jueves, 3 de marzo de 2011

SEGUNDA DECADA SIGLO XXI: LA CAIDA DE LAS DICTADURASl EN ELMUNDO ARABE




La cronología de la historia política, dirá en su momento que en la segunda década del Siglo que comienza, una serie de revoluciones sacuden el mundo Árabe con su mixtura de fundamentalismo, anti-occidentalismo, pero al mismo tiempo ese sacudón revolucionario ha tenido por banderas comunes; los llamados a la institucionalización de uno de los logros más importantes de occidente: La democracia. Los pueblos de la tierra, y en especial los de Asia y África en este momento, mas tarde que otros, han aprendido la lección, CAPITALISMO Y SOCIALISMO han conducido a sistemas que más tarde degeneraron en dictaduras que se consolidaron por décadas enteras en el poder, aboliendo las libertades públicas que ambos sistemas proclamaban para la felicidad de sus pueblos. Así ocurrió en América Latina a mediados de la década de los 60; en Europa del Este al finalizar los ochenta y en Asia en los 90, incluida China y la Unión Soviética. Una nueva irrupción democrática, se da ahora en la denominada Liga Árabe, empezando por el Estado Insignia. Egipto, vencido en las colinas del Golán, por el nuevo coloso del medio -oriente, pero portentoso frente al mundo Árabe, del cual rescató su dignidad, aún perdiendo la Guerra de los 7 días. La época de los dictadores de Egipto, Libia y otros países parece haber llagado a su fin. La Experiencia mundial nos da licencia para presentar AL DEMOCRATISMO como la nueva filosofía de las revoluciones del presente y del futuro contra los regímenes dictatoriales de los dos sistemas bipolares: CAPITALISMO Y SOCIALISMO. La experiencia de la humanidad en estos dos siglos que acaban de pasar, es que, el único sistema fiable y probable efectivamente es el DEMOCRATISMO, palabra que no ha empleado ningún autor, pero que ya es hora que los pensadores de la teoría política moderna empiecen a utilizar adecuadamente. EL DEMOCRATISMO, será entonces la lucha por la democracia, y la filosofía política de la próxima centuria.








Humberto Bustos Fernández