloj del tiempo, ha marcado todas las generaciones de Sanandresanos., todos llevamos una marca de él.

RELATO - XV




EL CELULAR -

Después vino en la modernidad, -cuando yo no estaba por estas latitudes- y con ella, el aparatico que igualó al blanco y al indio, a Tuchín y San Andrés -con la capital de la República de un solo mamonazo, llamado: el Celular, que acabó con las carreras de las pobres mamás de los sanandresanos al bendito edificio de TELECOM, con la frase desesperada de: "vete mijo -al marido- adelante, que yo ya te alcanzo", nunca alcanzaba la pobre señora, porque cuando llegaba, casi ahogada por el agite de la carrera, ya se le había acabado la plata, -al que estaba llamando- y también acabó, con los siete kilómetros que hay entre Tuchín y San Andrés, -si porque, esa joda- de ir a llamar al hermano, al hijo -que estaba pagando el servicio militar, en la puta miedda-, implicaba recorrer los 7 kilómetros que hay entre Tuchín y San Andrés, fuera, de la media hora pidiéndole línea en la telefónica, al Alvarito, el Hijo del Visco.

"Que farta (Sic), de sentido común, no haber inventado el aparatico ese antes," -decían en San Andrés-, ¿cuántos agites nos habían evitado?, -¡verdad que la modernidad trae sus ventajas!



RELATO XVI



LA LLEGADA A MI PUEBLO

Pequeño pueblo del Caribe colombiano, enclavado en los valles del bajo Sinú, que se alcanza a divisar sobre la llanura Cordobesa, por estar un poco más alto del nivel del mar; razón por la que su temperatura es más fresca y agradable que la de otros municipios cercanos, especialmente en las horas de la tarde, que siguen el resplandor calenturiento del medio día. Esa tarde de 1959 viajaba parapetado en un jeep Willis, conducido por quien los parroquianos apodaban “el Chema” por una carretera polvorienta que de la vecina población de Chinú, conduce a San Andrés de Sotavento. El Willis transportaba 16 pasajeros adultos, además de mi hermano y yo, entremezclados en ese sartal de gente, que como racimos humanos, viajaba para las fiestas de toros de esa población.

La gente comentaba las incidencias de la fiesta del día anterior: “Que un toro de Anibita Polo malhirió a un muchacho de Tuchín, que le cogieron más de 60 puntos; que –qué toros tan bravos. Hablaban del chivo mono, del mata vieja, que mató tanta gente, decían que se llevó en los cachos más de 20 personas. Decían que Maderita y el negro Demetrio tenían: “los niños en cruz” y que por eso los toros nunca les hacían nada.

Yo escuchaba a esos hombres sudados, polvorientos y alháracareros, vestidos de dril abano y sombrero vueltiao, tez morena y abarcas tres puntadas, de cuero de enrejar novillos, que eran las buenas contando esas historias fascinantes intrépidas de los hombres del trópico, que se fueron quedando en mis oídos con el correr de los años.

A las 3 en punto entramos al pueblo en medio de los compases de una banda papayera, que repicaba sus sones con tanto ruido que no se escuchaba casi nada. El Chema, a medida que descargaba la gente y cobraba el pasaje, nos miraba a mi hermano Jorge y a mí, diciéndonos: “ustedes se me quedan quieticos, todavía no han llegado”.

Después de arrancar el willis, nuevamente nos llevó a una casa donde estaba un pocotón de gente sentada, vestida la mayoría de blanco, los hombres con camisa guayabera departían alegremente alrededor de una mesa ataviada con varias botellas de ron blanco. Llamó en voz alta a la niña Marina y dijo: “Vea niña Mary, ¡Estos son los hijos de sus hermana la niña Blanquita, que ahí se los manda la niña Ana-Elena de Chinú!

El viaje del Chema terminó para nosotros, pero su recuerdo permanece indeleble en nuestras memorias, como una aventura que mereciera perpetuarse en el tiempo.

RELATO – XVII



EL DÍA QUE TE CONOCÍ. CUENTO PARA REIR

Corría el año 2001. Época de vacaciones, mes de junio, los niños salen de las escuelas y colegios, y un buen día de esos, apenas rayaban las 10 de la mañana, llegó a mi oficina de abogado, una señora que por algún trance, había quedado caída en sus cuotas y su acreedor, ni corto ni perezoso la remitió para cobro jurídico. La infortunada mujer, de tez morena, ojos saltones, un poco bajita de estatura, algo gruesa en su aspecto físico, pero muy afable en su comportamiento, se dirigió a mí,- preguntando: - Usted es el Dr. Bustos? Le contesté, Si yo soy el Dr. Bustos, y repuse de inmediato: cuénteme en que puedo servirle?’.- Me dijo -tengo una deudita con usted.- Le dije conmigo- no,- debe ser con alguna Empresa o Almacén de la ciudad.-

Para esa entonces, tenía dos años de estar residiendo en la ciudad de Montería, de donde había partido, cuarenta años atrás, cuando apenas era un mozalbete- Ahora ya. Mayor con el pelo envejecido - doctor, experimentado en mil batallas, del derecho y la jurisdicción, atendía a una nutrida concurrencia de clientes que visitaban mi oficina, requiriendo de los servicios de la abogacía, que desde luego por alguna razón valedera, se habían cotizado en la bolsa de la ciudad.



