miércoles, 2 de febrero de 2011

Relatos del caribe N° 7: El pozo del gobierno



RELATO - VII
EL POZO DEL GOBIERNO


Para el año de 1954,  hacía muy poco, dos o tres años antes, un buen Alcalde, de esos que no hay ahora, mando a meter una Caterpillar  a un famoso pozo llorado, que se encontraba en una finca de los Alean, del cual brotaba un manantial inagotable.
Manantial que según los ancianos del pueblo, nunca pudieron  agotar, las  sequías  más  severas, que se presentaron a todo lo largo y ancho del periodo de la Conquista, la Colonia, y por último la República.   El  Alcalde, sin  agüero,  le  metió  la  maquina,  que habían traído para arreglar la carretera, al pozo, -abriendo una zanja circular de aproximadamente 50 metros de diámetro, quedando de la excavación una laguna artificial y natural al mismo tiempo, puesto que la dimensión  de la laguna estaba determinada por la acción del hombre, pero sus aguas fluían de manera natural del fondo de la tierra. Así nació EL POZO DEL GOBIERNO., El buen Alcalde tuvo a bien comprarle a los propietarios del terreno, el sitio del abrevadero y declararlo cosa pública, una vez las aguas del manantial inundaron la excavación.
 Alrededor de éste,  crecía una  abundante vegetación , y se consideraba por los muchachos, de aquel entonces., que en sus laderas y vallados, había una rica población de animales salvajes, tales como conejos, armadillos, venados; aves de diferentes especies, entre ellas. Canarios, congos, azulejos, sinsontes. Picaflores, sangre-toros, pericos, etc. la costumbre por aquella época era muy diferente a la actual: Para los pelaos, el joby  natural, era salir a "montear"  y una de las rutas predilectas era dicha hacienda, pues ella encerraba atractivos interesantes, con zona de ladera, vegetación abundante en la zona central, con bosque tropical, y en el centro propiamente un gran pozo artificial, donde después, del monteo, se bañaba la  peladera. Dicho  pozo  surtía el agua a la población de San Andrés, por consiguiente a él, llegaban caravanas, tras caravanas de vendedores de agua, llamados

 Aguateros.  El pozo  subsiste  a pesar de nuestro descuido, de más de medio siglo. Aún se extrae el agua de él.. yo  bajé el otro día con mis nietos, al viejo pozo de mi corazón y,  les conté esta historia.