martes, 1 de febrero de 2011

ARBOL GENEALÓGICO DE LA FAMILIA BUSTOS-FERNÁNDEZ












Reza esta inscripción en los distintivos del linaje Bustos: " Los que el Águila declara, son de la casa Lara". Descendientes de Gonzalo Bustos y Sancha Velásquez, los nietos del Rey Arturo II de León. Los siete infantes de Lara- Noble, apellido de castilla la vieja. El escudo es partido de azul y oro, con un águila del otro. El lema reza "Si no soy todo de oro, en el azul tengo el oro".
El linaje FERNÁNDEZ. Deviene de Ferrán céltico y raíces hebreas que significa guerrero y que derivó el patronímico español Fernán y Fernando, de donde devino Fernández y Hernández- uno de los más nobles apellidos, de los reinos católicos de CASTILLA, NAVARRA Y ARAGÓN, que en los siglos VIII y IX resistieron la invasión musulmana. Origen: Navarra. Escudo: Gules, con ondas de plata, un león de oro, descendientes directos del rey FERNANDO I EL GRANDE.
Hijos de Félix Bustos Ordoñez y Blanca Fernández Díaz, San Andrés de Sotavento –Córdoba-
Ø  Primera Generación:
Jorge Alberto Bustos Fernández
Humberto Bustos Fernández
Helena Bustos Fernández
Jaime Bustos Fernández
Zaida Bustos Fernández
Ø  Segunda Generación con:
Hijos de Humberto Bustos Fernández
Nadhia Krupskaya Bustos Ordoñez
Lenin Humberto Bustos Ordoñez                                   
Jorge Alberto Bustos Ordoñez
Valentina Bustos Avilez
Valery Bustos Avilez
Son relatos cortos, pinceladas costumbristas del acontecer de un pueblo costeño- San Andrés de Sotavento, Córdoba. El autor retrata los personajes típicos del pueblo, como Aurora Bello, de cuyas caracterizaciones y simbología, hacen regla común todos los pueblos caribeños. Allá en esa región abundan, las Petronas, María la baja, Juanas  y  Pepillas, mujeres desbocadas, pero absolutamente auténticas, que lograron despojarse de las zalamerías, protocolos y respetos, para constituirse en nuevos patrones culturales, de liberalidad, enseñando a todos los que circundan el personaje, hábitos nuevos, de un mundo de iguales, que no respeta pinta., sea quien fuere. Otros relatos se refieren a sitios, identidades históricas que rescata para la perduración y el recuerdo, como el POZO DEL GOBIERNO y LA MONTA. Los más se refieren a hechos particularmente circunstanciales, como EL BURRO DE LA MONTA en la procesión del Santo Patrón de la localidad, amenos y de buen gusto que distraerán al lector, aventurándolo por viejas historias, como la de las Cometas enfrentadas, que nos recuerdan la edad adolescente, corriendo como saetas por las calles del pueblo, para hacer valer el hilo de calabré, zurciendo las manitos agitadas de la muchachería, de la que vencida, se recogía lastimada entre las ramas del mango, y las cuerdas del poste de la luz eléctrica.
SAN ANDRES DE SOTAVENTO, PADRE  NUTRICIO DE LOS PUEBLOS DE LA COSTA.
Los cuentos como las historias, retrotraen el pasado y reconstruyen la verdadera historia de los pueblos; San Andrés de Sotavento, en efecto es uno de los pueblos más antiguos de  Colombia, tanto es que trasciende la conquista Española y hunde su formación en la era pre-colombina, tal que cuando llegaron los Españoles por estos parajes del trópico, que hoy son los sabanas de Córdoba, Sucre, Bolívar, el bajo Magdalena, uno de los caseríos mas poblados era éste del cacique Mexión y Pinchorros.
Los Españoles no se quedaban donde no había gente que mandar y almas que convertir y este caserío, a fe que valía la pena de ser sometido a la Corona, pues sus habitantes eran gentes pacíficas y laboriosas, hizo surgir la necesidad de proteger tierras y personas de los propios descubridores: vale la pena anotar que nuestros antepasados, era la cultura indígena más adelantada, que encontraron los españoles. Se puede decir que estaban en el periodo pre-clásico,  con una agricultura altamente desarrollada, y una sociedad  organizada, desde el punto de vista económico, social y político-    más adelantados que sus congéneres propiamente Caribes: Turbacos  y Calamaríes  que habitaban la frontera marítima. Así que cuando empezó la conquista,  los del interior, que habitaban los valles de las cuencas hidrográficas de los ríos Sinú, San Jorge Cauca, y bajo magdalena, incluyendo la gran depresión Momposina, y la mayor parte del territorio continental, funcionaban con un sistema de comuna primitiva jerarquizado por familias o clanes, establecidas territorialmente, que había sobrepasado la edad de los metales, donde prima la Agricultura con una técnica avanzada de ingeniería hidráulica, que les permitía contener, canalizar, controlar y orientar las aguas en épocas de invierno, y en la de verano mantenerlas húmedas buena parte del tiempo seco.  Esto explica dos fenómenos sociopolíticos interesantes. El primero la resistencia propiamente Caribe de turbacos y calamaríes, cuya belicosidad es mucho mas manifiesta, y su consecuencial exterminación por los Españoles,  caso de la Fundación de Cartagena ver crónica de Indias., El segundo de ellos, es el aprovechamiento de la cultura zenú  por  los españoles, cultura más avanzada que la de las otras tribus, para su afianzamiento, y colonización de todo el territorio . De ahí resulta la tesis propuesta por el suscrito,  que nuestra cultura actual no es propiamente Caribe, sino CARIBE-ZENU o CARIBE ZENÚFANA,     Así nace el RESGUARDO INDÍGENA DE SAN ANDRÉS DE SOTAVENTO,  casi un siglo después, en 1600, no para contenerlos allí, en este territorio, sino porque allí era su cabecera  principal. Otra deducción interesante, es la de que la actual población de la Costa en general deviene mayoritariamente de esta etnia, en razón al predominio  continental de que gozaba ella, antes de  la llegada de los españoles, y la que adquirió después de la llegada de éstos. La colonización española en el territorio colombiano, se afianza fundamentalmente en la cultura zenú, Nueva  tesis que me propongo plantear, los zenúes como los Caríbes más adelantados,   eran los únicos conocedores de las trochas, que habrían de llevar  las expediciones hacia  el interior del país, y que pondrían a  Don Gonzalo Jiménez  de Quezada, en la gran altiplanicie donde moraban los Chibchas; y a las demás regiones del interior Colombiano. 
Este escrito por supuesto, no se referirá a hechos de la Conquista, ni aún de la República,  pertenece a la segunda mitad del siglo XX, es decir de 1956 en adelante, por tanto corresponde a ésta generación, que para la época debía tener entre 9 y 12 años, contar las peripecias de sus mayores y los grandes cambios que produjo la llegada de la LUZ ELÉCTRICA en 1954, con la primera Planta Lister y el cableado en el pueblo. Después vino la entrada del primer televisor blanco y negro! el " Motorola "! -en 1962-, traído por el floreciente ganadero ANIBITA POLO, que por cierto duró un solo día,-! ¡Que va ni un solo día!, -apenas 4 horas, desde las 7 p.m. que lo instalaron hasta las 10 p.m., que se apagó por la travesura que le jugara unos de los peladitos de la cuadra.