- Volviendo al caso que nos ocupa, -la señora regordeta, después de ponerse cómoda en la silla de fieltro, tipo Luis XVI, que adornaba mi bufete, me dijo sin reatos:" -Vea doctor, yo si debo esa platica, pero la verde, purita verdà, - yo no tengo conque pagarle. Recíbame un molinito, por esa platica, que Dios lo va a bendecir, porque usted tiene carita de bueno". Me conmovió tanto, la sinceridad de la persona que me hablaba, su dulzura en aquel compromiso, que no me dejó decir lo que, yo - siempre respondía, a ese tipo de ofertas.... y- desarmado ante lo inusitado del planteamiento, le contesté. De que molino se trata? y repuse- tráigamelo para verlo.



Al lado de la mujer, - acompañándola , venía una adolescente, a quien por el aspecto físico no representaba más de 16 años, de tés trigueña, con una figura armoniosa y una carita absolutamente angelical. Vestía ropas simples, y su cabello ondulado, recortado un poco, más abajo de los hombros, se encrespaba con rizos dorados a lado y lado de su rostro. Tenía esa hermosura tropical de las adolescentes del Caribe, y una mirada curiosa, que cautivo mi atención, removiendo en ese momento, no sé qué sentimientos de infinita ternura, que me interrogaron, sobre el que-hacer de mi existencia.



Mi profesión, la había usado toda la vida en nobles causas, en defensa de los ideales más preciosos, pero en ese particular momento, se blandía como un azote de los pobres, que han caído en situación menesterosa. Me sentí una herramienta de ultraje de los acreedores.

Estaba absorto en mis pensamientos, cuando oí nuevamente la voz, que me dijo..." Ajá doctorcito, será que si me va a ayudar? " -Volví en sí, al instante y preocupado por la adolescente, le inquirí a la señora? Y esta niña es hija suya?- me respondió. " No doctor, ella es mi hermana menor?"- ..Como le riposté- no le creo? usted puede ser la madre de ella?- No doctor, volvió y me respondió- agregando - " es una de mis hermanitas, que mi padre tuvo con otra señora, ellas son dos y yo estoy a cargo de ella!- y apropósito doctor, - ella está buscando trabajo," - De qué-? si está muy joven todavía. Repuse- Ella le puede trabajar en las oficinas acotó la señora.

La muchachita alzó la voz, y dijo suavemente." Yo estudio sistemas y se escribir a máquina,- pero puedo trabajar en cualquier cosa",- hablando con decisión en un tonó que me pareció antioqueño. Al tiempo, que agregó la voz dulce de la adolecente, "Aquí luego, que hay que hacer?”. La verdad - me sorprendió y me quedé sin palabras con que contestarle - no sabía, que enfrente, en- 4 años más,- tendría a la mujer de mi vida, y al ser más extraordinario de cuantos he conocido.



Termine aquella entrevista, dándole una tarjeta, para que cuando viniera a la oficina, se entendiera con Mayo, mi secretaria general, mujer de una gran belleza física y espiritual., quien la asignó, al Archivo de la Empresa. Estaba desagraviando, a la multitud de personas, frente a las que fui sordo y ciego muchas veces.

Ese día confronté lo inhumana, que es a veces la profesión de abogado. , y me preguntaba cuantas veces mis oídos habían sido sordos al clamor de los infelices, que llevados por las vicisitudes de la vida, fueron arrastrados al tormentoso hado, de la confiscación de sus bienes. Yo mismo había tenido esa experiencia infamante, cuando 10 años atrás, me dedique a la política y hube de probar sus ácidas hieles. Pues bien señores- esa mañana, observando a esa mujer desamparada, acompañada por una adolecente, que parecía un ángel, trastoqué todos los sentimientos de fidelidad a la profesión, por quien había rendido los esfuerzos de mi vida, y más tarde hube de renunciar a ella.

El tiempo pasó, la veía trabajando como asistente de Mayo, con una sonrisa picarona dibujada en su cara, le pregunté por ella y me dijo, " no doctor, esa peladita, es mi mano de derecha, sabe hacer de todo, pasa tarjetas, liquida clientes, designa códigos, no me la vaya a sacar" bueno Mayo déjala- ahí. Así termino nuestra conversación aquel día.

Poco tiempo después emprendí un nuevo proyecto, este sí con una vocación social. Decidí montar una empresa, que atendiera y financiara a las familias pobres de los barrios populares de Montería, considerada en esa época una de las ciudades intermedias con las invasiones más grandes de América latina. El proyecto surgió acompañando a un caro amigo, en las exequias de su padre. Recorrimos todas las funerarias de la ciudad, y en ninguna le daban un crédito razonable. Yo tenía alguna experiencia en el ramo, como director comercial de empresas y pensé que allí en el sector informal había un gran mercado inexplotado, donde se podía servir a la comunidad.

Había leído la experiencia de un BANGLADES, MUHAMAD YUNNUS, quien montó un banco para los pobres y me pareció fascinante repetir la experiencia. Después funde AUXILIA EXEQUIALES. Mayo mi secretaria, se excluyó de plano en tal emprendimiento. Lina se ofreció y lo hizo con tal ahincó, que no tuve más remedio que aceptarla. Dos años después, me enamore de su trabajo, de su vida. y de ahí en adelante no pude arrancármela La amaba en un silencio respetuoso, de risas, tiernos abrazos como si fuera alguien de mi familia. Estimulaba su dedicación, con billeticos de veinte, todos los fines de semana, cuando se presentaba ante mí, con ese aire triunfal de haber terminado su trabajo, y la satisfacción de haber hecho las cosas bien. "DOCTOR YA TERMINÉ, SI ME NECESITA PARA CUALQUIER SERVICIO, ME LLAMA, QUE YO SE LO ATIENDO".



