miércoles, 2 de febrero de 2011

Pepilla y la peladera






RELATO XVII
PEPILLA Y LA PÉLADERA


Pepilla como la conocía toda la peladera, era una mujer extraordinaria. Tenía al marido más serio del mundo. ADALBERTO. El apellido le cuadraba exactamente, en las cuatro paredes de su casa, con techo pajizo, de la calle de Pinchorroy, donde no había sino  2  casas de material- La de Rafael Madrid, empezando la calle y la de Mundo  Gómez,  terminando la misma. La de PEPILLA era como todas- de palma y con paredes de bahareque, empañetada con Estiércol-. Ajá así eran las construcciones de ésa época.  Bueno el cuento es que-   PEPILLA ejercía una fascinación en todos los pelaos de la cuadra, y  del pueblo., que todos mantenían allí a todas horas!   ADALBERTO, quien todavía casi a los 90 años le sobrevive a su mujer.-   vivió una sola vida, la que vivió con  Pepa,   Empezó prestando el corredor de su casa, las dos esquinas cementadas- a los pelaos de la cuadra, parael juego de cajetillas de cigarrillo, y de Botones, que eran los juegos alternativos, al Futbol, beibol, el trompo, la libertad y los bandidos.

 En  ese tiempo la cajetilla que más valía, era la del MAPLETON, una caja de cigarrillos de color amarillo que tenía un olor agradable, muy parecido al que la marihuana debió  tener, un decenio después-.y la de menor valor era la del  Piel roja nacional, cuyo picante embravecido se notaba de entrada. Así las cosas los pelaos intercambiaban como billetes de a  $50.pesos, que debió ser el de mayor valor, el MAPLETON, hasta  la de $1 peso, correspondiente al PIEL ROJA,  Lo cierto es que Pepilla en vez de tirarle la escoba por encima a los pelaos, o mandarlos para  la casa, como hacían todas las señoras emperifolladas, ella curioseaba a los chiquillos, hasta que terminó encarretándose  con el juego, que cuando había disputas, ella arbitraba las diferencias, de tal manera  - decía Adalberto,-  PEPILLA terminó siendo una autoridad  en esta materia, ante toda la peladera. Es màs en la casa de Pepilla, se guardaban los botones y cajetas de cigarrillos, de algunos de los muchachos que venían a poner la ruleta y actuaban como bancos o prestamistas de dinero.

 En general para la época, los pelaos, subían por los horcones de las casas y guindaban los chorizos de botones de un lado a otro de los varales de lata, que soportan la palma-vino, allì mismo guardaban las cajetillas de cigarrillos, las cuales se abrìan y se doblaban como billetes. El único adulto-mujer  que se sabía los precios de intercambio de las cajetillas de cigarrillo y de los botones, era Pepilla,., Un amigo mío, apellido Alean, que después fue abogado, y. Director del  archivo del Senado de la República, Fue en esa entonces mayorista de CAJETAS DE CIGARRILLO Y DE BOTONES,- como lo fue de leyes del Senado después.. Cada quien se va especializando en lo suyo..  Cuando se jugaba a la Ruleta, se apostaba con cajetillas, o con Botones, dos juegos que dominaban por aquellos tiempos  el mundo infantil.  Uno entraba a una casa y encontraba guindados  del techo,- largueros de botones de uno y dos metros de largo.

Con el tiempo los pelaos empezaron a jugar plata, pero  de la casa de pepilla no salían y así la costumbre hecha ley, fue modelando dentro de la propia casa de ADALBERTO, una  ritualidad de juegos donde los muchachos  se divertían alegremente, pagando la multa, o talla que PEPILLA retiraba con toda autoridad,…. Diciendo, bueno ya esta bueno! O retiro la talla en este tiro, o se me van de casa, a joder a otra parte! Pepilla jugaba con los pelaos, como si fuera uno de ellos! Se fue  acomodando  a nosotros.  Dentro de la casa, nos repartíamos por secciones, unos en la sala, otros en el comedor,  en el patio, y  afuera en el corredor. y se escuchaba palabras como estas: “ PEPILLA NOS PRESTA LAS CARTAS? ¿PEPILLA NOS PRESTA EL CIEN?-  " No porque ustedes me botan las fichas-  a jugar a la MESA- y sin peleas, el que venga a pelear aquí, le meto un garnatón y lo mando pa, su casa". Pepilla te dejamos una garantía- "Así sí. No joda,. Pero tú me respondes- te cuento las fichas!"-
Toda era trasparente y ante la faz de toda la cuadra. Nadie nunca le dijo nada a Pepilla,   nadie nunca le reprochó a PEPILLA su actuar.  Nadie tuvo  que decir, nada de esta gran mujer  cuya casa de bahareque fue el primer club social de jóvenes adolescentes! - la primera CASA DE CAMBIO de CAJETILLAS DE CIGARRILLO, y EL PRIMER BANCO DE BOTONES DE CORDOBA!,Y AQUI APRENDIMOS A SUMAR Y A RESTAR MAS RAPIDO QUE EN LA ESCUELA, jugando al 100 con las fichas de la lotería, también mi primera ESCUELA DE EMPRENDIMIENTO, como ganar dinero sin invertir un solo peso? Y como construir fortunas sin conocer el juego de HAGASE RICO, acomodando botones de diferentes valores, en ficheros como los del billar y cajetas como con los billetes de banco. Muy frecuentemente se escuchaba: “ Pepilla cuánto vale una cajeta de MAPLETÓN  le preguntaban uno de ellos? ¡ Ella contestaba  : “ ¡ CINCUENTA-NO JODA!. O DALE  2 DE MARBORO! Y UNO DE PARLAMIENT- SI NO TIENES  VUELTO”.. Los de marboro eran a 20 pesos. .Se había encarretado tanto con los juegos de los peláos, que actuaba como uno de ellos!.Adalberto la veía con esa mano de cajetillas guardándolas en todos los resquicios del cuarto, se reía viendo su felicidad y agregaba jovialmente.!PEPA es la mejor mujer del mundo!.