Yo doblaba el billetico en varios segmentos, hasta donde se agotaba su extensión,- se lo entregaba en sus manos preciosas cerrando sus dedos, para que no se sintiera comprometida con aquel gesto. .y que con solo verlo, perdería el encanto de su entrega desinteresada. Más gratificación que pago. Más compensación que regalo. Tenía una rara fascinación la entrega del billetico en esa forma, recordaba mi niñez, alguien, una tía, hacía lo mismo conmigo. .. Luego LINA desaparecía escaleras abajo en un Santi-amen, dejando esparcido su aroma de flores frescas por el desván y las notas del vallenato alegre que coreaba " cristalino como las aguas del rio Guatapurí"

El hombre que admiraba, , sensiblemente bueno, que lo encontraba en todas sus dificultades, que comprendió su mundo interior, que le recordaba a su padre, a quien veneraba como él; que estaba presente, en tantas y tan variadas cosas de su vida, también un día,,,, le cautivo su corazón , descubriendo parajes ignorados del amor .Se amaba de diferentes maneras, el amor no era el idealizado, su corazón roto por un desamor anterior, había cicatrizado en sus heridas, no sintió miedo, ni vergüenza, confiaba en él, era su guía, quería estar a su lado, compartir su mundo, y como las aves seguras de su vuelo, después del primer revoloteo, se lanzo al espacio. Dominadas las alturas, ya nadie detendrá su vuelo!



RELATO XVII



PEPILLA Y LA PÉLADERA

Pepilla como la conocía toda la peladera, era una mujer extraordinaria. Tenía al marido más serio del mundo. ADALBERTO CUADRADO. El apellido le cuadraba exactamente, en las cuatro paredes de su casa, con techo pajizo, de la calle de Pinchorroy, donde no había sino 2 casas de material- La de Rafael Madrid, empezando la calle y la de Mundo Gómez, terminando la misma.

La de PEPILLA era como todas de palma y con paredes de bahareque, empañetada con Estiércol-. Ajá así eran las construcciones de ésa época. Bueno el cuento es que- PEPILLA ejercía una fascinación en todos los pelaos de la cuadra, y del pueblo., que todos mantenían allí a todas horas! ADALBERTO CUADRADO, quien todavía casi a los 90 años le sobrevive a su mujer.- vivió una sola vida, la que vivió con Pepa, Empezó prestando el corredor de su casa, las dos esquinas- a los pelaos de la cuadra para, el juego de cajetillas de cigarrillo, y de Botones, que eran los juegos alternativos, al Futbol, beisbol, el trompo, la libertad y los bandidos.

En ese tiempo la cajetilla que más valía era la del MAPLETON, una caja de cigarrillos de color amarillo que tenía un olor agradable, muy parecido al que la marihuana debió tener, un decenio después-.y la de menor valor era la del Piel roja, cuyo picante embravecido se notaba de entrada. Así las cosas los pelaos intercambiaban como billetes de a $50.pesos, que debió ser el de mayor valor, el MAPLETON, hasta la de $1 peso, correspondiente al PIEL ROJA, Lo cierto es que Pepilla en vez de tirarle la escoba por encima a los pelaos, o mandarlos para la casa, como hacían todas las señoras emperifolladas, ella curioseaba a los chiquillos, hasta que terminó encarretándose con el juego, que cuando había disputas, ella arbitraba las diferencias, de tal manera decía Adalberto,- PEPILLA terminó siendo una autoridad en esta materia, ante toda la peladera

Es más en la casa de Pepilla, se guardaban los botones y cajetas de cigarrillos, de algunos de los muchachos que venían a poner la ruleta y actuaban como bancos o prestamistas de dinero En general para la época, los pelaos, subían por los horcones de las casas y guindaban los chorizos de botones de un lado a otro de los varales de lata, que soportan la palma-vino, allí mismo guardaban las cajetillas de cigarrillos, las cuales se abrían y se doblaban como billetes.

El único adulto-mujer que se sabía los precios de intercambio de las cajetillas de cigarrillo y de los botones,era por supuesto Pepeñña Un amigo mío, apellido Alean, que después fue abogado, y. Director del archivo del Senado de la República, Fue en esa entonces mayorista de CAJETAS DE CIGARRILLO Y DE BOTONES, como lo fue de leyes del Senado después.. Cada quien se va especializando en lo suyo.. Cuando se jugaba a la Ruleta, se apostaba con cajetillas, o con Botones, dos juegos que dominaban por aquellos tiempos el mundo infantil.

Uno entraba a una casa y encontraba guindados del techo,- largueros de botones de uno y dos metros de largo.-Con el tiempo los pelaos empezaron a jugar plata, pero de la casa de pepilla no salían y así la costumbre hecha ley, fue modelando dentro de la propia casa de ADALBERTO, una ritualidad de juegos donde los muchachos se divertían alegremente, pagando la multa, o talla que PEPILLA retiraba con toda autoridad,…. Diciendo, bueno ya esta bueno! O retiro la talla en este tiro, o se me van de casa, a joder a otra parte! Pepilla jugaba con los pelaos, como si fuera uno de ellos! Se fue acomodando a nosotros. Dentro de la casa, nos repartíamos por secciones, unos en la sala, otros en el patio, y otros afuera en el corredor. y se escuchaba palabras como estas: “ PEPILLA NOS PRESTA LAS CARTAS? ¿PEPILLA NOS PRESTA EL CIEN?- No porque ustedes me botan las fichas- a jugar a la MESA- y sin peleas, el que venga a pelear aquí, le meto un garnatón y lo mando pa, su casa. Pepilla te dejamos una garantía- Así sí. No joda, Pero tú me respondes- te cuento las fichas!-

Toda era transparente y ante la faz de toda la cuadra. Nadie nunca le dijo nada a Pepilla, nadie nunca le reprochó a PEPILLA su actuar. Nadie tuvo que decir, nada de esta gran mujer cuya casa de bahareque fue el primer club social de jóvenes adolescentes! - la primera CASA DE CAMBIO de CAJETILLAS DE CIGARRILLO, y EL PRIMER BANCO DE BOTONES DE CORDOBA!,Y AQUI APRENDIMOS A SUMAR Y A RESTAR MAS RAPIDO QUE EN LA ESCUELA, jugando al 100 con las fichas de la lotería, también mi primera ESCUELA DE EMPRENDIMIENTO, como ganar dinero sin invertir un soplo peso? Y como construir fortunas sin conocer el juego de HAGASE RICO, acomodando botones de diferentes valores, en ficheros como los del billar y cajetas como con los billetes de banco. Muy frecuentemente se escuchaba: “ Pepilla cuánto vale una cajeta de MAPLETÓN le preguntaban uno de ellos? ¡ Ella contestaba : “ ¡ CINCUENTA-NO JODA!. O DALE 2 DE MARBORO! Y UNO DE PARLAMIENT- SI NO TIENES VUELTO”.. Los de marboro eran a 20 pesos. .SE HABÍA ENCARRETATADO TANTO CON EL JUEGO, DE LOS PELAIOS, QUE ACTUABA COMO UNO DE ELLOS! ADALBERTO TENIA RAZON! PEPA ERA LA MEJOR MUJER DEL MUNDO!.
RELATO XVIII


EL HOMBRE QUE REGRESO DE LA MUERTE

Les aseguro que no es nada especulativo, esto le ocurrió a un amigo mío, que transitó tanto tiempo por los caminos de la vida, ocurriéndole tantas muertes, que después de haber sobrevivido de ellas, decidiese algún día contar su experiencia, a sus congéneres, con el fin de que la gente pudiera conocer anticipadamente ese momento tan especial. En efecto todo el mundo se ha preguntado alguna vez, que sienten las personas al morirse, como es el fallecimiento, y como se siente pasar al otro lado de la eternidad. El personaje protagónico de esta escena, cuenta la historia de sus muertes, que en vida le correspondió experimentar. Su primera muerte le ocurre cundo apenas tenía 11 años de edad, se montó en una caballo, blanco, y el caballo, desconociendo a su jinete, se asustó, saliendo en loca carrera, desbocado, por una manga, al final del cual el brazo saliente de un matarratòn, sembrado a la vera del camino, lo esperó atravesado, golpeando su frente, con tal violencia y estrépito, que dio de tumbos y tumba, al suelo entre los matorrales, En efecto murió el mozalbete. Su primera muerte terrenal, había durado 12 horas. Veamos que pasó en ese estado, de invernadero en que cesaron sus funciones corporales y cruzó la raya de la muerte. Dice que lo único que recuerda de tal hecho, es que " Mientras el sostenía las riendas del alazán impetuoso, con tanta fuerza sobre su pecho, , concentrado en tal maniobra, no vio el brazo del matarratón, que se venía encima, sintiendo un golpe estremecedor, al mismo tiempo que vio una lluvia de centellas doradas, como esas que aparecen en el firmamento nocturno, cuando lanzan los voladores y estos estallan en la negritud de la noche, luego unas nubes blancas empezaron a ascenderlo por los cielos de manera que cada vez. Subía más arriba. En un lugar de aquel asenso inusitado, se detuvo. Todo era absolutamente blanco y resplandeciente- Un silencio absoluto precedió todo, luego una sensación de tranquilidad, que poco a poco fue invadiendo su cuerpo. Flotaba, flotaba, y pensó que tenía alas, pero no vió cuerpo alguno, como el que tenía antes allá en la tierra, no se podía ver así mismo. y que a la mañana siguiente cuando despertó, se encontró encerrado en un caparazón blanco, parecía hielo congelado, sobre el cual se reflejaba la luz solar, pero él se encontraba inmóvil, intentaba gritar, y no podía, al poco rato, siento un picoteo en la parte frontal de la bóveda blanca, los picotazos se oían cada vez más duros, de pronto el hielo, que la cubría, se cuarteó, como un vidrio que se raja en mil pedazos, y quedó expuesto sobre la hierba mojada, su cuerpo, y un gallinazo, que al abrirse la tumba, levantó asustado el vuelo. Pudo ver nuevamente su cuerpo, tal como se había conocido siempre. Estiró la mano, la llevó a su cabeza y pudo palpar un gran hematoma sobre ella, y varios hilillos de sangre, que desde su frente bajaban por el cuello y se perdían por la espalda”. Dijo estoy vivo y he regresado de la muerte. .

RELATOS IX.




EL DIA QUE LE GANAMOS A SAHAGUN.

Por allá, en 1960 alguien - no recuerdo, yo era muy chico todavía, concertó un partido de fútbol, con el equipo de Sahagún. Lo cierto es que ese domingo de junio de 1960, llegó una chiva de madera, como las rumberas de hoy en día que se encuentran en ciudades turísticas, como Santa marta, Cartagena, Barranquilla, Sincelejo y Montería, a la plaza del pueblo. La gente que esperaba el partido, ya anunciado con anterioridad se fue agolpando por el costado de la plaza, por donde entró la Chiva., y esperaba ansiosa la confrontación amistosa que se había planeado por los directores deportivos de las dos confederaciones.



El equipo de Sahagún venía rodeado de mayor prestigio deportivo, porque se había fogueado con los equipos de Lorica y Montería, y había salido avante en sus compromisos. Sahagún era una potencia futbolística reconocida ya en Córdoba., como lo era para aquel entonces el equipo de beisbol de chinú, que había logrado meter a varios peloteros en la selección Córdoba y en la propia selección Colombia. El pueblo estaba engalanado., respaldando a su equipo., vendedores de frutas, ventas de raspao, avena, corozo, jugo de naranja, pululaban por todos los costados de la plaza. refrescando a los espectadores.

Hacia las 3 de la Tarde, el sol resplandeciente calentaba por igual, como si fuera el propio mediodía. Unos ayudantes, corrieron y colocaron en las dos porterías, sendas mallas de color blanco entretejidas, disque,- para que en caso de disparos contra las porterías, se supiera si el balón entraba o quedaba por fuera, y pudiera determinarse si hubo gol o nó.

Todas esas previsiones se hacían porque según los organizadores se habían presentado dudas en algunos casos, originándose graves disputas entre los equipos y seguidores de esos equipos. En algunos casos grescas fenomenales. Y se quería evitar, precisamente ese tipo de altercados. A las 3 en punto sonó el silbato, y el partido comenzó muy animado, Por la punta derecha, del equipo de San Andrés, jugaba BEJAMÍN ALEAN, y Por la Izquierda VICTICO FERNANDEZ, por el centro los hermanos OROZCO. En la Defensa jugaba el Toño polo.

De los demás no recuerdo sus nombres, pues los únicos pelaos que jugaban con el equipo, era EL Benja, Victico, el Mincho y yo. Los demás eran mayores, contemporáneos de la edad de Rogelio el organizador y director del encuentro. Yo era la primera vez que jugaba y me banquiaron en el primer tiempo. El equipo de Sahagún, al terminar- la media parte del juego se fué arriba anotando su primer gol.

En el segundo, nos tocó jugar de abajo hacia arriba, es decir contra la portería, que daba a la CAJA AGRARIA, porque los de Sahagún pusieron las condiciones, al escudarse con los argumentos del equipo de San Bernardo del Viento, que protestaba los partidos en San Andrés, diciendo que San Andrés siempre ganaba, porque en el primer tiempo jugaba de abajo para arriba, y en el segundo de arriba para abajo, lo cual era una ventaja insuperable, ya que el viento por la tarde soplaba para abajo, y balón que patearan con buena dirección desde arriba,.. Los de Sahagún empezaron a dar pata., y el partido se puso caliente. En uno de esos encontronazos, alguien salió lastimado del equipo de San Andrés. -Rogelio nuestro director, dudaba a quien meter, -se paró frente a mí, y me saludó con estas palabras: Entra tú-pelaó, me la voy a jugar al penalti contigo. -Enreda la pelota en esos pies-como tu sabes hacer- pa- que te barran! vas al centro de 10, -que yo bajo al medio campo!

Que va las cosas no se daban, como había pintado Rogelio- el partido siguió empatado hasta faltando el último minuto. Cuando todo parecía que iba a quedar empatado.se dio la última escaramuza del partido;. el balón jugado por la punta izquierda, fué despejado mal por el defensa de Sahagún, quien lo envió al cornel.

Todos pensamos que el árbitro iba a terminar el partido cuando la pelota fuera en el aire., pero que va la pelota bien levantada por el pateador de turno –Victico.fernández- venía por encima de nuestras cabezas el área enemiga, salí al encuentro de ella, salté con el defensa que se atravesó por delante de mí, estirándose cuan largo era. Yo viendo que me la quitaba, le puse las manos sobre su espalda y lo empellé hacia adelante, quedándome plena en mi frente. Giré la cabeza a a derecha y la envestí con todas mis fuerzas. Mientras caía , ella se fue disparada por mi cabeza contra el angulo izquierdo de la portería, penetró por él y se incrustó en la malla. Un segundo después el varal transversal del arco se cayo al piso. El gritó de gol salió de la multitud, como el estallido de un volcán atragantado de fuerzas telúricas incontenibles.

la gente no lo podía creer, en el último minuto., un gol de cabeza, pica-barra en el ángulo nos dio el triunfo. El Arbitro señaló el centro de la plaza confirmando el gól. Un segundo después repicó dos veces su pito. Había terminado el partido! los de SAHAGUN PROTESTARON EL GOL. La fiesta se armó con semejante griterío, Mientras la gente discutía algún lanzó un piedra, al bus de los jugadores contrarios, y luego una lluvia de guijarros cayeron sobre el bus de Sahagún.. Los jugadores de San Andrés intervinimos para evitar el desastre, y rodeamos la chiva de nuestros compañeros foráneos.

La verdad, le quedamos debiendo una disculpa a los de SAHAGUN, por los de las piedras. y otra en cuanto al gol de la victoria,- nunca supe, si el árbitro consideró la falta, como leve, vista la diferencia de cuerpos y de edades entre el grandulón y el pelaitó que subió por sus espaldas con la rapidez del rayo, o si el gol fue tan único y espectacular, que mereció hacerse el de la vista gorda- con la falta!

RELATOS XX.



EL INDIO COVO Y EL CIGARRILLO EN LA OREJA


EL INDIO COVO Y EL CIGARRILLO EN LA OREJA. Este muchacho rollizo y colorado de 1.70 metros cuando tenía 13 años, y de 1,86mts cuando cumplió los 17, le decíamos en aquel tiempo por mote, el Indio., pues en ese tiempo de las cajetas de cigarrillo, la figura del " Indio”. De nariz puntiaguda, que aparecía en el PIEL ROJA, se parecía a la de él. Alguien no sé quien carajo, mostrándole la caja vacía, por el frente de su cara, le dijo- mira este eres tú.!

Erda eso pa que fué vaina, Covo le cogió la mano por la muñeca, llevándosela hacia abajo se la torció con tanta fuerza, que le hizo dar la vuelta. El otro mozalbete, viéndose apuraó con el retorcijón, gritó seguidamente! Suéltame Indio! " Suéltame Indio ¡" Covo lo soltó, pero ya todo el mundo había visto y oído la escena, y a pesar de que éste era blanco, ante la gente, -Indio quedó bautizado! En la Costa, es costumbre bien arraigada, ponerle sobre-nombre a cualquiera, por cualquier maricada.

Un buen día, la muchachera, se fué a nadar al pozo de los " LOS TOÑOS " una represa hecha con caterpilar, en la paja del mismo nombre, de propiedad del viejo JOSE HILARIO, que quedaba por el puro fondo, al terminar ,- un kilómetro después de las últimas casitas de palma de dicha calle. Los pelaos se bañaban como siempre "en cuero ", es decir en bola,- llegaban al sitio, donde se encontraba el pozo, todo el mundo se quitaba la ropa, la acomodaba cada quien debajo de un arbusto, para en caso de que llegara el administrador de la finca, coger la ropa rápidamente y salir corriendo por en medio de los matorrales.

Los juegos de la peladera por aquellos tiempos era, el fó, todos nos poníamos la manos en la nariz y gritábamos la palabra -fó, una vez se había seleccionado al que le tocaba perseguir. Este tenía que sumergirse, pescar al que pudiera, agarrándolo por el pelo, sacándolo a flor de superficie. A veces los juegos eran bruscos y los grandulones, se aprovechaban de los menores, hundiéndolos en el agua, por varios minutos, disque para que aprendieran a jugar el fó.

Lo cierto fue que una vez, el Indio cogió al Humbectico de la niña BLANQUITA, y lo mantuvo como dos minutos, debajo del agua. El cachaquito pataleaba, pero no se podía desprenderse de las manotas del Indio Covo, que lo tenían bien aprisionado contra el fondo del pozo, chupando fango., una vez EL HIJUEPUTA INDIO, vio salir burbujas en el agua., ahí si lo soltó, muerto de la risa. Por supuesto el pelao casi ahogado,- salió como un tiro a la superficie, abriendo la boca y respirando a grandes bocanadas. Apenas pudo hablar- decía llorando. " ! Hijueputa-Indio MALPARIDO, ME LAS VAS A PAGAR! ". Que va el Indio Covo no le paró bolas al Pelao,- pues el pelaito no le aguantaba, como decían antes- una Trompaá y además el Indio era su amigo. Se la mantenían alquilando cuentos del llanero Solitario, donde Orlando Santo domingo, su cuñado en la casa la Niña Merce., y este era- el que lo dejaba colar, por las laminas de zinc,-por la casa de la niña Símo., SU ABUELA - al teatro de Cine,- que el fucho, había inaugurado en el pueblo..

De manera pues que el Covo, no le dio mucha importancia a las amenazas del escuincle, hechas ese día en el pozo de los Toños. Pasaron dos meses, y preciso- se casó alguien, en la casa de la niña Simo , Abuela de Covo. En todo caso- hicieron un fiestonón, que yo me acuerde de los más grandes de San Andrés. Los invitados vinieron vestidos de Blanco, se colocaron en parejas de dos en dos, para entrar a la Iglesia, y después del acto nupcial, se prendió la fiesta con orquesta y todo.
El cachaquito llegó a la casa de la niña Simo, comió tamal, una vez le sirvieron a los pelaos-,y se quedó mirando desde el patio, para adentro de la sala.- Preciso ahí estaba el Indio covo su amigo de aventuras y el mismo, de la consumida en el fango del pozo de los Toños, bailando bien entretenido, y luciendo una camisa blanca.. .Mierda pa-que fue eso, el cachaquito se paró, no le importó, que la casa donde se había mamado el tamal, era la de la niña Smo, la misma del Indio Covo, --se fue a la tienda, de Generoso Cárdenas, y compró un cigarrillo PIEL ROJA, con la excusa, de-que era para la Simonita, una de las hermanas de la casamentada. -Ya en la cocina, prendió el cigarrillo, le sacó el tizón de tanto chuparlos, lo metió en la coca de la mano, y el hijueputa,-se escurrió por en medio de la SALA de baile, se acercó al indio, por detrás, que bailaba desprevenido y colocándole el cigarrillo, se lo apagó en el caracól de la oreja..

En la Fiesta s se olló un alarido de matar marranos, - los músicos dejaron de tocar.- el baile se paró, para ver que había pasado, observando al muchacho que se cogía la oreja lastimada. Mientras todo esto ocurría, el cachaquito, se esfumó, corriendo hacia la casa de las niñas MERCE Y DIGNA DIAZ, en frente de la casa donde había ocurrido la tremenda pilatuna.- casi se las lleva por delante cuando pasó como alma que lleva el diablo por el medio de la sala, para alcanzar el patio, luego el portillo, que daba al callejón de la plaza, y de ahí a la calle de chinú, por el de la niña Gume, a la casa de la niña Marina, a donde llegó finalmente. más blanco que un papel.- " Ajá mijo y a ti que te pasó.? " le dijo la niña Marina., - No tía., que el Indio de la niña Simo,-me quiere pegar- y eso porque mijo? Tu le hiciste algo a él.? No tía, naá, naá, ! NADA-COMO SI SEÑOR- LA MEDIO PENDEJADITA DE MALDAD, QUE HABIA HECHO EL HIJUEPUTA PELAO! Quemarle la oreja al otro.

CAPITULO XI





EL CABALLO COLIMOCHO

Cierto día. Llegaron a la vieja casona de JOSE-HILARIO, tres hombres de a caballo. Desmontaron de sus cabalgaduras y una vez entrados a la casa, después de pedir cerveza para refrescar sus gargantas, le dijeron Al dueño de la casa y hacienda, que estaban comprando un ganado. Al poco rato el viejo nos llamó, para que fuéramos a traer, terneros machos de dos años, que estuvieran bien gordos. - Nosotros vamos, si nos prestan los caballos, porque de aquí, a que vayamos a coger los de aquí y a ensillar, nos coge la noche! Uno de los visitantes, dijo: “ojo con el colimocho- es brioso y broncón,-“que va- no había terminado de hablar y ya el toño hijo del dueño  de la casa, se había encaramado en el bayo- a mí me tocó el colimocho. Me acerqué de frente lo tomé por la rienda. Puse el pié en el estribo y chupundum .encima fui a dar. El caballo reculó cuando le apreté la rienda poniendola cortica y nos dirigimos a donde se encontraba el ganado.

Los dos caballos marchaban al unísono, cogimos la manga que va por detrás y en paralelo con la calle de pinchorroy,


Dimos la vuelta, por el patio trasero de Temancito, el papá de Humbecto Temán, y en 5 minutos salimos a la calle de Chima. En la boca de la calle, se me dio por silbar, y eso paque fue, estiró la cabeza y de un templón la rienda y se abrió a galope tendido, sin que yo lo pudiera detener. Cuando llegamos a la embocada, los perros se le enredaron en las patas, y más alto volaba. La gente en la calle de chima, decía! “mira por ahí pasó el sobrino de la niña Viri, sacándole las tripas a un caballo. Un día de estos se va a ¡matáa! “ Hombe mija no diga eso!”- decía la señora MARIA- en las últimas casitas de la calle de Chima.

Mientras tanto, yo estaba pegado al caballo, agarrado a la montura por una mano y a las crines por la otra, por si acaso esta se ladeaba,- pasando apuros rogando a Dios que alguien lo parara. Cuando el desbocado encontraba Un obstáculo, saltaba de tal manera que yo sentía que me iba por los aires, pero agarrado de mis talones y encorvadas mis piernas como tenazas, se pegaban a la panza del calimocho. No sé cómo diablos llaqué a la embocada del camino y antes de salir un brazo de matarratón me sorprendió en la frente, bajándome de un tajó del Colimocho. De lo contario a Chima hubiera ido a templar. Duré privado como 4 horas, los negociantes de ganado, se quedaron tomando cerveza y se olvidaron del mandado. Solo hasta el mediodía, mandaron a buscarme, y allí me encontraron- muertesito, a la orilla del camino.



Una vez me recogieron y ya estando en la tienda, el dueño del caballo dijo:” Hombe a mí se me olvidó decirle al pelao, que en ese caballo no se puede silbar, porque sale disparado como alma que lleva el diablo,-así lo tengo acostumbrao! : -!A BUENA HORA SE ACORDO DE DECIRLO EL HIJUEPUTA !. Después de qué ha pasado la novedad! Dije yo pa mis adentros.

CAPITULO XII




LA COGIDA DEL TORO ROMO

Sin más preámbulos, era día de fiesta de toros, el cielo amaneció limpio de nubarrones, azul en todo su infinito y resplandeciente. Había brillo por todas partes. La gente iba de un lugar a otro. Por el frente de mi casa, pasaron primero, los fritos: caramañolas de yuca con queso y carne, kirbes tostaditos, empanadas y arepas. El vendedor uno de los hermanos Mejía, llevaba su tambuco de peto caliente. En su ruta para el Mercado, siempre paraba, para ver, que se nos ofrecía y siempre dejábamos algo. “más luego me lo pagan, cuando esté de regreso del Mercado" ; decía y continuaba su camino. Luego pasaban los aguateros con sus barriles de madera, descargaban el agua,- dos viajes en el Baño, y uno en el tanque de material, de a donde se sacaba el agua para tomar. Una vez depositada se dejaba reposar y se le echaba un pedazo de alumbre para aclararla. Parece que en el pueblo todo el mundo hacía lo mismo, sólo que en un día como éstos, de fiesta-primer día de toros, se notaba un frenesí inusitado, por la mayor actividad de la gente. Hoy querían todos lo vivanderos y vendedores de puesto en el mercado, desocuparse más temprano, para estar emparrandados al rededor de la plaza, en donde se empotraba el empalizado de la corraleja, hecha de postes de brasilete morao y en travesados con varales de mangle amarrados con bejuco.

La bulla empezaba, por las emisoras, que desde temprano no dejaban de anunciar la fiesta de toros. "TOROS EN SAN ANDRES DE SOTAVENTO, 40 ASTADOS DE LA GANADERIA DE GENEROSO CARDENAS, HOY A LAS TRES DE LA TARDE". A las once de la mañana, empezaba la llegada de los willis extra largos, atestados de pasajeros, que entraban por los 4 costados del pueblo. Unos venían de Chinú, Sampués, Sahagún, otros de Lorica, purísima, Momil, Arache, Chima y Sitio viejo. La gente que venía más lejos, venía de Carolina- Chimá, corregimiento que colindaba con cereté, que estaba detrás de la ciénaga, y sin ninguna salida carreteable. Imagínese que para llegar a Carolina, corregimiento que lo fué de San andrés, tocaba dar la vuelta por Lorica, para llegar a cereté- primero, o por sahagún- vía ciénaga de óro- cereté. Claro que por la Ciénaga era cerquita, pero nadie se atrevía, porque los caminos abiertos entre el agua, se tapaban por la majagua, y había que abrirlos nuevamente.

A veces la gente se perdía y no encontraban la salida a pesar de mil intentos, muy pocos era los bogas que se le medían a la travesía, me llamó mucha la atención cuando visitando Carolina, la gente reconocía, que algún día pertenecieron a San Andrés, cuando todos los caminos llegaban a Dios y éste caserío era el centro del imperio Zenú.. y el mas antiguo caserío de indios que los conquistadores encontraron en América.,


La Majagua dominaba el horizonte, y solo las más hábiles bogas se lanzaban por aquellos parajes de la ciénaga, que solo podía hacerse a plena luz del día. Otro grupo de viajantes eran los del vecino municipio de Ciénaga, extensa heredad de la Familia de JOSEFA BURGOS, que por el paso de PUNTA DE YANES, sitio viejo, el Banco, caían al pueblo y no faltaban a sus fiestas de toros.

En fín, a las tres de la tarde, bramaron las papayeras,- por un costado de la plaza amenizaba, la SAN RAFAEL DE CHINU, y por el otro la 26 de octubre de CIENAGA DE ORO. Los palcos de segundo piso estaban engalanados. Las muchachas, lucían flores en sus peinados y a pesar de que era la época del TUIWS Y EL ROCANROL en el mundo, moda que llegaba, -se suspendía, dando paso a la fiesta brava y a la tradición centenaria. Se borraba todo lo extraño. En un palco jamás se tocó un baile rocanrolero, era un blasfemia tocarlo-Por eso tal vez nunca se escuchó.

Salió el primer toro, y la fiesta se prendió. En un costado de la plaza con apenas 13 años, hacía mis primeros pinitos de burlador de toriles, nervioso apuraba un trago de ron blanco que mis amigos me pasaban para atemperar el susto, los saltos a las barandas, y las embutidas contra el piso por - debajo de los varetones ytanversales, cuando el toro se acercaba a nuestros predios , constituían una hazaña irrepetible, digna de verse, por las noviecitas que siempre se hacían en los palcos, para ver las monerías de sus galanes,- una vez se les acercaba el toro a sus predios.

Ya terminándose la tarde, es costumbre soltar dos o tres toros simultáneamente para que hagan más entretenida la fiesta. Yo estaba con mis amigos, jugando con cascaritas de naranja, haciéndome el valiente, cuando de pronto sentí una gritería y un tropel inmenso por detrás de mí., voltié a mirar y dentro de una nube de polvo ví acercase sin que yo pudiera evitarlo, un toro descomunal, y encima de este, un caballo garrochero , con su jinete, alanceándolo con toda brutalidad. La escena dantesca de un segundo dos tal vez, se precipitó sobre mi ´pobre humanidad, impregnada de un olor rancio, con la fuerza bestial de 700 kilos de animalidad, empapados, en las miasmas babeantes del toro y el caballo perseguidor. . No recuerdo más!, hasta allí llegó la película, pues en ese mismo instante el animal me levantó por los aires, me tiró 3 o 4 metros adelante de él, y nuevamente pasaron por encima de mi humanidad, toroy cabalgadura , la que quedó que quedó desparramada sobre el piso absolutamente inmóvil. . La gente gritaba, " lo mató, lo mató" - me recogió en hombros la multitud, me llevaron a la casa de las Alean, y allí sobre un catre de lona después, de un toque de menticól - recobré el conocimiento- ALGUIEN DIJO-¡ESTÁ APORRIADO, PERO ESTA VIVO, - CASI LO MATA EL TORO ROMO CACHIPANDEAO!



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